Tendencias
La Asociación Americana de la Diabetes señala que los pacientes prediabéticos están a tiempo de ajustar sus hábitos de vida.
La Asociación Americana de la Diabetes señala que los pacientes prediabéticos están a tiempo de ajustar sus hábitos de vida. - Foto: Getty Images/iStockphoto

vida moderna

¿Qué frutas se deben evitar si se padece diabetes?

La diabetes es una enfermedad que afecta el organismo y que puede ser mortal para la persona que la padece.

De acuerdo con cifras del Ministerio de Salud, tres de cada 100 colombianos padecen de diabetes. Esta enfermedad está catalogada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la novena causa de muerte. Por lo general, cuando este padecimiento no se controla a tiempo, causa graves problemas, como accidentes cerebrovasculares e incluso amputación de los miembros inferiores.

Sin embargo, existen dos tipos de diabetes: tipo 1, cuando el páncreas no segrega suficiente insulina, y la tipo 2, que se da cuando el organismo no usa adecuadamente el azúcar en la sangre. Precisamente, en relación con este último tipo, la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes, conocida por sus siglas del inglés EASD, presentó un estudio en el cual demostró que un programa intensivo de pérdida de peso puede revertir la enfermedad.

Debido a que es una enfermedad que puede causar complicaciones graves, el cuidado de esta implica realizar cambios significativos en la vida. Esto incluye alimentación y una rutina de ejercicio.

En ese sentido, expertos han señalado que las personas que sufran de diabetes deben evitar algunos alimentos, especialmente los azúcares refinados, las grasas trans, entre otras cosas. De acuerdo con el portal español Moncloa, también existen algunas frutas que no se deben consumir si se sufre de esta enfermedad, debido a que dichas frutas tienden a subir el azúcar en mayores proporciones que otras frutas, por ello se debería evitar el consumo habitual de estos alimentos:

  • Sandía.
  • Dátiles secos.
  • Piña.
  • Bananos muy maduros.

Otros alimentos que suben la insulina en la sangre son: chocolates, caramelos, mermeladas, miel, helados, gaseosas, alcohol, galletas dulces, comida rápida, harina de trigo refinada, cereales azucarados, entre otros.

Qué alimentos sí se pueden consumir

Hay otros alimentos que sí se pueden consumir por su bajo índice glucémico como: bulgur, cebada, pasta, arroz sancochado (transformado), quinoa, cereal integral con alto contenido de fibra, láminas u hojuelas de avena, zanahorias, vegetales verdes sin almidón, manzanas, naranjas, uvas, la mayoría de nueces, legumbres y habichuelas, leche y yogur.

De todos modos, antes de consumir o eliminar algún alimento, lo primero que hay que hacer es consultar a un experto de la salud para que sea este quien guíe el proceso e indique qué es lo más adecuado para cada persona, pues la información antes dada de ninguna manera sustituye la asesoría médica.

Por su parte, respecto a la actividad física regular, lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud es realizar actividades físicas aeróbicas moderadas durante al menos 150 a 300 minutos o actividades físicas aeróbicas intensas durante al menos 75 a 150 minutos, o una combinación equivalente de actividades moderadas e intensas a lo largo de la semana.

Sin embargo, si no se ha hecho actividad durante un tiempo, se debe comenzar despacio y aumentar progresivamente.

Tips para combatir la diabetes

Sobre la misma línea, de acuerdo con Mayo Clinic, entidad sin ánimo de lucro dedicada a la práctica clínica, la educación y la investigación, el ejercicio disminuye el nivel de glucosa en la sangre, porque la transporta a las células, donde se la utiliza para producir energía.

Además, el ejercicio también aumenta la sensibilidad a la insulina, lo que significa que el organismo necesita menos insulina para transportar la glucosa a las células.

De igual forma, es ideal dormir lo suficiente, pues según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por su siglas en inglés) hasta una sola noche de muy poco sueño puede hacer que el cuerpo use la insulina de manera menos eficaz.