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¿Qué pasa si una persona se baña con agua fría todos los días?

El agua fría puede utilizarse dependiendo de las condiciones de salud de las personas.


El agua es clave en la vida de las personas y representa un importante porcentaje del cuerpo humano. Los especialistas aconsejan beber al menos ocho vasos de este líquido al día para mantenerse hidratado, porque aporta beneficios no solo internos, sino externos.

Sin embargo, no solo ingiriéndola se pueden obtener sus bondades. Una de las mejores formas de hacerlo es a través del baño. La mayoría de personas opta por las duchas calientes, pero bañarse con agua fría ofrece diversos beneficios al organismo.

Según información de la red de gimnasios Eurofitness, cuando el agua está fría, por ejemplo, ayuda a mejorar la circulación, a despejar la mente, a estimular el funcionamiento del metabolismo y a reforzar el sistema nervioso.

En el mismo sentido, una publicación del medio digital Business Insider indica que una de las principales ventajas de las duchas frías es que aceleran la circulación de la sangre.

La información del diario asegura que una ducha fría tiene el efecto opuesto al de una caliente para alguien con hipertensión o enfermedades cardiovasculares, ya que la exposición a temperaturas frías desencadena que el sistema circulatorio reduzca la inflamación y puede ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares.

El portal Cuerpo Mente, por su parte, asegura que un baño frío es la preparación ideal para mejorar el rendimiento físico, la reacción y la coordinación muscular, pues activa muchas funciones en el organismo. Tomar ducha fría en la mañana es ideal.

hombre bañándose en la ducha. Baño, agua.
Las duchas frías pueden mejorar el estado de ánimo. - Foto: Getty Images/iStockphoto

El agua fría también estimula el funcionamiento del metabolismo. Los expertos indican que su uso permite que el cuerpo se active recurriendo a un mayor consumo de energía para poder regular internamente su temperatura. Esto lleva a que cuando las personas están expuestas al frío se comience la quema de grasas y azúcares que el cuerpo necesita para mantener su temperatura corporal en el nivel adecuado.

Para los golpes

Otro de los beneficios es que, en caso de sufrir algún golpe, inflamación o lesión, el frío contribuye a mitigar el dolor y también la hinchazón que se produce en la zona afectada. Por lo mismo, es muy recomendable para personas que tengan algún tipo de lesión o estén en proceso de rehabilitación.

Como si esto fuera poco, los especialistas indican que el agua fría ayuda a conciliar el sueño. Es ideal para personas que tengan problemas de insomnio, quienes pueden tomar una ducha en la noche antes de ir a la cama.

También es una alidada de la piel, pues ayuda a eliminar toxinas por los poros, haciendo que se torne más firme, joven y saludable. El sitio especializado en salud Healthline indica que si una persona tiene picazón en la piel, las duchas frías reducen la necesidad de rascarse.

Expertos indican que bañarse todos los días con agua caliente puede generar caspa y caída del cabello. Foto: Getty images.
Los expertos recomiendan el agua fría para mejorar condiciones circulatorias. Foto: Getty images. - Foto: Foto: Getty images.

¿Cómo entrenarse para usarla?

Dado que no es un proceso fácil, los expertos consideran que para tomar una ducha a fría a diario es importante iniciar con algunas partes del cuerpo y luego ir sumando. Por ejemplo, empezar por los pies y luego incorporar los brazos o el pecho, hasta llegar a la ducha general. Y, sobre todo, hay que buscar una buena reacción de calor, secándose rápido y abrigándose al final.

La recomendación es tomar la ducha caliente y al final dirigir el agua fría durante unos segundos a los pies. La ducha previa caliente dura de uno a tres minutos. La fría completa se mantiene de uno a tres segundos en función del entrenamiento y luego el tiempo puede ir en aumento.

A medida que avanzan los días se pueden sumar los brazos, el pecho y la espalda hasta alcanzar la ducha completa para todo el cuerpo. Luego se seca rápido y se mantiene abrigado para mantener una temperatura indicada en el cuerpo.

Para concluir, si bien bañarse con agua fría puede traer muchos beneficios, también es importante que las personas tengan claro si sus condiciones de salud le permiten utilizarla. Adicionalmente, el agua fría no es un remedio curativo, por lo que siempre será necesario consultar al médico si se padece de alguna afección específica.