salud

Siete ejercicios para personas que sufren de artrosis de rodilla

Esta enfermedad genera un desgaste paulatino del cartílago articular.


La articulación de la rodilla está formada por el fémur, la tibia y el peroné. Estas superficies están cubiertas por el cartílago articular, el cual se expone a un desgaste paulatino que genera dolor con la actividad física, incapacidad variable para caminar y permanecer de pie, así como deformidad progresiva de la rodilla.

A este padecimiento se le conoce como artrosis y al igual que sucede cuando esta enfermedad afecta a otras articulaciones, se presenta con dolor, rigidez, deformidad y pérdida de funcionalidad.

“Es característico de la artrosis de rodilla tener dolor y rigidez al intentar levantarse, después de estar un rato sentado. Esto desaparece inicialmente con los primeros pasos pero reaparece tras caminar una distancia más o menos variable. El dolor va cediendo poco a poco con el reposo”, precisa la Fundación Española de Reumatología.

Si bien no es una patología exclusiva de la vejez, sino que cualquier persona puede padecerla, las popsibilidades de su aparición aumentan con la edad, aunque es más común en mujeres y en personas genéticamente predispuestas, asegura el portal Top Doctors, de España.

Aunque las causas de esta enfermedad no son muy claras, lo cierto es que sí existen unos factores de riesgo que se asocian con su aparición. Por ejemplo, el sexo. Esta patología afecta especialmente a mujeres de entre 50 y 55 años.

La artrosis es una enfermedad degenerativa de los huesos que inicia con la destrucción o perdida gradual del cartílago articular. Foto: Getty Images.
La artrosis es una enfermedad degenerativa del cartílago articular. Foto: Getty Images. - Foto: Foto: Getty Images.

Por otro lado, la posibilidad de padecer artrosis aumenta de forma exponencial a los 50 años. Otros de los riesgos están relacionados con la genética; la repetición constante de movimientos articulares; demasiada actividad física y la disminución de los niveles de estrógenos que presenta con la menopausia.

Según Top Doctors, la obesidad puede agravar la artrosis en articulaciones como las rodillas y es un padecimiento que también puede estar relacionado con fracturas y lesiones.

Hay algunos ejercicios sencillos y genéricos que pueden ayudar a aliviar los síntomas, pero siempre es recomendable consultar con el especialista para obtener el tratamiento y las terapias indicadas.

1. Levantar la pierna en extensión: Acostado en el suelo, boca arriba y manteniendo un pie en el suelo se levanta la otra pierna dejándola recta con los dedos de los pies apuntando hacia arriba. El objetivo es apretar los músculos del muslo de la pierna y mantener la contracción durante cinco segundos. Con el muslo aún apretado, se baja la pierna, se deja descansar y se repite 10 veces, de acuerdo con información del portal La Artrosis.

2. Sentado se flexiona rodilla y cadera: Para practicar este ejercicio la persona debe sentarse recta en una silla y levantar la punta del pie manteniendo la rodilla doblada. Después, se eleva la rodilla y se mantiene en el aire durante cinco segundos antes de volver a bajarla lentamente.

3. Rodilla hacia el pecho: Acostado boca arriba, se flexiona la cadera llevando la rodilla hacia el pecho, desde esa posición se extiende la rodilla y luego con la pierna estirada se baja para llegar a la posición inicial, indica el portal Saber Vivir, de España.

Dolor de rodillas / Rodilla
La artrosis en la rodila puede generar dolor, inflamación y rigidez. Foto: Getty Images. - Foto: Getty Images/iStockphoto

4. Puntillas: Con las manos apoyadas en el respaldo de una silla, se pone de puntillas manteniendo el cuerpo recto. La idea es aguantar la posición unos segundos con descansos y realizar 10 repeticiones.

5. Flexión de la rodilla: De pie y con los pies juntos, se levanta una rodilla flexionándola, intentando hacerla llegar a la altura de la cadera. Se mantiene la posición 10 segundos y se realizan dos repeticiones con cada rodilla.

6. Estiramiento posterior de la pierna: Se usa una silla para mantener el equilibrio. Se dobla la pierna derecha sin dejar que la rodilla vaya más allá de los dedos del pie. Luego la pierna izquierda se estira hacia atrás apretando el talón hacia el suelo para que se estire la pantorrilla. La recomendación es mantener esta posición durante 20 segundos, hacer dos repeticiones y cambiar de pierna.

7. Levantar lateralmente la pierna: Para facilitar el ejercicio se pueden apoyar las manos en el respaldo de una silla y se pone el peso del cuerpo sobre una pierna, con la rodilla recta se mantiene durante unos segundos y se vuelve a la posición inicial. Luego se realiza con la otra pierna.

También es recomendable realizar otro tipo de actividades como natación, caminar y montar en bicicleta si la molestia lo permite.