Desde hace unos días se encendieron las alarmas entre la comunidad del sector de Puente Aranda, en Bogotá, ante el posible hallazgo de una fosa común de perros en inmediaciones de la calle Sexta con avenida NQS.
El hecho salió a la luz luego de denuncias ciudadanas que advertían sobre la presencia de restos óseos de animales, los cuales, según los reportes, estaban siendo utilizados como alimento por habitantes de calle en la carrera 30 con calle 6. Sin embargo, tras realizar una inspección técnica en el lugar, las autoridades distritales descartaron la existencia de una fosa y desmintieron esa versión.

Aunque, efectivamente se encontraron restos óseos de animales, el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), aclaró que corresponderían a huesos de especie porcina y no a caninos, como se había difundido inicialmente.
En un trabajo conjunto con unidades de la Policía de Bogotá, el IDPYBA llevó a cabo un recorrido detallado y exhaustivo por el sector de Puente Aranda, específicamente en la carrera 30 o avenida NQS con calle Sexta.
Durante esta inspección técnica, las autoridades reportaron el hallazgo de siete cráneos que, tras una evaluación preliminar, presentaban características anatómicas propias de animales de la especie porcina, por lo que insistieron que es totalmente falso el supuesto descubrimiento de una fosa común de perros, versión que se difundió rápidamente en redes sociales y generó alarma entre la comunidad.
Según el informe oficial, los restos presentaban señales de exposición ambiental prolongada, como la acumulación de material terroso, ausencia de tejidos blandos y fracturas parciales, lo que sugiere que llevaban un tiempo indeterminado en el lugar. De hecho, detallaron que durante la inspección no se hallaron rastros de sangre, órganos ni evidencias que permitieran inferir sacrificios recientes en la zona.
📄 COMUNICADO DE PRENSA
— Protección Animal Bogotá (@AnimalesBOG) January 25, 2026
Restos óseos hallados en Puente Aranda corresponderían a huesos de especie porcina entregados a habitantes de la calle para su alimentación. Se desmiente noticia falsa de fosas comunes de perros. pic.twitter.com/Z2P6tesh46
Sin embargo, con el objetivo de efectuar evaluaciones complementarias en el área de patología veterinaria, orientadas a reconfirmar especie y establecer estado sanitario y posible relevancia forense, el material fue recolectado y trasladado a la Unidad de Cuidado Animal del Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal.
Adicionalmente, las autoridades realizaron entrevistas a comerciantes del sector, vecinos y habitantes de calle, quienes coincidieron en señalar que los huesos habrían permanecido visibles en el lugar por al menos dos meses.

A partir de estos testimonios surgió una hipótesis clave: los restos podrían provenir de un establecimiento comercial dedicado a la venta de productos cárnicos, ubicado en las cercanías del punto donde fueron encontrados.
Debido a esto, el caso será remitido a la Secretaría Distrital de Salud (SDS) con el objetivo de verificar el cumplimiento de la normatividad vigente sobre la disposición final de estos residuos y desechos biológicos generados por el establecimiento comercial, presuntamente involucrado en el manejo de estos huesos, descartados de su actividad de producción de alimentos.










