Diferentes países del mundo avanzan en el establecimiento de normas tendientes a garantizar la protección de los animales. Estas leyes resultan de gran importancia porque establecen reglas para garantizar que ejemplares como gatos, perros y seres de otras especies reciban un trato digno, seguro y responsable.

Esos marcos legales buscan prevenir el maltrato, el abandono y la negligencia, además de asegurar que los animales tengan acceso a alimento, agua, atención veterinaria, descanso, ejercicio y un entorno adecuado para su bienestar físico y emocional.
Las normas apuntan también a reconocer que los animales son seres vivos capaces de sentir dolor, miedo y estrés, y uno de los países que destaca por leyes que ayudan en el cumplimiento de estos objetivos es Suecia, cuya legislación es severa en busca del bienestar de las mascotas.

Prohibido que estén más de seis horas solos
La legislación de esta nación europea establece que un perro no debe permanecer solo en casa durante más de seis horas consecutivas, como parte de las medidas destinadas a garantizar su cuidado y bienestar.
De igual forma, está prohibido mantener a uno de estos animales encerrado en una jaula dentro del hogar, incluso durante periodos cortos. La normativa establece que estas solo pueden utilizarse cuando la puerta ha sido retirada o permanece asegurada de manera permanente en posición abierta, por ejemplo, sujetándola con bridas, lo que garantiza la protección y el cuidado responsable de los animales de compañía.

Tampoco está permitido atar a los canes dentro de las casas y para exteriores; la norma establece que únicamente se permite el uso de correa por un máximo de dos horas diarias.
Cuando una vivienda cuenta con jardín o parque privado, se pide a los dueños que estos lugares cuenten con zonas de sombra, sol, resguardo contra viento y lluvia, además de una plataforma elevada de medio metro.

Así mismo, cuando se trata de perros de tamaño pequeño, con alguna discapacidad o dificultades para movilizarse, la normativa establece que el hogar debe contar con adecuaciones como rampas o escaleras, con el objetivo de facilitar su desplazamiento y garantizar que puedan moverse de manera segura.
Así las cosas, con la normatividad establecida en este país, los propietarios tendrán que involucrarse de manera más responsable en el cuidado, bienestar y acompañamiento cotidiano de sus mascotas. Si se incumplen estas obligaciones, las autoridades estarán facultadas para aplicar multas y, en situaciones determinadas, retirar al perro de su hogar.
