Las vacunas son una herramienta esencial para proteger la salud de los gatos, ya que ayudan a prevenir enfermedades causadas por virus y bacterias que pueden afectar gravemente su bienestar e incluso poner en riesgo su vida, precisa el portal especializado Tienda Animal.

Este tratamiento preventivo permite fortalecer las defensas del animal y preparar su sistema inmunológico para responder de manera adecuada ante posibles infecciones.
Los expertos explican que su funcionamiento se basa en estimular al organismo mediante la aplicación de una versión controlada, debilitada o inactivada de un virus, bacteria o microorganismo. De esta manera, el sistema inmune aprende a reconocer estos agentes y desarrolla anticuerpos capaces de combatirlos en caso de una futura exposición.
Según el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal de Bogotá, antes de iniciar la vacunación, los gatos deben ser desparasitados con al menos 15 días de anticipación. Este proceso permite que sus defensas se concentren en generar anticuerpos frente a las vacunas, en lugar de combatir al mismo tiempo posibles infecciones parasitarias. Estas son las más importantes y se deben aplicar al animal, dependiendo de la edad.

Vacunación para gaticos de 3 a 6 meses
La primera dosis de vacuna triple felina está recomendada a partir de los tres meses de vida. Esta vacuna protege contra tres enfermedades principales: Herpesvirus felino, calicivirus y panleucopenia.
La mencionada fuente indica que la segunda dosis de triple felina debería aplicarse un mes después de la primera aplicación. Este refuerzo permite fortalecer la protección contra las mismas afecciones mencionadas anteriormente.
Otra es la vacuna contra la rabia, que es recomendada después de los seis meses de edad, de acuerdo con las instrucciones del veterinario.

Vacunación para adultos
En los gatos adultos se recomienda realizar refuerzos periódicos, generalmente de manera anual, de acuerdo con la evaluación del profesional veterinario. Entre las vacunas principales están la triple felina y la vacuna contra la rabia.
Además, según los especialistas, algunos felinos pueden requerir vacunas adicionales, dependiendo de su estilo de vida, el contacto con otros animales y sus condiciones de salud. Entre ellas se encuentran la indicada contra la leucemia felina y Chlamydia felis, cuya aplicación debe ser determinada por un veterinario.

Efectos secundarios y recomendaciones
En algunos casos, los gatos pueden sufrir efectos secundarios como consecuencia de una vacuna. Normalmente no son importantes y se suelen pasar en unas horas, pero es necesario vigilarlos y acudir al veterinario nuevamente.
Los efectos secundarios más comunes derivados de las vacunas en los michos son los siguientes:
- El animal se muestra más cansado o apático de lo normal, por lo que rehuirá la compañía de su amo y preferirá esconderse y descansar en un lugar tranquilo y alejado.

- Al tocarlo puede estar más caliente de lo normal. Quizás tenga unas décimas de fiebre. Si transcurridas unas horas su temperatura corporal no vuelve a ser la de siempre, es bueno acudir al veterinario.
- Falta de apetito: Suele estar asociado a la fiebre y debería pasarse en unas horas.
