Una cría de mono tití gris se recupera en un centro de rehabilitación en Rionegro, donde su historia ha despertado comparaciones con el famoso Punch.
El pequeño primate, de apenas dos meses, pasa sus días abrazado a un oso de peluche que le duplica el tamaño, en una escena que mezcla ternura con un riguroso proceso de conservación.
Un cuidado sin contacto para garantizar su libertad
Sus cuidadores han tomado medidas estrictas para evitar que el animal genere vínculos con humanos. No le han puesto nombre y reducen al mínimo el contacto directo, incluso alimentándolo mientras usan una máscara de mono tití. El objetivo es claro: aumentar sus probabilidades de regresar a la vida silvestre.

Este tipo de manejo busca que el primate mantenga sus instintos naturales intactos. Según los expertos, cualquier acercamiento excesivo podría comprometer su capacidad de sobrevivir en su hábitat.
El recuerdo de Punch y una historia que conmovió al mundo
La imagen del pequeño tití aferrado a su peluche recuerda inevitablemente el caso de Punch, un bebé macaco que se aferró a un peluche de orangután de IKEA tras ser rechazado por su madre y su grupo en un zoológico de Japón.
Punch-kun is making us cry early morning 😭💔#がんばれパンチ #HangInTherePunch #JapaneseMacaque #市川市動植物園 pic.twitter.com/082ZE2O3ew
— Instant Loan Hub (@InstantLoan_Hub) February 20, 2026
Aquel caso se volvió viral en redes sociales bajo la etiqueta #HangInTherePunch (Aguanta), generando una ola de empatía a nivel global. Sin embargo, las similitudes entre ambas historias se limitan al aspecto emocional.
El rescate del tití en Colombia
El primate colombiano fue rescatado en condiciones de vulnerabilidad. Un campesino lo encontró solo y decidió entregarlo a las autoridades. Según explicó Juan Pablo Giraldo, biólogo de Cornare, al animal lo “encontró un campesino” que, al notar que no estaban “los padres del tití cerca ni ningún otro primate”, optó por ponerlo a salvo.
Desde entonces, el tití permanece bajo supervisión especializada, iniciando un proceso que busca devolverlo a su entorno natural.
El papel de los peluches en la rehabilitación
El uso de peluches en crías huérfanas no es un recurso improvisado. Se trata de una práctica común en centros de rehabilitación, diseñada para suplir la figura de los padres, quienes en la naturaleza cargan y protegen a sus crías.
De acuerdo con Giraldo, esta estrategia ayuda a evitar que los animales experimenten “miedo, frustración y ansiedad”, factores que podrían afectar su desarrollo.

Diferencias clave frente al caso de Punch
Pese a la comparación inevitable, los especialistas subrayan que el destino del tití colombiano es distinto. “Que abrace a un peluche es algo muy tierno y se puede asemejar al caso de Punch, pero Punch está en un zoológico donde va a permanecer a lo largo de su vida”, dice el biólogo.
En contraste, “Nuestro tití está en un proceso de rehabilitación en el cual va a tener muy poco contacto con humanos”, para “que pueda retornar exitosamente al medio silvestre”, agrega.

El riesgo de una mala adaptación es alto. Acostumbrarse a la presencia humana sería “fatal” para el animal, ya que perdería la capacidad de alimentarse por sí mismo y no podría ser liberado.
Amenazas y el camino hacia la libertad
Los titís grises, conocidos por su pelaje plateado que parece brillar al sol y por medir cerca de 60 centímetros entre cuerpo y cola, enfrentan una amenaza constante en Colombia: el tráfico ilegal de fauna.
Antes de su liberación, la cría deberá cumplir una cuarentena de 90 días, durante la cual se le realizarán exámenes médicos. Posteriormente, será integrada con una pareja de titís en rehabilitación, que actuarán como padres adoptivos.
*Con información de AFP.
