El perfilamiento de personas críticas del Gobierno, al parecer, fue un hecho durante el mandato del presidente Gustavo Petro, pero lo más grave es que se habría dado incluso con familiares de altos mandos de las Fuerzas Militares, quienes, de manera independiente, manifestaban sus desacuerdos con el Gobierno que terminó.
La prueba de estos perfilamientos sería Nicolás López, un joven comunicador y politólogo que escribía sus opiniones como columnista de SEMANA. Pero no era una persona cualquiera, era el hijo del hasta ayer comandante de las Fuerzas Militares, Hugo López. Como sus planteamientos incomodaron, terminó siendo observado por la inteligencia del Estado y su nombre llegó incluso al entonces ministro de Defensa, Pedro Sánchez, y hasta la Casa de Nariño, al expresidente Petro.
López no hacía nada malo, pensaba diferente, pero su pecado era que su papá era uno de los más altos mandos del Ejército; por eso fue activada la inteligencia del Estado para perfilarlo, atemorizarlo y que dejara de escribir y publicar.
Lo más grave es que, luego de conocido el perfilamiento, se investigó, y la conclusión dejó sin palabras a López. El cuestionado Wilmar Mejía estaría detrás de este hecho. Él fue funcionario de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) y terminó salpicado por una presunta cercanía e incluso entrega de información al criminal de las disidencias de las Farc Alexánder Mendoza, alias Calarcá. Mejía renunció a la DNI y fue nombrado en la Unidad de Investigación y Análisis Financiero (Uiaf).
El joven habló con SEMANA y explicó que, al ver que su papá llegaba a lo más alto en su carrera militar, decidió abstenerse de publicar sus columnas, y hasta se marginó de una campaña a la presidencia, opositora al expresidente Petro, que estaba apoyando como voluntario, con mucha tristeza, para evitar problemas.
El perfilamiento
Pero esto no fue suficiente. Según comentó López, fue su papá quien recibió un documento de inteligencia desde la Casa de Nariño en el que el perfilado era justamente su hijo, pero con un mensaje adicional: “Esa información le va a llegar al presidente de la república”, como una advertencia más. El asunto, cuenta el joven, fue tomado con calma por el oficial, pero le advirtió: “Hijo, tenemos que cuidarnos”.
En el documento se ve cómo revisaban una a una las columnas que escribía López, subrayaban con rojo las frases que consideraban inconvenientes o en contra del Gobierno Petro y hasta hacen una descripción detallada del perfil del joven.
“Es un columnista de opinión de la revista SEMANA, realizando su trabajo desde marzo de 2023 a la fecha, es hijo del general Hugo Alejandro López, actual comandante general de las Fuerzas Militares (…) En todas sus columnas, sus puntos de vista, opiniones y posiciones con respecto al Gobierno actual son, en su mayoría, bastante críticas, utilizando un lenguaje sarcástico e indirecto, haciendo referencias burlescas respecto a la paz total y utilizando frases como ‘pronto cesará la horrible noche’ para referirse al término del Gobierno actual”.
Ese es el perfil que realizó inteligencia del joven, como si se tratara de un objetivo de alto valor o como si los recursos para seguridad nacional se debieran emplear para perseguir a jóvenes por pensar diferente. Todo lo contrario a lo que dice en público el expresidente Petro.
Aunque López había dejado de publicar columnas para no afectar la responsabilidad de su papá, el general López, esto no pasó desapercibido.
En varias ocasiones, contó López, su papá y él fueron cuestionados. Una de ellas fue justo en la ceremonia de ascenso del general. “Ya todos estamos en la ceremonia y Pedro Sánchez le dice a mi papá: “Oiga, su hijo escribe en SEMANA”. Entonces, él respondió: “Sí, él escribió hace un tiempo”. Para ese momento ya había dejado de publicar, pero esa era una advertencia y así lo entendimos”, contó López.
Explicó que era claro por qué les molestaba SEMANA. “Era el medio que había denunciado toda la corrupción del Gobierno Petro, desde que empezó con Nicolás Petro, la UNGRD y todo lo que se ha venido sabiendo por la revista. Para ellos no es prensa, es oposición”.
Esa no fue la única vez que le hicieron saber a López que lo seguían con detenimiento. “Una vez el ministro me dijo: ‘Usted es el que escribe en SEMANA’. Yo le dije: ‘Sí, ministro, pues yo llevo ahí un tiempo’. Uno aprende a ser muy institucional, porque, si de alguna forma puedo yo definir a mi papá, es institucional. Por eso él nunca se torció ni se arrodilló”.
En otro aparte del perfilamiento se advierte que, “siendo el general López Barreto parte de la comisión negociadora con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), su hijo ataca de manera directa y se burla del proceso, publicando datos que ridiculizan el proceso; peor aún, en dos de sus artículos agrede al Gobierno de Venezuela, país que junto con Cuba, Noruega, Brasil, México y Chile son garantes de la política de paz total”.
La paz total
Este perfil deja en evidencia que los seguimientos eran detallados, pues todo lo dicho es cierto; el general fue observador de paz de las fracasadas negociaciones con el ELN; incluso se convirtió en una piedra en el zapato.
Según contó López, su papá, pese a ser un alto mando del Gobierno Petro, estaba en contravía de los primeros acuerdos que se estaban tratando de firmar en la mesa, no acompañó la propuesta del fondo multidonante para la paz, rechazaba figuras como el cese al fuego y tuvo varios desencuentros con los negociadores del Gobierno.
Pese a las diferencias frente a la lánguida paz total, el general Hugo López siguió ascendiendo y su último cargo fue el de comandante general de las Fuerzas Militares. Allí se vio su talante de respeto total por la Constitución, al entregar una declaración que daba tranquilidad al país, pero que no cayó bien en el Gobierno.
Al ser preguntado sobre la hipótesis de qué pasaría si el Gobierno Petro desconocía el resultado de las elecciones (segunda vuelta), el general López afirmó: “Tengo que remitirme a la Constitución y a la ley. El artículo 217 es muy claro: las Fuerzas Militares tienen una misión por cumplir y les corresponde, ante un escenario como el que usted está señalando, cumplir la Constitución y la ley”.
La contundencia de esta respuesta solo queda clara si se lee con cuidado el artículo 217 de la Constitución al que hizo referencia el general López: “La Nación tendrá para su defensa unas fuerzas militares permanentes constituidas por el Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Las fuerzas militares tendrán como finalidad primordial la defensa de la soberanía, la independencia, la integridad del territorio nacional y del orden constitucional”, es decir, no iban a permitir una dictadura de facto.
El Gobierno Petro terminó y López decidió volver a escribir, recuperar lo que le habían quitado por pensar diferente, pero hay preguntas de fondo. ¿Por qué usar el aparato de inteligencia del Estado para perfilar a un joven? ¿Por qué perfilar al hijo del comandante de las Fuerzas Militares? ¿Por qué nuevamente el nombre de Wilmar Mejía en asuntos oscuros?