
SEMANA reveló las pruebas que dejaron mal parado al general Federico Mejía en el caso que tenía escondido el Ejército en la era Petro sobre la liberación de un presunto traficante de cocaína en el Cauca, y donde se utilizaron bienes y recursos públicos, como 36 militares y helicópteros.
El caso inició el 31 de enero de 2024, cuando unidades contra el narcotráfico detuvieron a un sujeto que se movilizaba, al parecer, en una motocicleta y transportaba 4,5 kilos de lo que sería pasta base de cocaína.

Al notar la sustancia sospechosa, militares, experimentados en temas de narcotráfico, y previa orden de la Fiscalía, capturaron al presunto traficante de cocaína.
De inmediato se puso en marcha una operación militar para sacar al capturado de la vereda El Diamante hacia la base militar de Popayán, en el Cauca. En el procedimiento se utilizaron helicópteros y personal altamente entrenado.

La situación se comenzó a enredar cuando los militares llegaron a la base militar. Según consta en una denuncia en la Fiscalía, un coronel contra el narcotráfico denunció que el entonces comandante del Comando Específico del Cauca, el general Federico Mejía, le ordenó que tenía que regresar al capturado a la vereda El Diamante y además con lo que serían los 4.5 kilos de pasta base de cocaína.
De inmediato se puso en marcha otra operación militar para cumplir las órdenes del general Mejía. El Ejército tuvo que disponer de dos helicópteros, un Black Hawk y un Arpía de la Fuerza Aérea.

SEMANA reveló los documentos en los que el general Mejía reconoció que ordenó la liberación del presunto traficante de cocaína y argumentó que lo había hecho ante el riesgo de una asonada de la comunidad contra los soldados.
“En consecuencia, la orden de liberar al sujeto por parte del Comando Específico del Cauca como proceder de la Brigada contra el Narcotráfico y de su personal operativo debe entenderse como una respuesta legítima, razonada y responsable”, dice el documento firmado por Mejía y que le fue entregado al entonces comandante de la institución, el general Emilio Cardozo.

Además, SEMANA obtuvo los videos del momento en que los soldados tuvieron que dejar en libertad al presunto traficante de cocaína y dejar constancia de que le dieron buen trato.
Por este caso, el general Mejía deberá responder por los delitos de prevaricato por acción, favorecimiento, falsedad ideológica en documento público y fraude procesal.
