Un video se convierte en la prueba casi irrefutable de un presunto escándalo de corrupción que enreda a una empresa del Consorcio Metro Línea 1, la sociedad china que se quedó con el multimillonario contrato para la construcción de la primera línea del metro en Bogotá. Las imágenes son contundentes y están en poder de la Fiscalía.
La escena corrupta ocurre en la localidad de Teusaquillo, en Bogotá, en las oficinas en las que, en abril de 2026, se ubicaba la empresa China Harbour Engineering Company Limited Colombia (CHEC) y que ahora es un hotel con simbología oriental colgada en la puerta principal. Al parecer, allí se alojan los funcionarios de la empresa CHEC mientras desarrollan el proyecto metro.
Se trata de un encuentro entre el representante legal de la Unión Temporal Metrobuild, subcontratista de la obra, y funcionarios de CHEC, a cargo de la “prefabricación de las vigas tipo U que conforman el viaducto del metro de Bogotá”. En la reunión, que quedó en video, los protagonistas hablan de “cuentas” pendientes y facturas por miles de millones de pesos destinadas al pago de operarios de la construcción del metro.
La conversación es en inglés y, mientras el contratista colombiano trata de explicarle al empresario chino la necesidad de ponerse al día en los pagos, ocurre lo que ahora es materia de investigación de la Fiscalía. El contratista se agacha y de su maleta saca una bolsa oscura y se la pasa a un chino, en la oficina de CHEC.
“Por favor, cuente. Cada paquete tiene cinco millones”, dice en inglés el contratista colombiano, mientras el funcionario de CHEC saca fajos de dinero en efectivo y los empieza a ubicar en la mesa. Luego se los pasa a quien en la denuncia fue identificado como Yang, gerente comercial de CHEC.
Tras recibir el dinero, el señor Yang, que no habla español, cuenta con destreza los billetes que le van pasando. Tarda cerca de diez minutos contando con la habilidad de un cajero de banco. Luego, y ante una sugerencia del contratista, el empresario chino redacta en una agenda lo que podría considerarse un recibo, una constancia de que acababa de recibir 60 millones de pesos.
La constancia en la agenda de Yang advierte unos supuestos pagos pendientes a favor de los chinos por 960 millones de pesos que, supuestamente, adeudarían los colombianos. Ellos lo niegan y, por el contrario, dicen que justamente estaban en las oficinas de CHEC exigiendo el pago de algunas facturas que, de acuerdo con la conversación previa, tenía en rojo la empresa china con los contratistas colombianos.
Contratista: Tenemos ahorita mismo una cuenta de 600 millones. No tenemos un anticipo, pero tienes que pagarme 550.
Yang: ¿Solo en estas tres 600?
Contratista: 15, 16 y 17… el cimiento 212 (inaudible). El pago total es 550.
Yang: (Inaudible) Debemos cambiar las condiciones.
Contratista: Cuando esté completo, tienes que pagarme.
La conversación avanza mientras una tercera persona, al parecer funcionario de CHEC, guarda los fajos de billetes en la misma bolsa en que llegaron. Luego todos se levantan de las sillas, se estrechan las manos y se despiden. En el video se observa cómo esa tercera persona toma la bolsa con el dinero y sale rápido de la oficina.
El video dura 26 minutos. Arranca desde la entrada de las oficinas y avanza mientras el contratista ingresa sin problemas, incluso saludando al personal de seguridad, como prueba de la confianza y la regularidad de sus visitas a este sitio. Luego sube a un segundo piso y se encuentra con más empleados de CHEC, esta vez colombianos.
El contratista los saluda y ellos responden. Hablan de los pagos pendientes y una funcionaria advierte que todo está listo y a la espera de una “persona de Metro Línea”. Hablan de facturas, de cuentas de cobro atrasadas y que, según la denuncia, provocó un retraso en los pagos a trabajadores del metro.
Contratista: ¿Cómo vamos?
Funcionaria: Ya pasaron la aprobación… Falta solo una persona en Metro Línea y ya quedaría (hace señas).
Contratista: ¿Cuándo quedaría?
Funcionaria: Yo creería que el lunes.
Contratista: Pero el lunes es 20.
Funcionario 2: Ahorita miramos con el señor Yang eso.
El contratista pregunta si el señor Yang está en su oficina y los funcionarios rápidamente le dicen que estaban reunidos con otro contratista, y con señas sobre sus cabezas advierten que estaba “ocupado”. Sin embargo, la reunión entre el señor Yang y el contratista colombiano estaba pactada con anterioridad.
“Le dije que venía a las 11:30 y me dijo que sí”, dijo el contratista y, antes de que los funcionarios insistieran en que el señor Yang estaba ocupado o que posiblemente había salido, se apresuró a la oficina e ingresó. Lo estaban esperando.
Según la denuncia que reposa en la Fiscalía, la reunión ocurrió el sábado 18 de abril de 2026 y fue la conclusión de supuestos acuerdos previos en los que, tal como advierte el documento en poder de SEMANA, el gerente general de proyectos de CHEC, identificado en la denuncia como Wang Chuang, habría exigido a través de su subalterno, el gerente comercial, la suma de 60 millones de pesos para aprobar el pago de las facturas que estaban pendientes a favor de la Unión Temporal Metrobuild.
“Al momento de la exigencia, la Unión Temporal tenía más de trescientas cincuenta (350) personas trabajando en el proyecto con nómina pagadera el día cinco (5) de cada mes y planillas de seguridad social pagaderas en la primera semana de cada mes, además de obligaciones con proveedores, bancos y acreedores, adquiridas precisamente para financiar la ejecución de la obra”, advierte la denuncia ante la Fiscalía.
Las exigencias fueron reiterativas, de acuerdo con lo expuesto por los denunciantes. Ellos revelaron a la Fiscalía la relación contractual que desde 2024 suscribieron con CHEC para la construcción de subestructuras como zapatas y columnas por donde pasará el metro. Fueron al menos cuatro contratos por 32.000 millones de pesos, señalan los empresarios colombianos.
“A partir de marzo de 2026 comenzaron dilaciones injustificadas en el ciclo de aprobaciones. El corte del mes de marzo de 2026, por valor aproximado entre 1.000 y 1.200 millones de pesos, obtuvo la totalidad de las firmas requeridas con excepción de una: la del señor Wang Chuang, quien durante varios días se abstuvo de suscribirla sin explicación alguna”, señala la denuncia ante la Fiscalía.
La exigencia de dinero, de acuerdo con los denunciantes, no tenía argumento. Los pagos pendientes eran de CHEC con la unión temporal y no al contrario. Sin embargo, desde la empresa china, según la denuncia, aseguraron que la mala calidad de dos vigas en el proyecto metro obligó a exigir dicho pago, pero la realidad era distinta, según los denunciantes.
“El contrato del año 2026 no contempla metodología ni facultad de descuento por ese concepto; y en todos los contratos existe una retención de garantía equivalente al cinco por ciento (5 %) de cada pago, instituida precisamente para amparar la calidad de la obra cuyos saldos acumulados –superiores a mil doscientos millones de pesos– se encontraban en poder de CHEC”, dice la denuncia.
A pesar de explicar que existían garantías con saldos “acumulados” a favor de la empresa china, según la denuncia, el señor Yang habría advertido que solo de esta forma, con dinero en efectivo, se aprobaría el pago de las facturas pendientes: “Yo sé, yo lo sé, pero si no lo hace de esta forma, no firma”, dijo el funcionario chino mientras, de acuerdo con los denunciantes, señala con su cabeza la oficina de su jefe.
En la reunión del 18 de abril de 2026, el contratista que se convirtió en testigo de la Fiscalía en este proceso le insiste al señor Yang en la necesidad de completar los pagos, pues de eso depende la nómina de al menos 350 trabajadores, algunos de los cuales han protestado por la falta de pagos a tiempo.
Yang: OK. La próxima semana… Pero cambiemos (inaudible).
Contratista: Por favor, el lunes.
Yang: ¿El lunes?
Contratista: Sí. El lunes es 20. Nosotros le pagamos a la gente los 20 y 25.
Yang: Yo recibo la plata de (inaudible) y creo que te la puedo entregar el martes.
En la denuncia, los representantes colombianos de la unión temporal advierten que la cantidad de trabajadores a la espera del pago de nómina, la cantidad de proveedores pendientes y la seguridad social de los mismos operarios, básicamente, los “obligó” a acceder a las exigencias que, supuestamente, hicieron los funcionarios de CHEC.
Las cuentas pendientes de marzo de 2026 fueron transferidas a la unión temporal y, con los mismos recursos girados por CHEC, los contratistas hicieron un giro a su representante legal, que retiró el dinero en efectivo, lo metió en una bolsa, luego en una maleta y alistaron la entrega a los funcionarios chinos, según la denuncia.
Las víctimas han remitido múltiples comunicaciones escritas solicitando los pagos, sin obtener respuesta formal. Por la aplicación de mensajería WeChat, un funcionario del departamento comercial de CHEC, de apellido Wang, manifestó la intención de aplicar “descuentos”, afirmando actuar “por instrucción del jefe”, advierte la denuncia.
Además del video con la entrega del dinero, los denunciantes tienen un audio que grabaron de una reunión del 8 de abril de 2026. En la reunión estuvo el representante legal de la Unión Temporal Metrobuild y el señor Yang, como funcionario de CHEC, donde se habría pactado presuntamente la entrega de los 60 millones de pesos para recibir los pagos pendientes.
“En dicha reunión, el señor Yang manifestó que, para que el señor Wang Chuang firmara la aprobación del corte de marzo, la unión temporal debía entregar la suma de 60 millones de pesos en efectivo en las oficinas de CHEC, según instrucción de Wang Chuang”, advierte la denuncia ante la Fiscalía.
Los denunciantes dicen que luego del pago de los 60 millones de pesos en efectivo no se hicieron más exigencias de parte de los funcionarios de CHEC, hasta la fecha de la denuncia. Sin embargo, advierten que dicha empresa china mantiene retenidos más de 2.500 millones de pesos en facturación que, como ocurrió al inicio de año, está a la espera de una firma.
La denuncia está en la Fiscalía, junto con los elementos de prueba que fueron aportados y que incluyen el video, el audio, además de la declaración de quien estuvo en la reunión, entregó el dinero y recibió de manera presencial las supuestas exigencias de dinero.
El abogado de la unión temporal es Julián Quintana y advirtió que los hechos son muy delicados. Dijo que se trata de una exigencia de dinero en un proceso contractual que no daba espacio para dichas exigencias y que, en su criterio, se acercan a los delitos de concusión y una extorsión.
“En el caso concreto, ese temor al poder que administra los recursos del proyecto público se encuentra acreditado con suficiencia: las víctimas comprendieron –porque así se les hizo saber expresamente– que no existía alternativa distinta de pagar o asumir la parálisis del pago del corte de marzo de 2026”, señala la denuncia.
El abogado pidió a la Fiscalía incautar los dispositivos que se usaron para grabar las reuniones del 8 y del 18 de abril de 2026 con el objetivo de garantizar la “cadena de custodia”, además de realizar una extracción forense junto con los cotejos técnicos que resguarden su “integridad y autenticidad”.
SEMANA consultó a los voceros del Consorcio Metro Línea 1, como cabeza jerárquica de las firmas que la integran, entre ellas China Harbour Engineering Company Limited Colombia. A través de su oficina de relaciones públicas aseguraron que, de conocer en detalle la información, abrirán una investigación interna.
Sin embargo, al exponer la gravedad de la denuncia y la necesidad de una respuesta, no hubo más comunicación. Al cierre de esta edición no entregaron una declaración formal sobre los hechos que ahora son materia de investigación de la Fiscalía.
La Empresa Metro de Bogotá confirmó que CHEC forma parte del consorcio Metro Línea 1 y reconocieron la gravedad de la denuncia. Explicaron la constitución del consorcio y las responsabilidades que les corresponden a las partes, especialmente cuando se trata de un asunto entre particulares.