Hoy los consumidores cuentan con una amplía oferta de servicios que les permite encontrar soluciones y herramientas que les ayudarán a superar una de las cargas tediosas de la vida adulta: tener que ir al banco.
En los bancos se encuentran varios de los avances más importantes y hoy difícilmente hay millennials o centennials que no tengan solucionada su vida financiera en su teléfono móvil. El menú es extenso: en la actualidad en el mundo digital es posible consultar el saldo y los extractos, realizar transferencias entre productos y hacia terceras personas, así como de distintas entidades financieras, pagar servicios públicos, hacer pagos en comercios, pedir avances, solicitar el aumento del cupo de las tarjetas de crédito o la redención de puntos por el uso de los productos. Otra posibilidad, disponible con varios bancos y comercios, es la programación de pagos automáticos. Es así como tras una autorización el prestador de salud, la aseguradora del carro o el servidor de televisión, debitarán directamente de la cuenta o cargarán a la tarjeta del usuario la mensualidad del producto, quien se enterará solo al verificar el saldo o antes, si la configuración de las notificaciones aplica en ese cobro. Justamente las notificaciones hacen parte de otro desarrollo a la mano de los usuarios, donde la seguridad también tiene un despliegue de servicios, permitiendo configurar alertas, para saber si alguien ingresó con el usuario de la persona o va a realizar o realizó algún pago, bloquear tarjetas, inscribir direcciones IP reconocidas, dar el aviso de un viaje para que el banco sepa en dónde se usará una tarjeta y establecer límites de montos o transacciones que se pueden configurar por cada canal. Acá también se destacan el ingreso con huella desde el móvil y la clave dinámica, que puede llegar al correo, teléfono móvil o ser generada en la aplicación del banco o en un token. No obstante, el grueso del portafolio de los bancos en el mundo digital está en el manejo de los productos de depósito y las opciones disponibles para, sin ir a una oficina, adquirir nuevos productos como los CDT, cuentas con diferentes condiciones a las cuentas de ahorro tradicionales, como las de ahorro programado o las que le ofrecen una mayor rentabilidad y, claro, está la opción de tener una cuenta atada a productos fiduciarios o de inversión, como las carteras colectivas, desde las cuales el consumidor podrá realizar transacciones como incrementar el saldo o realizar retiros parciales. Otra funcionalidad atada a los productos de depósito es denominada comunmente por los bancos como “bolsillos” y permite al titular dividir el saldo de su cuenta en categorías como salud, alimentación, transportes, viajes, educación, hogar, entre otros, de tal forma que pueda ordenar mejor el destino de los recursos que maneja y hasta podría derivar en beneficios de seguridad, pues para disponer de los recursos de un “bolsillo”, es necesario trasladarlos primero a la cuenta. En esta gama de servicios, se destacan productos como las cuentas de depósito electrónico y las cuentas de trámite simplificado (CATS), productos muy parecidos en sus condiciones de apertura y límites transaccionales, así como en que su operación está concentrada en el mundo digital.Por ello y el conocimiento de las herramientas, Castro considera que una de las tareas para poder profundizar la inclusión financiera y llevar los beneficios de la banca digital a más gente tiene que ver con el conocimiento del público sobre sus opciones.
“El país necesita una gran campaña de educación financiera. Necesitamos una población financieramente educada para que pueda hacer el mejor uso de las nuevas herramientas, en especial cuando estamos viendo, de unos años para acá, una explosión en herramientas, aplicaciones y capacidades para los usuarios”, apuntó Castro.
En este punto coincide el senador Barguil quien, de otra parte, destaca la importancia de continuar bajando las tarifas para que el acceso sea mayor.
“Falta mucho por hacer y principalmente en educación financiera. Hemos contribuido en este proceso de bancarización por medio de nuestras iniciativas en el Congreso. Los artículos 62 y 63 de la ley 1430 de 2010 establecieron que las tarifas por consultas de saldo y transacciones a través de internet en ningún caso pueden ser superiores a las cobradas por los canales tradicionales. Esto significó un gran paso para el desarrollo y uso de los canales digitales”, dijo Barguil.
El sector asegurador tiene buena parte de su oferta de servicios en línea y no solo es posible comprar y cotizar seguros. Uno de los avances que más resalta y sorprendió a muchos conductores este año es que desde 2019, el SOAT es totalmente digital, lo cual elimina el riesgo de sufrir por extraviar el documento, a la vez que minimiza el fraude, la evasión y, claro, disminuye el gasto de papel. Recuerde que en línea también se puede comprar y cotizar este documento obligatorio (la tarifa es fija y regulada, pero es posible encontrar descuentos y beneficios, según la aseguradora o el portal donde se adquiere). De igual forma, las aseguradoras han trabajado para implementar el Sira (Sistema de información de reporte de atenciones en salud a víctimas de accidentes de tránsito); así como en avanzar en la analítica de datos para detección temprana de fraudes. De otra parte y de cara al asegurado, se han desarrollado aplicaciones donde los usuarios pueden solicitar las asistencias propias de su póliza, como el conductor elegido o reportar un siniestro. Entre ellas se destaca una a la que se han sumado varias compañías y que permite que dos asegurados resuelvan en unos minutos un conflicto por un choque simple, con beneficios para los conductores y la movilidad en las vías. Mercado de valores Las transacciones de bolsa no se han quedado atrás y desde hace varios años la Bolsa de Valores de Colombia, a través de las Sociedades Comisionistas de Bolsa, tiene a disposición de los inversionistas el eTrading, que permite a los usuarios realizar sus órdenes de compra y venta, con una comisión muy inferior a la que pagarían si dan la instrucción a su comisionista. Eso sí, en esta opción es importante que el usuario tenga una formación adecuada, no solo sobre cómo se manejan las plataformas sino también respecto a muchas nociones del mercado de valores, que serán claves para la toma de decisiones acertadas. En conclusión y más allá de lo que falta, las oportunidades de mejora y los retos que representa la digitalización del mundo, es un hecho que el sistema financiero colombiano ha respondido a las nuevas dinámicas de un planeta con más filas, congestiones viales y planes por hacer, donde el viejo refrán “el tiempo es oro” gana día a día más quilates y eso es algo que las entidades del sector han entendido.
