Halloween hace parte de una festividad que celebra la diversión, el terror y tradiciones donde la religión cristiana y católica interviene sobre la celebración. Según creyentes en Dios, haría parte de una fiesta “pagana” donde se “hacen” rituales y cultos a espíritus y entidades demoníacas.

Durante la noche del 31 de octubre, se llevan a cabo todo tipo de actividades entre los adultos y niños, quienes aprovechan para disfrazarse y, en el caso de los menores de edad, salen en busca de dulces y golosinas que piden puerta a puerta, como es la tradición de años.

El origen de Halloween se remonta a hace más de dos mil años, a la época de los antiguos celtas en lo que ahora es Irlanda, el Reino Unido y el norte de Francia. Halloween tiene sus raíces en la antigua festividad celta llamada Samhain.

De acuerdo con el Departamento de Historia del Reino Unido, Samhain marcaba el final del verano y el comienzo del invierno, y los celtas creían que en esta época del año, los espíritus de los difuntos regresaban a la Tierra. Para ahuyentar a estos espíritus, encendían hogueras y usaban máscaras espeluznantes.

¿Qué dice la Biblia sobre Halloween?
Con el paso de los años, esta celebración adquirió otro significado donde la cultura religiosa hace referencia a la Biblia, señalando en varios versículos bíblicos sobre estas prácticas. Uno de ellos es en Hebreos 9:2, que dice: “Porque el tabernáculo estaba dispuesto así: en la primera parte, llamada el Lugar Santo, estaban el candelabro, la mesa y los panes de la proposición”.

A su vez, la Biblia “apunta contra la superstición y las supuestas actividades espirituales fuera del cristianismo”, según La Nación. De hecho, en uno de ellos señala, en 1 Timoteo 4:1: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”.
