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Abelardo de la Espriella responde a críticas del general (r) Óscar Naranjo: “No creo que haya combatido siempre el crimen, como se jacta”

El candidato presidencial lamentó los “prejuicios” del expolicía frente a los abogados penalistas.

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25 de enero de 2026, 12:27 p. m.
Abelardo de la Espriella y el general (r) Óscar Naranjo.
Abelardo de la Espriella y el general (r) Óscar Naranjo. Foto: SEMANA

Abelardo de la Espriella, candidato presidencial, contestó a las críticas del general (r) Óscar Naranjo, quien lo señaló de defender como abogado a criminales que él perseguía como policía.

“Tengo una diferencia abismal de vida y eso me plantea serios interrogantes. Él, haciendo uso legítimo de su profesión a través de un bufé de abogados, se encargó de defender a muchos y de los más importantes criminales que perseguí para llevarlos a prisión, ante la justicia”, manifestó en el programa 6AM W de Caracol Radio.

Frente a esto, el abogado dijo que le costaba responder a los “ataques” y lamentó los “prejuicios frente a los abogados penalistas”.

Le dijo que sin la labor de abogados, su desempeño como policía no habría sido posible, e incluso recordó la condena por narcotráfico del hermano de Naranjo en Alemania.

“Incluso su hermano, condenado por narcotráfico en Alemania, no habría tenido un juicio justo, sino un linchamiento, de no haber contado con un profesional del derecho que lo asistiera”, sostuvo.

Y agregó: “Me imagino, general Naranjo, que cuando el Chapo Guzmán lo acusó de recibir sobornos, o cuando lo señalaron de ser socio del coronel Danilo González y de alias Jabón, lo primero que le vino a la mente fue llamar a un abogado”.

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Incluso, dijo que no cree que “haya combatido siempre el crimen, como se jacta, señor general, teniendo en cuenta que el gobierno del que usted fue vicepresidente arrodilló al Estado, en un falso proceso de paz, frente al narcoterrorismo, para entregarles curules en el Congreso, dejando a las víctimas de la guerrilla infame sin justicia, verdad ni reparación”.

De la Espriella dijo que los ataques de Naranjo se deben a “una misión encomendada por los máximos representantes de la vieja política, de la casta de siempre”.

Finalmente, lo acusó de hacer parte del “establecimiento” y dijo que “nada podrá evitar el triunfo del Tigre y su manada”.