Las declaraciones del Gobierno sobre la muerte de Kevin Arley Acosta han generado indignación. En el consejo de ministros, el presidente trasladó la responsabilidad del fallecimiento del menor a su familia, pese a que la mamá llevaba dos meses pidiendo el medicamento para tratar su hemofilia, sin conseguirlo.
“¿Quiénes son las instituciones que deben prevenir? En primer lugar, la familia; si se educa más, está en mejores condiciones de prevenir… Si a un niño hemofílico no se le deja subir a la bicicleta, tiene menos riesgos. Si el médico o el sistema de salud no enseña, la mamá no sabe; las mamás no nacen aprendidas, menos en los niveles educativos muy deficitarios que hay en Colombia”, dijo Petro.
La misma tesis fue defendida por el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo. “El niño tuvo este accidente en una bicicleta y es entendible que los niños que sufren de hemofilia tienen que estar restringidos en muchas de las actividades que puedan generarle un trauma violento y un tema hemorrágico grave”, afirmó el alto funcionario.

El expresidente Álvaro Uribe reaccionó en su cuenta de X: “Han preferido la destrucción politiquera de la salud que la protección de la ciudadanía y de los niños”, afirmó el líder del Centro Democrático.
Han preferido la destrucción politiquera de la salud que la protección de la ciudadanía y de los niños
— Álvaro Uribe Vélez (@AlvaroUribeVel) February 17, 2026
