Nicolás Maduro ha enviado contundentes señales en los pocos minutos que ha estado frente a las cámaras. La más visible la dijo apenas al llegar a Estados Unidos cuando caminando saludando a los guardias de la DEA con la expresión “¡Happy New Year!”, que muchos interpretaron como una señal de soberbia y burla en medio de la grave situación judicial que enfrenta.
La segunda fueron sus pulgares arriba en la foto que le tomaron sentado, vistiendo una sudadera y sandalias con medias blancas, y rodeado de los agentes federales. Pero hubo una más imperceptible que aún genera comentarios. Sucedió en el traslado a la llegada al complejo penitenciario.
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— Orlando Avendaño (@OrlvndoA) January 4, 2026
Nicolás Maduro enseña la señal de paz mientras está en custodia de las autoridades de EEUU.
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Se trataba de una señal en V, que muchos asociaron con el gesto de la paz. El diario The New York Times asegura que “el verdadero significado del gesto no pasó desapercibido para sus partidarios. En una sesión de la Asamblea Nacional de Venezuela en Caracas, la capital, el lunes, los legisladores mostraron el mismo signo, a veces con ligeras variaciones”.

El diario narra la historia de ese símbolo: “No era simplemente el signo universal de la paz. El gesto de la V con dos dedos se ha utilizado desde hace mucho tiempo para señalar la victoria en tiempos de guerra, y fue popularizado por Winston Churchill durante la Segunda Guerra Mundial. El símbolo de las dos manos utilizado por Maduro —una mano formando una V y la otra apuntando hacia ella— significa ‘Nosotros venceremos’, según expertos en chavismo, el movimiento político que lleva el nombre de Hugo Chávez, predecesor de Maduro. Es una frase que los movimientos revolucionarios de izquierda de América Latina, incluyendo Cuba, han utilizado desde hace tiempo para señalar el triunfo sobre la opresión”.

El gesto fue realizado por los más altos mandos del chavismo durante la audiencia judicial de este lunes con la instalación en Caracas del nuevo Parlamento, ante el cual se juramentó Delcy Rodríguez como presidenta interina.
“Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos”, dijo Rodríguez. “Vengo también con honor a jurar en nombre de todos los venezolanos”, agregó.
Rodríguez era desde 2018 la vicepresidenta de Maduro y primera en la línea de sucesión. La Corte Suprema le ordenó asumir el cargo por 90 días prorrogables.

A esa misma hora, el derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró no culpable en su primera comparecencia ante la justicia en Nueva York. “No soy culpable, soy un hombre decente, sigo siendo el presidente de mi país”, dijo Maduro en español. Aseguró haber sido “secuestrado”.
Trasladado desde una cárcel en Brooklyn, Maduro ingresó el lunes sonriente a la sala de los tribunales federales. Siguió la audiencia con traducción y tomó notas.
El juez Alvin Hellerstein interrumpió su declaración. “Ya habrá ocasión de abordar todo esto”, le dijo, al pedirle que simplemente confirmase su identidad. Pero al abandonar la sala, Maduro lanzó: “Soy un prisionero de guerra”. La próxima audiencia fue fijada para el 17 de marzo.

Vestido con camiseta anaranjada y pantalón beige de presidiario, Maduro, de 63 años, afirmó ante el juez que sigue siendo el presidente de Venezuela. Está acusado de traficar cocaína a Estados Unidos, al igual que su esposa, Cilia Flores, de 69 años y quien también se declaró no culpable.

Maduro y Flores fueron sacados por la fuerza de Caracas el sábado durante ataques estadounidenses que incluyeron comandos en tierra, bombardeos aéreos y una imponente fuerza naval.
La noche del lunes, la policía venezolana efectuó disparos disuasorios contra drones no autorizados que volaban en las inmediaciones del palacio presidencial en la capital, según vecinos de la zona y el gobierno, que aseguró que la situación estaba controlada.
En Caracas, miles marcharon para exigir la liberación del depuesto presidente. La atención por la situación en Venezuela también se centró la sede de la ONU en Nueva York, donde se reunió el Consejo de Seguridad. El secretario general, António Guterres, llamó a “respetar los principios de soberanía, independencia política e integridad territorial de los estados”.

El presidente Donald Trump insistió el domingo en que Estados Unidos está “a cargo” de Venezuela y que discute los pasos a seguir con las autoridades venezolanas encabezadas por Rodríguez. La ahora mandataria interina se mostró lista para cooperar y abogó por una relación equilibrada y respetuosa con Washington.
La Casa Blanca exige que se cumplan sus objetivos, en particular abrir el acceso a la inversión estadounidense en las reservas de petróleo de Venezuela, las más grandes del mundo.
*Con información de AFP.
