La fuerza de la cumbia, uno de los géneros más representativos y universales nacidos en Colombia, llega al Teatro Colsubsidio con la primera edición del Festival Cumbia Dinamita, una celebración de la música popular latinoamericana que reunirá en Bogotá a grandes exponentes del género en dos noches cargadas de identidad, memoria, baile y tradición.



El festival se realizará los próximos 2 y 4 de julio a las 7:30 p.m., en un espacio que reconoce el valor artístico y cultural de la cumbia como una expresión viva que ha trascendido generaciones y fronteras.
La programación abrirá el jueves 2 de julio con la poderosa puesta en escena de La Delio Valdez, reconocida orquesta integrada por más de diez músicos en escena, cuya propuesta mezcla composición original, sonoridades tropicales y una impactante energía colectiva que ha convertido a la agrupación en uno de los proyectos más importantes de la nueva cumbia latinoamericana.
La Delio Valdez es una orquesta tradicional de cumbia. En su formación, arreglos y selección de temas se observa la influencia proveniente de las orquestas de mediado de siglo oriundas de la costa caribeña de Colombia. Pero aquí esta influencia confluye con la extensa tradición cumbiera que existe en la Argentina, la cual se evidencia con mayor nitidez en los temas que son de autoría de la banda.


El sábado 4 de julio, el turno será para Afrosound, agrupación emblemática de la música tropical colombiana y referente histórico por su innovadora fusión de cumbia, sonidos psicodélicos y arreglos instrumentales que marcaron generaciones en América Latina.
Más que una serie de conciertos, Festival Cumbia Dinamita propone una experiencia sensorial y festiva donde la música se convierte en un punto de encuentro cultural. Sobre el escenario, el público podrá disfrutar de potentes secciones de vientos, percusión tropical, acordeón, guitarras, piano y bajos vibrantes que transformarán el teatro en una gran pista de baile latinoamericana.
Con esta primera edición, el Teatro Colsubsidio reafirma su apuesta por abrir espacios para las músicas populares y tradicionales, reconociendo su capacidad de convocatoria, su relevancia artística y su papel como vehículo de identidad y cohesión social en América Latina.

