Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 7/9/2011 12:00:00 AM

Llanero hasta la raíz

La pianista colombiana Claudia Calderón plantea, a través de un disco complejo, una teoría brillante sobre el origen del joropo.

Llanero hasta la raíz Llanero hasta la raíz
El nuevo disco de la pianista Claudia Calderón es osado, incluso para los parámetros de una nueva música colombiana que energiza el folclor y lo emparienta con toques de jazz o de rock. Y eso que en este caso la música no avanza hacia los ritmos modernos sino, por el contrario, hacia un encuentro con su pasado más recóndito. Claudia es experta en el joropo colombo-venezolano y ya nos había regalado dos grabaciones estupendas (Piano llanero I y II) en que se enfrentaba a ese repertorio, enriqueciéndolo desde el piano. Ahora, sin embargo, lo entremezcla con el son jarocho de México y hasta con el fandango dieciochesco español en un ejercicio que, sabemos al final, de caprichoso no tiene nada.
 
Vamos por partes. Cuando Claudia Calderón estudiaba en Alemania quiso acercarse a los ritmos colombianos para ampliar su espectro como intérprete. Descubrió que el piano se prestaba para la cumbia y, sobre todo, para el joropo. La razón era que el piano suplía perfectamente lo que en los grupos autóctonos corre por cuenta del arpa: “El arpa está implícita en el piano. Están todas las cuerdas ahí, simplemente que no se tocan con la mano sino con los martillos, lo cual lo convierte en un instrumento de percusión más pariente del címbalo y del salterio. Pero a la vez el piano le saca otros potenciales al joropo como el volumen, los colores y los matices”.
 
En su nuevo disco, llamado Piano Xarocho, la exploración avanza un paso más. Ahora resulta que el mismo piano, dentro del mismo fluir de melodías y arpegios, puede evocar primero un joropo brioso de nuestros llanos orientales y luego un son alegre del puerto de Veracruz.
 
¿De dónde vino la idea de juntar estas dos músicas, separadas en la geografía por más de tres mil kilómetros? La pianista cuenta que todo comenzó en una reunión con músicos mexicanos. “Me di cuenta que el son jarocho se prestaba para hacer improvisaciones a la llanera, y que estas dos músicas eran primas hermanas. El joropo le da electricidad al son y al juntar los dos se crea una chispa”.
 
Pero la investigación de Claudia fue incluso más profunda en lo histórico, y descubrió que estos dos ritmos de América tienen un ancestro común en el barroco español: el fandango que “llegó en los galeones, con los mercaderes, los comerciantes, los aventureros, pero también los músicos, sus guitarras y sus coplas octosílabas”. En la mitad del disco, una interpretación del “Gran Fandango” tomado del Quinteto No. 4 de Luigi Boccherini (quien vivió en España durante esa época que relata Claudia) cierra la teoría con un hermetismo diáfano. La sensación final, más allá de haber asistido a un recital impecable de joropos, sones y fandangos, es la de una luz que se posa sobre estos tres géneros para esclarecer que, después de siglos y vaivenes, vuelven a encontrarse y a reconocerse.

VIDEOS MÁS VISTOS

  • Tejedora de la memoria

    Tejedora de la memoria

    close
  • Aumento del salario mínimo: tire y afloje entre el 4 y el 12%

    Aumento del salario mínimo: tire y afloje entre el 4 y el 12%

    close
  • El joven de Buenaventura que cena con la reina Isabel II

    El joven de Buenaventura que cena con la reina Isabel II

    close
  •  Las lecciones de mis 50 años

    Las lecciones de mis 50 años

    close
  • Una utopía para la paz

    Una utopía para la paz

    close
MÁS VIDEOS

EDICIÓN 1910

PORTADA

Duque: ¿Llegó el momento de dar un timonazo?

¿Es hora de que el presidente Duque introduzca ajustes en su gobierno? Análisis de SEMANA.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en SEMANA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción, por favor ingrese la siguiente información:

O
Ed. 1910

¿No tiene suscripción? ¡Adquiérala ya!

Su código de suscripción no se encuentra activo.