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David Schurmann, director de ‘Mi amigo el pingüino’, habló de su película y destacó el papel de Brasil en el cine mundial

El director de cine se refirió a todo el proceso con el que llevó a cabo su filmografía.

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18 de abril de 2026 a las 2:47 p. m.
David Schurmann, director de cine brasilero, habló de su película ‘Mi amigo el pingüino'.
David Schurmann, director de cine brasilero, habló de su película ‘Mi amigo el pingüino'. Foto: Instagram: @davidschurmann

Cartagena vive sus días más importantes en cuanto al cine por la celebración del Festival FICCI. En esta edición número 65, Brasil es el invitado especial, y a la ciudad amurallada llegaron varios directores de cine reconocidos en dicho país.

Ejemplo de ello es David Schurmann, director de cine que estuvo a cargo de la creación y producción de una de las películas más nombradas en el festival, Mi amigo el pingüino.

En conversación con SEMANA, Schurmann habló de su película, de toda la preparación de la misma, la actuación de Juan José Garnica, joven actor colombiano, y sus opiniones de cómo avanza el cine conforme pasa el tiempo.

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David Schurmann, director de ‘Mi amigo el pingüino’, habló de su película

SEMANA: ¿Cómo hizo para crear al pingüino con identidad propia, sin perder el respeto por su naturaleza animal?

D.S.: Yo creo que se trata de hacer que el animal tenga un protagonismo en la película y que no sea simplemente como un animalito. Tenía un personaje que tenía sentimientos y que hablaba sin palabras con el pescador.

Yo creo que en esta película queda muy claro que hay una comunicación entre ellos, hay algo muy especial, e hicimos la película con toda la técnica para que fuera un personaje y no simplemente un animal que se le trata así como un animalito.

S: Se utilizaron más de 10 pingüinos, ¿cómo fue el proceso de rodaje con el animal?

D.S.: Bueno, fue un cuidado muy grande que tuvimos, pero primero con respeto, ¿no? Tuvimos dos entidades de cuidado de animales. Teníamos muy claras las reglas de cómo trabajar con los animales.

Los pingüinos solo pueden trabajar hasta las 3 de la tarde; por ejemplo, cuando venía al set, ya no estaba casi nada en el set, solamente el director, director de fotografía.

Respetamos mucho su hábitat y cómo estaban. Escogimos como 12 pingüinos y escogimos los pingüinos adecuados para hacer las cenas adecuadas.

Entonces, yo creo que todo eso se puso para que pudiéramos respetar estos animales y con este respeto viene una, como decimos en Brasil, una troca, ¿no? De energía y de verdad, por eso que la gente se emociona mucho, ve que son animales reales, no son digitales, y al mismo tiempo ve que los tratamos muy bien, que no fue algo de que los estamos explotando, por ejemplo.

S: ¿Hubo una forma especial de manejar los pingüinos, alguien era experto en el tema?

D.S.: Para mí fue muy interesante porque tuvimos a un profesor de comportamiento animal y también a una persona que casi habla con animales, ¿no? Tiene una manera muy especial de lidiar con los animales y la primera cosa que me dijo fue que íbamos a hacer un casting de pingüinos. Entonces, ¿cuál pingüino va a hacer cuál escena? Porque son muy parecidos, pero tienen personalidades muy distintas.

Entonces, hicimos todo un trabajo de 2 a 3 semanas para comprender cuál pingüino iba a ser cuál escena. Y eso fue muy especial. Yo nunca había escuchado de un casting en pingüinos y cómo hacerlo. Y entonces era observando: hay pingüinos que estaban más nerviosos, que corrían más, y otros que eran muy tranquilos. Entonces, los tranquilos quedan con los actores; los que corrían ahí los utilizamos para estas escenas que teníamos que correr con pingüinos. Fue un trabajo muy diferente en eso. Y después la interacción con los actores, ¿no?

Como que los pingüinos o los actores trabajaban. Jean Reno llegó dos semanas antes para aprender cómo tocar a un pingüino, para que el pingüino pudiera olerlo, para que no tuviera miedo y todo eso. Entonces, fue una preparación muy muy larga.

S: ¿Cómo fue grabar con Juan José Garnica?

D.S.: Juan José fue un regalo increíble porque buscamos en toda América Latina por un actor que pudiera hacer este papel.

No encontramos en Brasil, no encontramos en México, lo encontramos en Colombia y, bueno, fueron centenas y centenas de chicos; para mí era importante uno que fuera un buen actor. Dos, que tuviera las herramientas para llegar a una emoción muy fuerte, porque en 5 minutos tienes que estar enamorado de este chico como si fuera tu hijo, que quieres cuidarlo.

Entonces, hicimos todo eso de una manera muy criteriosa y lo encontramos aquí en Colombia y, claro, la otra cosa es que los papás también fueron muy simpáticos. Siempre a veces los niños son increíbles, pero los papás difíciles. Entonces, ahí teníamos todos los aspectos fundamentales y fue un gran placer.

S: ¿Cambió su forma de ver la relación humano-animal después de grabar la película?

D.S.: Sí, cambió completamente mi perspectiva de humanos y animales. No es solo por la historia, que es extremadamente interesante; fue importante porque son ocho veces que el pingüino vino a visitar a su amigo que salvó su vida, pero también los pingüinos que tuvimos en el set.

Eso fue increíble, fue especial estar con ellos, comprender y ver en nuestro máster de pingüinos el gabel y cómo se comunicaba con estos animales y era un poco mágico eso, ¿no?

Y cuando uno respeta a los pingüinos, lo hacen bien; ellos te dan lo que necesitas. Entonces, él es una cosa muy bonita porque siempre tratamos a los animales como, ah, son seres menos inteligentes, menos eso, y en verdad que no, solo se comunican, se portan de una forma distinta a nosotros. Entonces, es un respeto muy, muy grande. Eso fue lo que yo aprendí.

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S: ¿Por qué las personas tienen que ir al cine a ver la película? ¿Qué pueden aprender de ella?

D.S.: La película que yo hago es una película con un mensaje obvio, pero lo que yo he escuchado de gente que la vio es que el mensaje es de esperanza, de amor y de que se pueden superar muchas cosas, incluso con ayuda de un animal, de un bicho, de un amigo como un amigo pingüino.

Entonces, yo creo que la gente siempre sale de ahí con un poco de esperanza en el mundo y a mí me encanta eso, porque yo hice esa película para mi hijo.

Yo tengo un hijo y yo decía: “Quiero que vea una película que yo hago, que no sea tan densa, un poco más difícil de ver, pero sí que fuera más divertida, que fuera emocionante y que tuviera algo que, cuando sales de cine, tienes la esperanza en el mundo animal, el mundo humano y todo eso”.

S: ¿Con la llegada de las plataformas de streaming y el consumo masivo de contenidos en vertical, cree que el cine atraviesa una crisis o simplemente evoluciona?

D.S.: No, yo ya he vivido muchos momentos de cine, ¿no? Yo ya tengo la edad en la que vino el VHS y dijeron: “El cine va a morir”, vino el DVD y “el cine va a morir”. Siempre dicen que el cine va a morir y ahí está el cine. El DVD ya no existe, el VHS ya no existe y el cine tiene más de 100 años. Entonces, yo creo que siempre, claro, cambia, evoluciona, pero nunca es una crisis que se va.

Yo creo que cambia; puede ser que tenemos menos público y la gente va a ver algo en cine más especial, porque las pantallas en casa están maravillosas, pero no, no creo en la muerte del cine, una crisis tan terrible como muchos de mis compañeros lo ven.

Yo veo que sí, como todo el mundo, cambia la comida, la gente, los carros, todo cambia y la forma de emocionarse, pero como la gente está muy cerrada dentro de casa, yo pienso que, como la música hoy, vamos a muchos shows de cantantes; están creciendo los shows de cantantes, algo que dijeron que iba a morir porque puede quedar en casa y asistir a un show; sin embargo, la gente quiere interactuar, quiere estar con otras personas.

Además, yo creo que el cine es lo mismo, porque la experiencia en sala de cine todavía es muy distinta de la sala de la casa.

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S: Al ser Brasil el país invitado del FICCI, ¿cree que Mi amigo el pingüino representa una mirada brasileña dentro del cine global?

D.S.: Bueno, yo reflexiono que es muy interesante Mi amigo el pingüino porque tiene un papel de donde rodamos en Brasil una película financiada por Estados Unidos con un 90 % de brasileños. Tuvimos argentinos, colombianos, 11 nacionalidades, hicimos la posproducción en España y financiación americana.

Entonces, es muy interesante cómo haces que traigas plata de un sitio para contar historias de este sitio de otro país y entonces se torna algo muy colaborativo, y el FICCI es increíble porque te da una base para que hables de estas experiencias. Porque hay experiencias a veces en nuestro idioma, ¿no? En español o en portugués y, en este caso, es una historia brasileña en inglés.

A veces la gente dice: “Pero, ¿por qué en inglés?” Eh, porque los financistas dijeron: “Queremos que se vaya a más sitios del mundo”, porque todavía las películas en inglés son más vistas en el mundo que películas en nuestro idioma. Entonces, dije: “Okay, hay algunas películas que podemos hacer para mostrar a América Latina lo que es y lo que tiene de increíble, de historias, de gente, de calidad y todo lo demás”. Y es interesante porque hicimos un inglés que tiene acento; no hicimos un inglés perfecto, ni americano ni británico.

Hicimos un inglés latino porque yo decía: “No puedo hacer una película latina hablando inglés americano”; tenía que tener esta característica mínimamente real, pero las locaciones son todas Brasil y Argentina. Entonces, para mí es muy importante. Y aquí tenemos también un trabajo muy bueno, que es el trabajo de Ibraco que me trajo para acá, y es un enlace de Colombia con Brasil.

Entonces, yo nunca he estado en Colombia antes, solo ahora cuando estrené la película aquí y ahora para el FICCI. Entonces, es muy interesante que me abrió la cabeza para Colombia, y no conocía a Colombia. Y hoy empiezo a pensar, ¿podríamos rodar una película Colombia-Brasil?

S: ¿Algo de Colombia le ha llamado la atención para que considere que puede ser la locación para una próxima película?

D.S.: Sí, bueno, yo sé que la gente ya ha demostrado que Colombia es variada, que hay muchas cosas increíbles y lindas y estupendas para filmar.

Ayer a la noche me mostraron un restaurante, un sitio de una montaña que era, wow, parecía una mezcla de Nueva Zelanda con Irlanda, algo distinto a lo que normalmente vemos así, ¿no? Oh, Irlanda, oh, Nueva Zelanda. Dice: “No, es Colombia.” Entonces, aquí hay… Yo creo que hay muchas cosas.

Aquí en Cartagena me encantó la ciudad, la ciudad histórica. Yo digo: “Tenemos que rodar en estas calles, es tan lindo y está muy bien preservado”.

Entonces, muy interesante que ahora estoy hablando de una película; es una película gringa, de una historia gringa, pero que empieza con un buque en Colombia del siglo pasado.

Entonces, yo bien pienso, quizás si empezamos las historias aquí y después este buque va a fundirse en América y ahí la historia continúa, pero podemos comenzar aquí porque tienen locaciones increíbles. Yo sé que tiene equipos increíbles también.

S: ¿Cómo enfrenta los bloqueos creativos en la etapa de pre producción?

Todas las personas creativas siempre tienen bloqueos y son muy difíciles. Para mí a veces es el momento del guion, ¿no? Siempre, no solo de escribir el guion, sino de desarrollar el guion, porque el guion es nuestro mapa principal. Entonces, ahí siempre te da un poco de miedo, un bloqueo y entonces tienes que descubrir.