DEPORTES

Mundial 2026 | Dos de las tres sedes están en guerra

A las puertas de la cita mundialista, Estados Unidos libra una guerra contra Irán, mientras México enfrenta a narcotraficantes que recientemente sitiaron al país.

GoogleSiga las novedades deportivas en Discover, los resultados y prepárese para las siguientes fechas

2 de marzo de 2026, 11:47 a. m.
Render de un globo terráqueo con piezas decoradas con las banderas de Canadá, México y Estados Unidos.
Render de un globo terráqueo con piezas decoradas con las banderas de Canadá, México y Estados Unidos. Foto: Getty Images/iStockphoto

Retórica antimigrantes agresiva, divisiones políticas y tensiones con sus aliados. A pocos meses del inicio del Mundial de fútbol, a disputarse entre el 11 de junio y 19 de julio de 2026, la imagen de Estados Unidos quedó empañada para los millones de aficionados esperados en el país, a pesar del éxito de la venta de entradas, que augura estadios llenos.

La promesa era atractiva. Por primera vez, un Mundial United 2026, con 48 equipos y 104 partidos, se celebra en Estados Unidos, Canadá y México, tres países fronterizos con relaciones estrechas desde hace más de 30 años.

Mundial 2026 | ¿Si Irán no participa, qué selección clasifica?
¿Por qué Dubái y sus hoteles cinco estrellas fueron atacados por Irán?

No obstante, el presidente estadounidense, Donald Trump, cuyo territorio albergará la mayoría de los juegos, lo ha complicado todo desde su regreso a la Casa Blanca el año pasado.

En ese tiempo, lanzó una guerra de aranceles contra el mundo entero, incluidos sus vecinos; aseguró que Canadá debería convertirse en el 51.º estado de su país y amenazó con intervenir militarmente si México no reforzaba la lucha contra el narcotráfico.

Banderas de Estados Unidos, México y Canadá
Banderas de Estados Unidos, México y Canadá Foto: Getty Images

La relación de Washington con sus históricos aliados europeos no es mucho mejor. El Viejo Continente ha sufrido las ambiciones de Trump sobre Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, y sus cambios de postura frente a Ucrania.

En Oriente Medio, Estados Unidos lanzó, junto con Israel, una serie de ataques contra Irán que hacen ahora hipotética la llegada de la selección iraní, pese a que está clasificada.

Y en América Latina y África, pocos países tienen los favores de la Casa Blanca, que ha restringido mucho su política migratoria.

Procedimiento acelerado

A mediados de enero, Estados Unidos anunció la suspensión de los visados de inmigrantes de 75 países, en el marco de la lucha contra la inmigración irregular. Cuatro de las naciones afectadas participarán en el Mundial: Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil.

Según Washington, esta medida no afecta a los visados de turismo y, por tanto, a quienes compren tiquetes para el torneo. El Gobierno de Trump y la FIFA pusieron en marcha un procedimiento acelerado para que los aficionados obtengan citas en consulados estadounidenses, pero nada garantiza que consigan una visa a tiempo.

La administración planteó además una propuesta que obligaría a los solicitantes de visado a entregar cinco años de historial en redes sociales, una medida que podría añadir una nueva capa de incertidumbre para miles de hinchas.

Según Minky Worden, directora de Iniciativas Globales de la ONG Human Rights Watch, “la FIFA no puede garantizar que ningún turista esté seguro en Estados Unidos a menos que obtenga garantías de la administración Trump de que la gente no será arrestada, detenida y deportada durante su visita”.

Sin ambiente festivo

A 100 días del pitazo inicial, el discurso de Trump divide al gigante americano más que en ningún otro momento desde la posguerra.

En diciembre y enero, la policía migratoria (ICE) llevó a cabo una operación en Minneapolis para detener a extranjeros en situación irregular. Las detenciones, a veces brutales, provocaron protestas en las que murieron dos manifestantes estadounidenses a manos de agentes federales.

Foto de referencia del Mundial United 2026
Foto de referencia del Mundial United 2026 Foto: Getty Images

El miedo al ICE, acusado de actuar contra personas afro o con acento hispano, aunque estén en regla, podría pesar sobre los planes de numerosos aficionados. “Ya no es exacto decir que el mundo es bienvenido en este Mundial”, asegura Worden. Los hinchas “compraron una entrada a una gran fiesta para celebrar a su selección. ¿Se van a sentir seguros o divertidos si tienen que llevar el pasaporte a este evento?”.

“Corremos el riesgo de no vivir la fiesta del fútbol. No hay que poner demasiadas trabas que hagan que la gente no se suelte”, opina el presidente del comité oficial de aficionados marfileños, Julien Adonis Kouadio.

Tim Elcombe, profesor de la universidad canadiense Wilfrid Laurier especializado en la relación entre deporte, política y asuntos internacionales, considera que Estados Unidos está actuando de forma distinta a Rusia en 2018 o Catar en 2022, que trataron de presentarse como lugares muy acogedores y normales.

Pero al gobierno estadounidense “no le preocupa lo que opinan las demás naciones”, dice. “No hace ‘sportswashing’ (utilizar el deporte para lavar su imagen). Está usando el torneo como herramienta para demostrar el poder y el excepcionalismo estadounidenses”.

Aunque Washington promete una competición bajo estrictas medidas de seguridad, las preocupaciones también se centran ahora en México, donde la muerte del líder de uno de los principales carteles en una operación militar desató una ola de violencia en varias regiones.

La situación ha afectado especialmente a zonas turísticas y a Guadalajara, sede de cuatro partidos. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo a la AFP, no obstante, estar “muy tranquilo” respecto a los encuentros en México, y la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, aseguró que no había “ningún riesgo” para los aficionados.

Con información de AFP