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Rafael Cuervo Buitrago: del porrismo escolar a ser ganador de títulos internacionales

A pesar de que en Colombia el porrismo o cheerleading se practica profesionalmente hace muy poco, ya son muchos los colombianos que se destacan a nivel mundial.

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19 de marzo de 2026 a las 9:48 a. m.
Rafael Cuervo, entrenador de cheerleaders en Colombia
Rafael Cuervo, entrenador de cheerleaders en Colombia Foto: Cortesía

En Colombia, el cheerleading ha dejado de ser una práctica asociada únicamente a la animación de eventos deportivos para convertirse en una disciplina de alto rendimiento. En ese proceso de transformación, uno de los nombres que ha emergido con fuerza es el de Rafael Eduardo Cuervo Buitrago, entrenador y atleta con título mundial de la International Cheer Union (ICU), quien hoy se prepara para dar uno de los pasos más importantes de su carrera: trabajar en Estados Unidos, tras recibir una invitación de un prestigioso programa internacional.

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Cuervo no llegó al cheerleading por casualidad. Su formación como licenciado en educación física y su maestría en entrenamiento le dieron una base sólida que pronto encontró un campo de aplicación en esta disciplina.

Rafael Cuervo, entrenador de cheerleaders en Colombia
Rafael Cuervo, entrenador de cheerleaders en Colombia Foto: Cortesía

“Desde que salgo de secundaria lo empiezo a practicar y dentro de esa misma práctica encuentro compañeros del club Titanes. Ahí me involucré completamente, empecé a hacer cursos y capacitaciones, y me volví muy adicto al tema”, recuerda.

Esa pasión lo llevó no solo a competir, sino también a certificarse como juez y posteriormente a convertirse en entrenador en Bogotá, donde encontró un espacio clave en el reconocido club Spirit, semillero de gran parte del talento que integra las selecciones nacionales.

El camino de Cuervo como atleta coincidió con un momento crucial: el reconocimiento del cheerleading como deporte por organismos internacionales y su consolidación en Colombia.

“En 2017, 2018 y 2019 hago parte de la selección Colombia. En 2018 logramos medalla de plata en Juegos Mundiales y en 2019 la medalla de oro en Orlando, Florida”, relata.

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Ese título mundial marcó un punto de inflexión. Tras la pausa obligada por la pandemia, decidió enfocar su carrera hacia el entrenamiento, aprovechando su experiencia y formación académica.

Su impacto fue inmediato. Como entrenador de selecciones juveniles, lideró procesos pioneros en el país, incluyendo la creación de la categoría Youth, que participó en el primer mundial junior de la disciplina. Allí, el equipo colombiano logró posicionarse dentro del top 10 y, en años posteriores, mejorar su rendimiento hasta alcanzar finales competitivas.

Un modelo de formación que transforma el deporte

Más allá de los resultados, Cuervo ha sido protagonista de un cambio estructural en el cheerleading colombiano: la tecnificación de los procesos de formación.

Desde su rol en el club Spirit, ha impulsado la creación de categorías más exigentes desde edades tempranas, elevando el nivel competitivo del país. “Pasamos de tener 200 deportistas a más de 500. Creamos nuevas categorías, tecnificamos los procesos y aplicamos sistemas de juzgamiento más rigurosos”, explica.

A pesar de ser una practica reciente en el país, ya muchas selecciones han representado al país en campeonatos mundiales.
A pesar de ser una practica reciente en el país, ya muchas selecciones han representado al país en campeonatos mundiales. Foto: Cortesía

Este enfoque ha permitido que las nuevas generaciones lleguen mejor preparadas a las selecciones nacionales, fortaleciendo el ecosistema del deporte.

“El cheerleading dejó de ser solo animación. Ahora es acrobacia, gimnasia, coreografía y alto rendimiento. Requiere infraestructura, conocimiento técnico y procesos metodológicos muy claros”, afirma.

Ante las dificultades para competir en Estados Unidos —principal epicentro del cheerleading mundial—, Cuervo y su equipo diseñaron una estrategia progresiva de internacionalización: México, Chile y Canadá.

Los resultados fueron consistentes: múltiples títulos en México, podios en Chile y una destacada participación en Canadá, donde enfrentaron sistemas de calificación más exigentes.

“Entendimos que había que ir paso a paso. Cada país representaba un nivel más alto de exigencia”, señala.

Porristas colombianas
A pesar de ser una practica reciente en el país, ya muchas selecciones han representado al país en campeonatos mundiales. Foto: Cortesía

Ese recorrido internacional abrió una puerta inesperada. Durante capacitaciones en ciudades como Nashville, Dallas y Tampa, Cuervo estableció contacto con entrenadores de alto nivel en Estados Unidos. Fue así como surgió la oportunidad de integrarse al programa Studio of Texas, una institución con más de 20 títulos mundiales.

“Me dijeron: ‘Ven, aprende con nosotros’. Compartimos procesos, analizamos entrenamientos y poco a poco se generó una relación de confianza”, cuenta.

Hoy, esa relación se ha transformado en una oferta formal de trabajo y el inicio de un proceso de visado. “Sabemos lo que sabes hacer, sabemos lo que has logrado en tu país”, le dijeron desde el programa estadounidense, que ahora respalda su candidatura.

La posible llegada de Cuervo a Estados Unidos no solo representa un logro personal, sino también un reconocimiento al nivel que ha alcanzado el cheerleading colombiano.

“Si ya no queda más en Latinoamérica y lo que sigue son los mundiales, la única forma de estar allí constantemente es en un programa de alto nivel en Estados Unidos”, afirma.

La historia de Rafael Eduardo Cuervo Buitrago es también la de un deporte en evolución. De los patios de colegio a los escenarios internacionales, el cheerleading en Colombia ha encontrado en figuras como él a sus principales impulsores.

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Hoy, su posible salto a Estados Unidos simboliza no solo el reconocimiento de su talento, sino la confirmación de que el país ya compite —y forma talento— a nivel global.

“Si no tomas la oportunidad, no la tomas nunca”, dice. Y él, claramente, está listo para dar el salto.