El fútbol volvió a demostrar que la Champions no entiende de favoritismos, pues este miércoles 18 de febrero de 2026, en el Aspmyra Stadion de Noruega, el FK Bodø/Glimt sorprendió al mundo al imponerse 3-1 al Inter de Milán en el duelo de ida de los playoffs.
El resultado deja a los italianos contra las cuerdas y obliga a una reacción contundente en la vuelta.
Un primer tiempo de ida y vuelta
El encuentro comenzó con ritmo alto y sin especulaciones. El conjunto local abrió el marcador temprano, cuando Sondre Brunstad Fet encontró el espacio y puso el 1-0 a los 20 minutos. El estadio explotó en celebración ante un gol que encendía la ilusión.

La respuesta italiana no tardó. Francesco Pio Esposito aprovechó una oportunidad clara y estableció la igualdad apenas nueve minutos después (1-1). El empate reflejaba lo que se veía en el campo: un duelo parejo, con ligera ventaja en la posesión para los visitantes, que manejaban un poco más el balón, aunque sin traducirlo en dominio absoluto.
Antes del descanso, ambos equipos mostraron intención ofensiva, pero el marcador no volvió a moverse en esa primera mitad.

La intensidad noruega desarma al Inter
Recién iniciado el segundo tiempo, el Inter estuvo cerca de dar el golpe. Un remate de Lautaro Martínez se estrelló en el palo y silenció por un instante a la afición local. Sin embargo, esa jugada terminó siendo un punto de inflexión.
Lejos de replegarse, el Bodø/Glimt aumentó la presión y comenzó a arrinconar a su rival. La insistencia tuvo premio al minuto 60, cuando Jens Petter Hauge marcó el 2-1 y devolvió la ventaja a los noruegos.
Apenas unos minutos después, Kasper Høgh amplió la diferencia con el tercero, un tanto que cayó como un balde de agua fría para el equipo italiano.
HAHAHAHA L’INTER MILAN QUI VIENT DE PRENDRE LE BUT DU 3-1 PENDANT QUE J’ÉTAIS EN TRAIN DE FAIRE LE TWEET 😂😂 https://t.co/c8zkRXiSnh pic.twitter.com/SG3IM6wVH6
— ً (@rumineurs) February 18, 2026
Desde entonces, el conjunto visitante no logró reaccionar. Intentó adelantar líneas, pero se encontró con un rival intenso, ordenado y decidido a sostener la ventaja. El Inter tuvo aproximaciones, aunque sin claridad en los últimos metros. La presión alta del cuadro noruego complicó cada salida y apagó cualquier intento de remontada en territorio ajeno.
Con el 3-1 final, la eliminatoria queda abierta, pero claramente inclinada a favor del Bodø/Glimt. El equipo italiano estará obligado a cambiar la historia el próximo martes 24 de febrero, cuando reciba el partido de vuelta en el estadio San Siro de Milán a las 3:00 p.m.
Allí buscará al menos igualar la serie o superarla para seguir con vida en la UEFA Champions League 2026.










