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La nube híbrida se consolida como estrategia clave para empresas colombianas, ¿de qué trata?

El modelo combina recursos privados y públicos para optimizar costos, operar con mayor flexibilidad y cumplir con regulaciones de datos.

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16 de febrero de 2026, 7:58 p. m.
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Imagen de referencia Foto: Getty Images/iStockphoto

En el panorama nacional, la discusión en las organizaciones ya no se centra en si migrar o no a la nube, sino en cómo implementarla y optimizarla de manera efectiva. Según proyecciones de Gartner, cerca del 90 % de las organizaciones a nivel global habrán adoptado un enfoque de nube híbrida para 2027.

Las empresas colombianas han comenzado a asumir que no todo puede residir en la nube pública ni permanecer en servidores locales. Para ilustrar el funcionamiento de este modelo, los expertos utilizan la analogía del “restaurante corporativo”. En este esquema, la compañía posee su propia cocina (nube privada) para operaciones críticas y, ante picos de demanda, alquila capacidad en una cocina externa (nube pública) para garantizar el servicio.

Fernando Maturana, gerente general de Gtd Colombia, explica que la nube híbrida evita inversiones en infraestructura subutilizada, permitiendo un esquema de pago por consumo en la nube pública según la demanda. “Esta eficiencia se logra mediante CloudOps, un servicio que implementamos con empresas de diferentes sectores y permite que nos deleguen la operación, administración y optimización de sus recursos en nubes públicas a un equipo experto”, señala, y agrega que incluye gestión de Gobierno TI para asegurar buenas prácticas y continuidad operacional.

Un ejemplo se observa en el sector retail: durante eventos de alta demanda, como el Black Friday, las operaciones normales se mantienen en servidores privados y el exceso de tráfico se dirige automáticamente a la nube pública, evitando el colapso del sistema.

Estudios de McKinsey muestran que los proyectos de nube bien ejecutados alcanzan un retorno de inversión entre uno y tres años. La clave de la eficiencia está en minimizar la latencia y reducir la complejidad operativa, combinando conectividad dedicada y centros de datos virtuales certificados, que aseguran soberanía de la información y cumplimiento normativo.

Mirando al futuro, las empresas buscan crear sus propias inteligencias artificiales, usando entornos privados para custodiar los datos de entrenamiento y la nube pública para procesarlos, un equilibrio que se perfila como ventaja competitiva.



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