Este lunes, 2 de febrero, a través de una rueda de prensa, el Grupo de Energía de Bogotá informó sobre la comunicación oficial del Distrito del inicio de la fase exploratoria de la venta de una parte de la participación accionaria correspondiente al 9,4 %, tras la autorización expresa del Consejo de Bogotá hace algunos años.
Con la transacción, se espera generar una mayor liquidez al Distrito, en un momento en el que el mercado puede dar buenos beneficios. Se estima que el recaudo con la transacción esté cercano a los 2,5 billones de pesos, pero todo depende del valor de la acción en el momento en el que se efectúe la venta.
SEMANA habló con el presidente del Grupo de Energía de Bogotá, Juan Ricardo Ortega López, quien despejó algunas de las dudas respecto a la transacción y las razones que hay detrás de esta.
SEMANA: ¿Qué criterios técnicos y de mercado se tendrán en cuenta para determinar si existen condiciones favorables para la enajenación del 9,4 %?
Juan Ricardo Ortega (J. R. O.): Pues que haya la demanda, que haya el interés, que el mercado tenga una ventana de inversión. El mundo está en un momento muy incierto. Puede que haya un auge como lo ha habido en los últimos dos años. Puede que no. Entonces, pues, toca mirar el mercado cómo evoluciona. Este año pasan demasiadas cosas para poder anticipar qué va a suceder.
SEMANA: ¿La posible entrada de nuevos accionistas implicaría cambios en la composición de la junta o en el gobierno corporativo?
J. R. O.: Parte de lo que se ha visto siempre es cómo se sigue fortaleciendo el gobierno corporativo. Yo creo que el grupo que vota ha mostrado las bondades de una junta directiva muy independiente, que lo que exige son resultados y rendición de cuentas. Y yo creo que los números así lo demuestran.

SEMANA: ¿Esta venta se dará en el mercado de acciones colombiano o se va a listar en el mercado de Estados Unidos?
J. R. O.: En el mercado internacional es donde está la liquidez. Entonces, claramente se están explorando las posibilidades, pero todo eso es un proceso que va dando a través del año, y el Distrito, que es el accionista, tomará las decisiones. Se va a buscar aquel que sea líquido.
SEMANA: ¿Usted qué le diría a un ciudadano que no es experto en mercado de capitales y se pregunta si esto es bueno o malo para Bogotá?
J. R. O.: Que mire la tasa de interés; la deuda hoy en día está pagando unas tasas increíblemente altas. Y que el tener una acción que es una muy buena acción, pero que rinde menos que lo que cuesta la deuda, pues le da todo el sentido para el Distrito el poder invertir en la ciudad. Tener una ciudad con mejor infraestructura es probablemente lo que más beneficia a los bogotanos. Yo creo que todos los bogotanos aprecian y valoran el tener una ciudad competitiva que les agilice sus negocios y su capacidad logística. Es indiscutiblemente lo más rentable para un ciudadano, y sobre todo que se mejore la calidad del aire a través de la electrificación, que es de las cosas que más afecta a los ciudadanos, por más que mucha gente no sea consciente de ello.
De otro lado, SEMANA también habló con Ana María Cadena, secretaria de Hacienda de Bogotá, quien dio más detalles respecto a la transacción desde la mirada del Distrito.
SEMANA: En términos sencillos, ¿qué significa que el Distrito esté evaluando el 9,4 % de sus acciones en el Grupo de Energía de Bogotá?
Ana María Cadena (A. M. C.): Este es un proceso que no empieza ahora. Lo que quisiera decir. En el año 2016, el Consejo de Bogotá le aprobó a la ciudad vender hasta un 20 % de las acciones del grupo. Eso hizo que en 2018, efectivamente, hubiera un primer proceso de esa enajenación donde se vendió el 10,6 %. Luego, en el año 2022, se hizo un proceso muy similar a esto de revisar la conveniencia y la oportunidad en el mercado de vender el remanente de 9,4 %.
En su momento, se identificó que las condiciones del mercado no eran las deseadas y por eso se suspendió ese proceso. Y ahora lo que hacemos es ver que existe una oportunidad mucho mejor en el mercado, que hay un comportamiento muy positivo de la acción del grupo, que el grupo ha venido creciendo, ha ido invirtiendo cada vez más, generando valor, pues el mercado está en otro momento y por eso se abre la oportunidad de hacer esta exploración.
Es un poco como cuando uno en su economía familiar tiene diferentes activos y ve que hay un buen momento, por el comportamiento de alguna de sus inversiones, de transformar una inversión y hacer otra.

SEMANA: Con esta transacción o esta posible transacción, ¿el Distrito seguirá siendo el dueño mayoritario del Grupo Energía de Bogotá?
A. M. C.: Sin duda, el Distrito seguirá siendo el dueño mayoritario, el controlante de la empresa. El Distrito es consciente de la importancia de esa empresa para la seguridad energética, no solo de Bogotá, sino del país, y digamos que el lineamiento desde el interés público se mantiene. A su vez, complementándolo con un fortalecimiento del gobierno corporativo de la empresa, de la posibilidad de fortalecer la empresa en el mercado, de darle más liquidez a la acción, entonces se logran ambas cosas.
SEMANA: ¿Por qué el Distrito considera esta alternativa en este momento? ¿Tiene que ver con necesidades fiscales de inversión social o de manejo de deuda?
A. M. C.: Tiene que ver con todo un poco, tiene que ver con el buen momento en el mercado, pero tiene que ver también con lo que el alcalde llama una transformación de la ciudad, donde lo que queremos es saldar deudas históricas que ha tenido Bogotá en materia de la infraestructura de movilidad. Entonces vemos una ciudad que se transforma con grandes proyectos de inversión, de movilidad sostenible.
SEMANA: ¿Cuáles serían los proyectos prioritarios que tendrían en cuenta ustedes?
A. M. C.: Pues hay muchos, pero nosotros mencionamos algunos muy significativos para todos, pues la primera línea del metro en Bogotá, imposible no mencionarla, estudiando la posibilidad de incluso ampliarla hasta la calle 100.
La segunda línea del metro, el proyecto de la nueva calle 13, que es un gran corredor de movilidad muy importante para la ciudad, que incluirá un componente, por supuesto, de una troncal de TransMilenio, pero también de infraestructura para movilidad de diferentes tipos. Está el corredor verde de la séptima, así que, pues, por mencionar algunos de los grandes proyectos que la ciudad quiere sacar adelante.
SEMANA: ¿Están evaluando esta inversión en proyectos de regasificación de gas?
A. M. C.: A través de TGI, que es la filial del grupo de energía de Bogotá, que se dedica al transporte de gas, pues digamos, ha avanzado en la posibilidad de tener una infraestructura mayor que le dé garantía al país en términos de provisión de gas.
SEMANA: ¿Cómo se asegura el Distrito de que pueda mantener el control sobre el grupo de energía de Bogotá?
A. M. C.: Nunca va a tener menos del 51 % de las acciones, entonces, al ser el accionista mayoritario, tiene la posibilidad de incidir directamente sobre las decisiones estratégicas de la empresa; sobre, digamos, la posibilidad de que ese interés público se mantenga dentro de las decisiones de la empresa.
