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El buen momento cooperativo de Coopidrogas

La cooperativa de droguistas logró aumentar su utilidad y mantener su liquidez. Y este año tiene los ojos puestos en subir las ventas.


El coronavirus llegó al país en marzo de 2020 y desde entonces el tapabocas, el antibacterial y el alcohol no faltan dentro del carrito de compras de los colombianos. Las droguerías se convirtieron en el aliado de muchos y el reto estuvo en tener la capacidad de maniobra para atender las necesidades de sus clientes.

Coopidrogas es el primer distribuidor de medicamentos y productos populares de Colombia y cumplió 50 años de operaciones en 2019. Empezaron 20 vendedores de drogas que se unieron el 20 de junio de 1969 y hoy el número ya supera los 5.000 asociados. El 2020 fue un año retador y la cooperativa tuvo que tomar decisiones rápidas desde marzo. Por un lado, activaron el Comité de Crisis, para ejecutar acciones estratégicas frente a la coyuntura.

También establecieron políticas claras de trabajo para los colaboradores del área administrativa y operativa, lo que permitió mantener la actividad en todo el país.

La cadena de suministro no podía parar, menos en medio de una pandemia que requería de insumos médicos. Por eso Coopidrogas extremó las medidas para acelerar las entregas de mercancías a sus asociados y amplió las condiciones de pago para facilitar el flujo de caja a los establecimientos.

Por medio de la Cooperativa de Ahorro y Crédito, Coopicrédito, estableció líneas de financiación blandas, con plazos amplios para apoyar las necesidades de capital de trabajo de sus asociados.

Al final, los ingresos operacionales reportaron un crecimiento de 16 por ciento, alcanzando 2,2 billones de pesos, frente a 1,9 billones de 2019. René Cavanzo, gerente general de Coopidrogas, explica que la sólida estructura económica y financiera de la entidad facilitó los buenos resultados.

Esta organización no tiene endeudamiento externo y goza de amplia liquidez, debido a la gestión del flujo de caja generado por la capitalización permanente, la consolidación de reservas y la gestión del capital de trabajo. Cavanzo señala que la ágil rotación de los inventarios y de la cartera han sido fundamentales en el proceso.

El 2020 también fue un año de buenas ganancias. La compañía alcanzó una utilidad neta de 30.360 millones de pesos, lo que significó un crecimiento de 93,7 por ciento respecto a los 15.677 millones registrados en 2019. Las inversiones tampoco se quedaron atrás. En el año de la pandemia crecieron 36,3 por ciento, pasando de 33.560 millones de pesos registrados en 2019 a alcanzar 45.741 millones en 2020.

Este crecimiento obedeció al plan de expansión de la cooperativa. Por un lado, llevaron a cabo la construcción del Centro de Distribución y el edificio administrativo de la sede de Bucaramanga. Este nuevo punto está ubicado en la Zona Franca Santander, un sector de alto desarrollo industrial del municipio de Floridablanca y cuenta con un terreno de 19.000 metros cuadrados. Este incluye un Centro de Distribución y un edificio administrativo.Además, se dio inicio a la construcción del nuevo centro de distribución de Cali, que ha demandado la inversión de importantes recursos.

Desarrollos tecnológicos

Otra parte de los recursos ha sido invertida en el mejoramiento, optimización y modernización de varios de los desarrollos tecnológicos, tales como la ampliación del sistema para el manejo semiautomatizado Knapp, la implementación de la solución EWM para la gestión de los Centros de Distribución (Cedis) y sus procesos de gestión y despacho de mercancías.

Desde que llegó la pandemia, Coopidrogas tomó la decisión de garantizar a todo el personal su permanencia en la empresa. Por eso el número de empleados directos tuvo incluso una variación positiva durante ese año.

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La cooperativa pasó de registrar 1.767 empleados directos en 2019 a 1.961 en 2020, lo que significó un aumento del 11 por ciento en su planta de personal. Varios puestos de trabajo fueron creados para contrarrestar los efectos de la pandemia. Por una parte, contrataron personal para cubrir necesidades que no se tenían antes, como la llegada de enfermeras y médicos que están en todos los turnos y en todas las sedes a nivel nacional.

De otro lado, también entró a la nómina más personal de bodega, para cubrir algunos casos de incapacidad y para apoyar el incremento de trabajo en los Cedis, debido a la alta demanda que provocó la covid-19. Y, finalmente, también ingresó nuevo personal de apoyo en otras áreas administrativas que igualmente comenzaron a demandarlo. Para el gerente de esta compañía, cuidar a sus empleados ha sido una prioridad. Por eso las medidas de bioseguridad los han acompañado a diario.

También se duplicó el número de buses de transporte para garantizar el distanciamiento y periódicamente se lleva a cabo la toma de pruebas diagnósticas PCR. Cavanzo asegura que para Coopidrogas sus colaboradores son “su principal recurso y uno de sus factores de éxito”.

Gracias al compromiso, el trabajo arduo y decidido, el profesionalismo y el sentido de pertenencia de sus trabajadores en el país, la cooperativa ha podido responder a las necesidades de suministro de sus asociados, quienes a la vez han logrado cumplir con los requerimientos de sus clientes.

“Este sentido de familia y apoyo incondicional es un valor que hemos construido por 52 años”, afirma. Sin duda, se trata de una relación en la que la empresa ofrece trabajo digno y estable con beneficios para los trabajadores y sus familias, y en contraprestación recibe de ellos “sentido de pertenencia, compromiso y una fuerza de trabajo imparable”, dice.

El 2021 pintaba bien para la economía en general. Sin embargo, no todos los sectores han tenido el crecimiento esperado tanto por las restricciones como por los bloqueos. Pese a esto, el gerente de Coopidrogas califica la situación actual de la cooperativa como “muy positiva”, pues las ventas minoristas, que en este caso son medicamentos y productos populares en droguerías, continúan creciendo. Esto no solo beneficia la actividad diaria de la compañía, también les permite a los asociados mantenerse en el mercado y crecer, dinamizando la economía y contribuyendo al cumplimiento de su misión institucional de “proteger y propender por el desarrollo empresarial y la dignificación del droguista detallista”.

Las metas de Coopidrogas están enfocadas en el potencial de ventas. No planea por ahora llegar a nuevos mercados. El crecimiento que proyecta para el presente año es similar al registrado en 2020, cuando creció 16 por ciento en ventas. Eso sí, entre sus ambiciones está el seguir siendo el primer distribuidor de medicamentos y productos populares de Colombia, además de un ejemplo de buena gestión y de solidaridad. Lo que está en juego es la salud de todos los colombianos.

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