Con el Mundial 2026 a menos de 24 horas, los expertos señalan las implicaciones que podría tener para los empleados ver los partidos en el horario laboral.

SEMANA dialogó con Carlos Alberto Camargo Mejía, abogado líder de consultoría, unidad derecho laboral y seguridad social de Scola Abogados, para conocer las complicaciones que podrían tener los empleados.

SEMANA: ¿Qué alternativas legales tienen hoy las empresas para flexibilizar horarios durante los partidos del Mundial sin afectar la operación?
Carlos Alberto Camargo: Durante el primer semestre de 2026, la jornada máxima en Colombia se mantiene en 44 horas y pasará a 42 horas a partir del 15 de julio. El empleador puede distribuir estas horas en 5 o 6 días a la semana, organizando turnos diarios flexibles de mínimo 4 y máximo 9 horas, sin generar recargos por trabajo suplementario.
Esto permitirá adelantar la hora de ingreso o retrasar la de salida en días específicos de partidos, siempre que la operación de la empresa lo permita. Por otro lado, en el ejercicio del ius variandi, las empresas podrán explorar la posibilidad de ajustar las mallas de turnos para el personal operativo, siempre que se notifique con la debida antelación, no afecte la operación y se respete el día de descanso obligatorio (que no necesariamente es el domingo).
Finalmente, valdría la pena que las empresas exploraran, en la medida en que su operación lo permita, alguna de las modalidades de trabajo a distancia. Por ejemplo, el trabajo en casa como medida excepcional o transitoria, o el teletrabajo híbrido en aquellos casos en los que ya se viene utilizando.
Estas medidas, acompañadas del compromiso de los trabajadores, podrían ser útiles en días de alta congestión o partidos clave. Este tipo de beneficios en época mundialista podría traducirse en cumplimiento por objetivos, reduciendo el ausentismo físico y mejorando el clima laboral.

SEMANA: ¿Las compañías pueden exigir compensación de tiempo a colaboradores que vean partidos en jornada laboral?
Carlos Alberto Camargo: Si la empresa decide instalar pantallas y convocar a los empleados en las instalaciones como estrategia de clima laboral, ese tiempo se considera tiempo de servicio efectivo. En este escenario, jurídicamente no resultaría viable exigir compensación posterior ni descontar salario, pues el trabajador está a disposición del empleador.
En tal sentido, las empresas deberán evaluar en qué casos y áreas específicas los trabajadores podrán disponer de tiempo de la jornada laboral para disfrutar los partidos. Ahora bien, si no se trata de una iniciativa de bienestar de la empresa permitir ver ciertos partidos durante la jornada laboral, podrá acordarse por escrito con los trabajadores ingresar antes o salir después para ver el partido.
En este escenario será fundamental un acuerdo escrito entre las partes o una circular interna de la empresa que lo valide y autorice previamente.

SEMANA: ¿En qué casos una empresa podría aplicar llamados de atención o sanciones disciplinarias relacionadas con ausencias o baja productividad durante el Mundial?
Carlos Alberto Camargo: Es importante tener en cuenta que, en vigencia del Mundial, las obligaciones y prohibiciones tanto de trabajadores como de empresas se mantienen intactas. En este orden de ideas, los trabajadores deberán mantener su nivel de compromiso y productividad habitual.
En caso de inasistencias injustificadas al trabajo, la empresa deberá aplicar las medidas disciplinarias a las que haya lugar, respetando siempre el debido proceso.
También deberá tenerse en cuenta que en ciertas actividades o sectores de la industria (por ejemplo, aquellas en las que se desempeñan labores de alto riesgo, como el trabajo en alturas) probablemente no estará permitido ver partidos en horarios laborales, escenario en el cual los trabajadores deberán acatar dicha directriz.
Finalmente, los trabajadores deberán ser conscientes de que afectar el cumplimiento de objetivos o metas sin justificación alguna podría ser causal de procesos internos.
SEMANA: ¿Cómo pueden las organizaciones equilibrar bienestar corporativo, motivación y cumplimiento laboral en temporadas de alta atención deportiva?
Carlos Alberto Camargo: Las nuevas tendencias en Recursos Humanos han evidenciado que los colaboradores buscan un entorno laboral que valore su experiencia y valide sus pasiones de manera empática. Integrar el Mundial mediante dinámicas internas (ejemplo: pollas futboleras sin apuestas de dinero, flexibilidad horaria pactada) robustece la propuesta de valor al empleado (EVP) y eleva el compromiso.
En tal sentido, adecuar una sala para ver los partidos colectivamente durante pausas o en jornada flexible refuerza la identidad corporativa y la cohesión de equipo. Dado que los índices de bienestar y plenitud laboral han mostrado retos importantes en los últimos años (Mercer Global Talent Trends 2026), ver el deporte como un catalizador y no como una amenaza es clave. Migrar la medición del talento de “horas-silla” a “cumplimiento de hitos” protege la productividad real sin desgastar el clima interno.
SEMANA: ¿Qué recomendaciones jurídicas deberían tener en cuenta las empresas frente al teletrabajo, pausas activas y permisos durante los partidos?
Carlos Alberto Camargo: Una de las principales recomendaciones en esta época es que todo permiso —sea remunerado, deducible o compensable— debe quedar respaldado por escrito (físico o digital). Esto evita que la concesión repetida de espacios para ver los partidos sea alegada a futuro como un “derecho adquirido” o una costumbre laboral que altere las condiciones contractuales originales.
Durante el Mundial, las empresas pueden explorar la posibilidad de formalizar una “pausa activa futbolera” de 15 a 20 minutos para ver el gol o los momentos decisivos. También se podría pensar, en coordinación con el área de Seguridad y Salud en el Trabajo, en pausas activas de estiramiento físico y movilidad articular justo en el entretiempo para romper la postura sedentaria frente a las pantallas.
Este tipo de acciones podría contribuir a mejorar el clima laboral. Finalmente, en lo relativo al teletrabajo, las partes deberán ser conscientes de que su compromiso y responsabilidades siguen siendo las mismas. La coordinación que debe existir siempre en las relaciones laborales debe mantenerse, incluso en épocas en las que se vive al máximo la pasión del fútbol.
