El comediante Diego Camargo y la periodista Martha Beltrán reaparecieron juntos en televisión nacional para abordar los motivos que los llevaron a poner fin a su matrimonio de casi dos décadas.

En una conversación sincera y matizada por el humor, la expareja compartió detalles inéditos sobre su historia de amor, el desgaste paulatino por la convivencia y el proceso de transformación que les permitió consolidar una relación de complicidad y respeto mutuo.
La historia entre Camargo y Beltrán comenzó en los pasillos del diario El Tiempo, donde coincideron como colegas de redacción. Durante su participación en la sección De frente con mi ex del programa La Red, de Caracol Televisión, ambos recordaron entre risas los orígenes del vínculo.
Beltrán explicó que en aquel momento se encontraba superando una separación previa cuando Camargo se convirtió en un apoyo constante. Sin embargo, el primer intento de salida romántica se vio frustrado por la coyuntura del país.
Según relataron, el día en que planeaban tomar un té para conversar ocurrió el atentado al club El Nogal en Bogotá, un hecho coyuntural que obligó a Beltrán a quedarse trabajando hasta la madrugada.
Con el tiempo, la dinámica profesional dio paso a una relación sentimental sólida. Beltrán jugó un rol determinante en la transición de Camargo hacia el circuito de la comedia profesional, impulsándolo a dejar su trabajo formal en medios como Citytv para dedicarse de lleno a la escena del entretenimiento.
A lo largo de 19 años de vida compartida —17 de ellos en matrimonio—, la pareja enfrentó diversos retos profesionales y personales. No obstante, el crecimiento de sus carreras individuales comenzó a marcar una distancia en la dinámica de pareja.
Camargo reconoció que la intensidad del trabajo en la comedia y las constantes giras nacionales e internacionales propiciaron un aislamiento progresivo.
“Hay un momento en el que la cosa se vuelve mucho más de amistad y de una empresa en conjunto. Yo me desconecté mucho en general de todo por obsesionarme con el trabajo”, afirmó el comediante en la entrevista.
Por su parte, Beltrán señaló que las discusiones cotidianas y la falta de acuerdos a largo plazo terminaron por debilitar la relación. Las diferencias de perspectiva sobre las etapas de vida de cada uno precipitaron una decisión definitiva.
Camargo tomó la iniciativa de mudarse del hogar que compartían junto a su hija Ana, llevando consigo inicialmente solo pertenencias personales básicas. Posterior a este evento, y tras un viaje planificado de Beltrán con su hija, el comediante retiró el resto de sus pertenencias del inmueble de forma coordinada.
Pese al fin del vínculo matrimonial, ambos coinciden en que el proceso de divorcio se dio en términos pacíficos y reflexivos. En lugar de mantener rencores o descalificaciones públicas, la expareja ha optado por resaltar el valor de los años compartidos y la responsabilidad conjunta en la crianza de su hija.

“Qué brutos debimos haber sido si después de 19 años dijéramos que el otro es la peor persona del mundo”, reflexionó Camargo durante la emisión, destacando el aporte de Beltrán en su vida personal y profesional.
Actualmente, Diego Camargo continúa su trayectoria en los escenarios de stand-up comedy y en producciones audiovisuales, mientras que Martha Beltrán mantiene su labor en el periodismo y la comunicación estratégica. Ambos demuestran que es posible transformar un divorcio en una convivencia madura, priorizando el bienestar y el reconocimiento mutuo.
