Hace poco menos de una semana, se destapó un escándalo al interior de la empresa Ferrari Colombia, representante legal de la marca en el país, tras varios reclamos de distintos clientes que aseguran no haber recibido sus vehículos, de entre 2.000 y 3.000 millones de pesos, pese a haber cancelado la cuantiosa suma de dinero.
Con el paso de los días el escándalo ha cambiado de tono y parece ser mucho más grave cada vez más.

La historia ahora involucra un préstamo incumplido y un cambio en los accionistas de la empresa, dos hechos que impactaron fuertemente a clientes, que todavía siguen a la espera de la millonada que entregaron con el anhelo de adquirir un vehículo de lujo.

Tras la notoriedad del caso en medios de comunicación, los clientes recibieron en sus correos una información que detallaba que Ferrari Colombia había perdido la representación, tanto en este país como en Panamá.

De acuerdo con Portafolio, la documentación dio cuenta de que Ferrari North America generó una notificación el pasado 4 de junio de 2026, sobre la terminación inmediata de los acuerdos de importación y distribución que mantenían las sociedades Automóviles Italianos de Panamá S.A. y Autos Italianos de Colombia S.A.

Dichas compañías dejaron de contar desde ese momento con la autorización para realizar ventas, gestionar ordenes de vehículos y otros procesos asociados con la venta de los mismos, como servicios posventa, entre otros.
Hubo un préstamo que detonó toda la situación, pues la crisis se dio a mediados del 2024, cuando la empresa Autos de Alta Gama Holdings Inc. otorgó un préstamo a Italian Motors Holdings S.A, propietaria de las sociedades que distribuían Ferrari en Colombia y Panamá.
Los recursos iban a ser destinados exclusivamente a capital de trabajo, principalmente para cubrir obligaciones relacionadas con la operación de Ferrari.

Tras el crédito, la empresa Italian Motors Holdings entregó como prenda el 99% de las acciones de las empresas que en su momento operaban la representación de Ferrari. Luego de varios meses no se logró cancelar la obligación y en mayo del 2026 se vio obligada a entregar esas acciones.
Por ello, Autos de Alta Gama Holdings asumió la propiedad de las sociedades descritas. Este cambio en el representante se dio sin que Ferrari USA conociera la situación, hecho que motivó la cancelación de la representación legal.
