Una verdadera pesadilla viven varios clientes de la marca Ferrari en Colombia, luego de que fueran presuntamente estafados por el representante legal de la marca en el país. Muchos aseguran que adquirieron un ejemplar y que, luego de pagar una cuantiosa suma de dinero, los carros no les fueron entregados en los plazos establecidos. Ahora, no aparecen ni los vendedores ni el dinero.

Son cerca de diez clientes los afectados por la situación, quienes adquirieron vehículos de distintas características, de acuerdo con denuncias reveladas por el diario El Tiempo. Algunos aseguran que, tras dar adelantos o abonos sobre el valor total, los carros aún no han sido enviados a producción, pese a que han transcurrido varios meses. En otros casos más graves, los vehículos fueron enviados a Colombia, pero nunca fueron nacionalizados, por lo que se encuentran abandonados en bodegas y se deterioran cada vez más.

SEMANA habló con Elvira del Pilar Ibáñez, abogada de la firma IPlawyers, quien representa a uno de los afectados, víctima de este último caso relatado. Su cliente adquirió un automotor por un valor de 470.000 dólares, más los impuestos que son de 80.000 dólares.

Ibáñez detalla que se habría dado una mala administración por parte de los anteriores representantes legales de la marca. En este caso específico, el cliente realizó pagos de bodegaje y custodia mientras el carro podía ingresar al país. Sin embargo, al revisarlo, se evidenció que presenta un alto nivel de deterioro. Además, se estableció que, aunque el cliente hizo los pagos, el representante nunca envió el dinero a la bodega.
Tras la llegada de una nueva administración y representación legal de la marca, muchos quedaron desamparados y sin quien les responda por su dinero o por los automotores.

“Ahora hay una nueva administración. Nosotros les hicimos una notificación legal, y ellos dijeron: ‘Hay nueva administración, nosotros no somos los administradores anteriores, no nos hacemos responsables por nada’. Entonces, los anteriores cogieron todo el dinero, hicieron gastos que no sabemos para dónde fueron, no le respondieron a los clientes. Ahora entra una nueva administración; dicen que ellos no tienen nada que ver porque ellos no fueron los que se metieron en el rollo. No responden los administradores anteriores ni los actuales, y estamos mirando a ver si Ferrari, como marca, va a responder a estas personas”, precisó la abogada.

Detalló que la figura de Ferrari Colombia funciona como una franquicia, por lo que como primer responsable se encuentra el representante legal de ese momento, llamado Henry Ávila. Desde la marca en Colombia aseguran que ya no se encuentra en el cargo. Sin embargo, sigue figurando en estos en los registros de Cámara y Comercio.

Tras la grave situación, Ibáñez presentó una demanda penal por tres delitos en concreto. Hurto, estafa y concierto para delinquir. Adicional a ello, interpuso un requerimiento por protección al consumidor ante la SIC y la tercera es una demanda comercial.
