El negocio de las motocicletas en Colombia anda a alta velocidad. No solo ha posicionado al país como uno de los mercados más dinámicos en el mundo, sino que se ha convertido en un verdadero ‘motor’ de la economía.
Un estudio de Bancolombia califica a este como un “mercado con crecimiento robusto” y estima, en su perspectiva para 2026, que este año las ventas de motocicletas nuevas alcanzarían 1.360.000 unidades, que representa un incremento anual de 21,1%, impulsado por una demanda estructural sólida asociada a la necesidad de soluciones de movilidad asequibles, el incremento del ingreso real, el recambio de motocicletas adquiridas para apoyar la expansión del trabajo en plataformas de reparto y una mayor oferta.

“No obstante, este escenario enfrenta riesgos macroeconómicos: la evolución en tasas de interés, la volatilidad en tasa de cambio y posibles ajustes regulatorios. En particular, la entrada en vigencia de la regulación de llantas y frenos en el segundo semestre de 2026, para la cual el sector ya presenta avances desde 2025, podría generar ajustes operativos que incidan en el ritmo de expansión”, advierte el informe.
Colombia se ha convertido en uno de los diez mercados más relevantes a nivel global. En 2025, el país superó 1.100.000 motocicletas vendidas, ubicándose en décimo lugar a nivel mundial, en un entorno dominado por economías emergentes.
Además, agrega el informe, ocupa el cuarto lugar en penetración con 21.165 unidades por cada millón de habitantes, solo superado por Vietnam, Tailandia e Indonesia. En línea con esto, según la Encuesta de Calidad de Vida, cerca del 32% de hogares en el país cuentan con motocicleta, lo que ubica al país entre los primeros diez mercados a nivel global bajo esta métrica y refleja su adopción masiva y su papel como solución de movilidad.

Por otro lado, el análisis de Bancolombia señala que la producción nacional de motocicletas se consolida como uno de los principales motores industriales. Actualmente, de acuerdo con la Andi, cerca del 90,8% de las motocicletas que circulan en el país son manufacturadas a nivel local, lo que refleja un alto nivel de integración productiva y fortalece el papel del sector dentro de la industria.
“En 2025, mientras la producción real de manufacturas en el país creció 1,9%, la industria de motocicletas se expandió por encima de 30%, un dinamismo significativamente mayor. Dicha tendencia se mantiene en el inicio de 2026, donde, con corte a marzo, la manufactura crece 1,6%, mientras que la producción de motocicletas continúa con incrementos alrededor del 30%.
Los cálculos de Bancolombia establecen que la producción nacional de motocicletas sería de 1,2 millones de unidades en 2026, en línea con la expansión del mercado y manteniendo una participación local cercana al 91%. Este desempeño sugiere que la industria cuenta con una capacidad instalada de entre 1,4 y 1,6 millones de unidades anuales, que evidencia un margen suficiente para absorber el crecimiento, explica el estudio.

“En este contexto, estimamos que en los últimos años se ha incorporado nueva capacidad en el orden de 300.000 a 340.000 unidades, a través de la ampliación de líneas de ensamblaje y la optimización de procesos productivos, consolidando al sector como uno de los más dinámicos y flexibles dentro de la industria”, agrega el informe.
De acuerdo con los cálculos del estudio, en lo corrido de 2026 a mayo, las ventas alcanzan 547.834 unidades (un crecimiento del 34% anual), impulsado por el fuerte dinamismo de marcas como Honda y Hero (66% de aumento cada una), y por el avance acelerado de nuevos jugadores como Bera y Vento. En términos de participación, Bajaj lidera, con el 17%, seguida por Suzuki (15%), Honda y AKT (14%). “En contraste, marcas como Yamaha (+4%) y Kymco (-18%) presentan menor desempeño relativo”, dice el análisis de Bancolombia.

Por otra parte, el crecimiento del mercado de motocicletas refleja una estrecha relación con la mejora del ingreso real de los hogares. Asegura el informe que el comportamiento de las ventas muestra una correlación positiva con la evolución del salario mínimo real, donde los periodos de mayor aceleración en el poder adquisitivo coinciden con incrementos más dinámicos en la demanda, especialmente en segmentos de menores ingresos, donde mejoras en el salario real facilitan la decisión de compra y sostienen el dinamismo del mercado.
“La preferencia de los consumidores se concentra en motos de bajo y medio cilindraje. Las unidades entre 101 y 125 cc lideran el mercado (cuota del 47%), seguidas por las de 151 a 200 cc (27%), reflejando la relevancia de estos segmentos para la movilidad cotidiana. En contraste, las de más de 200 cc han reducido su cuota, afectadas por el incremento en el costo del SOAT desde 2023”, dice el análisis.
Y añade que, de cara a 2027, se espera crecimiento en todos los segmentos, con mayor dinamismo en el rango de 126 a 150 cc, que gana tracción como opción de gama media, impulsado por un componente cada vez más aspiracional en la compra, mientras los segmentos de menor cilindraje se expanden a un ritmo moderado.
