Colombia Fintech, organización que agrupa a más de 390 empresas de este ecosistema de innovación financiera, lanzó este jueves, 29 de enero, un nuevo libro en el que advierte que el principal problema del sistema financiero en el país ya no es de acceso, sino de diseño.
De acuerdo con la organización, mientras se reporta que aproximadamente el 96% de la población tiene al menos un producto financiero, “en la práctica el sistema sigue dejando a millones por fuera”. “El efectivo domina el 79% de los pagos cotidianos y el crédito informal —el gota a gota— continúa siendo la única alternativa para amplios sectores, con tasas de interés que pueden superar el 380%“, asegura.
En ese sentido, Gabriel Santos, presidente ejecutivo de Colombia Fintech, afirmó que “durante años celebramos cuentas abiertas, pero ignoramos que millones de personas no pueden usarlas para ahorrar, pagar o financiar sus proyectos sin caer en la informalidad. Eso no es inclusión, es una ilusión estadística”.
El gremio advierte en el texto, que se titula ‘Colombia Fintech 2026-2030’, que el marco regulatorio actual, “lejos de corregir estas fallas las profundiza un sistema que limita el crédito formal con techos rígidos de tasas, castiga los pagos digitales con cargas tributarias y mantiene cerrados los datos financieros, deja el terreno libre para el efectivo y el crédito informal”.
De igual manera, asegura que los usuarios del sistema financiero actualmente siguen “siendo cautivos de ‘jardines cerrados, sin poder mover libremente su dinero ni su información”. ”Sin portabilidad real de datos y recursos, la competencia no existe y el sistema continúa disputándose a los mismos clientes de siempre, mientras millones permanecen excluidos", agrega.

Competencia
Durante el evento de presentación del libro, varios actores resaltaron la importancia de la competencia en el sector.
Ignacio Giraldo, CEO de Lulo Bank, manifestó que esta permite que la industria evolucione.
“La competencia es la forma más fácil para que evolucione una industria. Tenemos que generar incentivos para que compitamos por valor. Cuando uno compite por valor, los únicos beneficiados son los colombianos, las empresas y el gobierno”, dijo Giraldo, quien considera que, aunque Colombia ha avanzado en esta materia, esto aún es insuficiente.
“La regulación no permite una cancha nivelada al no promover la interoperabilidad ni habilitar operaciones básicas, como el pago de impuestos a través de distintos actores del sistema. Para que el sistema avance, se necesitan reglas iguales para todos y que sean los colombianos quienes elijan”, subrayó.

Por su parte, Hernando Rubio, CEO y cofundador de Movii, también destacó la importancia de la competencia para lograr una mayor inclusión financiera en Colombia. Además, pidió un rol más activo del gobierno.
“La inclusión tiene como pilar fundamental una mayor competencia para impulsar la innovación y ampliar el acceso. Sin embargo, hoy la banca utiliza la infraestructura de pagos como una barrera que limita la posibilidad de competir. Por eso, más allá de regular, el Gobierno debe asumir un rol activo en la provisión de una infraestructura pública digital que garantice condiciones equitativas y sin conflictos de interés para todos los jugadores del sistema”, sostuvo.

Entretanto, Marcela Torres, gerente general de Nu Colombia, afirmó que la banca está un poco atrasada en materia de transformación digital.
“Todas las industrias van a pasar, están pasando o ya pasaron por una transformación digital. Sin embargo, la banca, por alguna razón, está un poquito atrasada, pero esa transformación va a pasar. La banca va a ser digital en los próximos 10 años sin ningún lugar a dudas”, aseguró.
Torres también señaló que la regulación actual tiene “muchísimas posibilidades de mejora”. “La regulación siempre va detrás de la realidad y un reto que tenemos es cómo hacer para que esas brechas se cierren y que refleje la realidad”, dijo.
“Hoy esa brecha es evidente en la tasa de usura, que se ha convertido en un factor de exclusión, o en el 4x1.000, que sigue siendo uno de los mayores disuasores de la digitalización”, añadió.
Bre-B
Durante el evento, también se habló sistema de pagos inmediatos Bre-B que ya completó sus primeros 100 días de operación en Colombia.
Ignacio Giraldo, de Lulo Bank, afirmó sentir optimismo por este sistema y afirmó que es necesario que abra a nuevos usos.
“Yo soy optimista con Bre-B. Esperamos 20 años y esto es satisfactorio. Tenemos que trabajar para que esto se abra a nuevos casos de uso. En Bre-B hay tres actores que son importantes mencionar: personas, empresas y gobierno. (...) Tenemos que trabajar muy duro para que cuando una persona vaya a pagar un impuesto lo haga por Bre-B. También cuando una compañía quiera pagar su nómina lo haga por Bre-B. Así funciona en otros países. Ahí es donde este sistema tiene que evolucionar”, expresó.
En el mismo sentido, Hernando Rubio, de Movii, afirmó que Bre-B tiene que convertirse en una “marca país”.
“Bre-B nació para aumentar la competencia, para que el actor más grande no pueda poner su jardín cerrado para que los otros no puedan crecer y eso es buenísimo para el país. Bre-B arrancó con toda, creciendo como un berraco. Lo tenemos que proteger con garras, corazón y vida”, subrayó Rubio, quien destacó que entre las mejoras que debe tener este sistema se encuentra tener nuevos casos de uso y acabar con los topes.
