Tasa de cambio

Razones por las que el peso colombiano se convertiría en una de las monedas más vulnerables frente al dólar

Un choque brusco de las condiciones externas podría llevar rápidamente a la cotización de la divisa por encima de los 4.600 pesos.

GoogleSiga las noticias de SEMANA en Google Discover y manténgase informado

30 de noviembre de 2025, 3:20 p. m.
El peso colombiano terminó noviembre con la mayor apreciación entre las monedas latinoamericanas. | Foto: 123RF

Un reciente informe de Wells Fargo, uno de los conglomerados financieros más grandes de los Estados Unidos, prendió alertas sobre el futuro de la moneda colombiana con respecto al dólar, pese a que hoy la divisa se mantiene por debajo de los 3.800 pesos.

El documento titulado Shock Risks Remain Present for Emerging Market Currencies (Los riesgos de choque siguen presentes para las monedas de mercados emergentes) pone en evidencia la fragilidad de ciertas monedas emergentes frente a choques externos, y pone al peso colombiano entre las más vulnerables.

Según la institución, el riesgo latente de un endurecimiento monetario por parte de la Federal Reserve (Fed) de Estados Unidos —o un recrudecimiento de las tensiones comerciales globales— podría desencadenar fuertes depreciaciones en monedas de economías con fundamentos débiles.

Para evaluar la vulnerabilidad, Wells Fargo revisa una batería de indicadores estructurales: saldo de cuenta corriente, diferencial de tasas reales frente a EE. UU., cobertura de importaciones con reservas internacionales, percepción del riesgo político y credibilidad de las políticas macroeconómicas.

Vulnerabilidad cambiaria
Vulnerabilidad cambiaria | Foto: Wells Fargo

En el caso de Colombia, tres de cinco indicadores aparecen en rojo, lo que sugiere un perfil especialmente expuesto. En un escenario adverso —por ejemplo, una subida abrupta del dólar o fuga de capitales—, el peso podría depreciarse desde sus niveles actuales (3.744 pesos por dólar) hasta aproximadamente 4.634 pesos por dólar. Esa caída implicaría una depreciación cercana al 24 %.

Wells Fargo advierte también que, aunque esta situación no representa necesariamente su escenario base, la posibilidad de un “shock” real permanece elevada.

El informe actúa como un detector de riesgos: identifica monedas altamente expuestas y estima las depreciaciones máximas (pico a fondo) que podrían registrarse si se materializa una crisis externa o doméstica.

Dólar en Colombia
  

El mensaje es claro: mientras no mejoren esos fundamentos estructurales —reducción del déficit externo, fortalecimiento de reservas, mejor gobernabilidad y credibilidad en políticas económicas—, el peso seguirá expuesto.

Para países como Colombia, esto implica que la estabilidad cambiaria depende no solo de factores globales, sino de reformas domésticas profundas.

Pese a las advertencias de Wells Fargo, en noviembre el dólar se mantuvo débil a nivel internacional debido a la incertidumbre sobre una posible burbuja financiera alrededor de la inteligencia artificial, lo cual generó episodios de volatilidad en los mercados de renta variable de Estados Unidos.

“Así, el dólar se apreció 0,4 % frente a las monedas del G7; sin embargo, se devaluó 1,1 % frente a las monedas latinoamericanas, las cuales se beneficiaron del mayor flujo de capital en búsqueda de mayores retornos”, explica un informe del Banco de Bogotá.

Aumentó dólar y pesos colombiano
En 2025, el dólar se ha debilitado frente a las principales monedas del mundo, así como frente a las de los países emergentes. | Foto: Adobe Stock

En América Latina, la tasa de cambio dólar/peso colombiano fue la más apreciada, registrando una valorización mensual de 2,7 % hasta 3.755 pesos, uno de los niveles más bajos en los últimos cuatro años.

Puntualmente, la mayor apreciación se explicó tanto por la monetización (realizada y esperada) de dólares por parte del sector oficial, como por el ajuste al alza de las expectativas sobre la tasa de intervención del Banco de la República.

La perspectiva cambiaria de los expertos del Banco de Bogotá es que hacia adelante continuará pesando la dinámica de las expectativas de inflación y de tasas de interés a nivel local.

Asimismo, tomará relevancia el factor político con miras a las elecciones legislativas y presidenciales de 2026. Con corte a noviembre, los analistas estiman una tasa de cambio más devaluada en 150 pesos, con proyecciones de 3.900 y 3.950 para los próximos 12 y 24 meses, respectivamente.