De manera frecuente, en Colombia se habló de la reversión de concesiones que estaban en manos de privados y que, al terminar los contratos, volvían al Instituto Nacional de Vías (Invías), en línea con la posición del gobierno de Gustavo Petro de estatizar algunos sectores.
El problema es que, según los transportadores, quienes recorren las vías del país, una vez las obras regresan a manos del Invías, las condiciones suelen desmejorar, en parte, por la falta de recursos.
Como se sabe, las concesiones son empresas privadas encargadas de construir megaobras de infraestructura que requieren inversiones millonarias. Los peajes hacen parte de ese esquema como fuente de financiación de esas inversiones. Sin embargo, en algunos casos, el Gobierno saliente afirmó que ese modelo convertía lo que es un derecho público, como la movilidad, en lo que denominó un “negocio de banqueros” y fondos financieros, que encarece los costos para los ciudadanos.
Por esa razón, las concesiones que vencían no eran renovadas con los privados, sino revertidas al Invías. Así ocurrió con, al menos, seis obras viales que pasaron nuevamente a la administración del Estado.
Ahora, Colfecar, gremio de empresas de transporte y miembro activo del Comité de Infraestructura del Ministerio de Transporte, lanzó una nueva alerta, esta vez dirigida al gobierno electo de Abelardo De La Espriella.
Según manifestó el gremio, liderado por Nidia Hernández, “la administración de la ANI en el periodo del gobierno saliente deja pasivos fiscales por 5,28 billones de pesos, además de cientos de kilómetros de vías sin recursos para su mantenimiento o servicios al usuario, en lo que resta del año 2026”.
En esa misma línea, Colfecar argumentó que buena parte de ese déficit está relacionada con los procesos de reversión y las terminaciones anticipadas de varios proyectos de vías concesionadas.

“Sin plata para enfrentar tal complejidad”
Para Colfecar, se trata de “una situación tan compleja que el nuevo gobierno tendrá que asumir sin recursos”.
El gremio mencionó el reciente caso de la concesión Autopistas del Caribe, que retornó al Invías tras la terminación del contrato, en julio de 2026.
Además, Colfecar se refirió a la concesión que vencerá el próximo 31 de julio, actualmente en manos de Devimed, responsable de una infraestructura clave para la conectividad del Valle de Aburrá y el oriente antioqueño.
Para el gremio, “lo preocupante de la situación es que Invías ha manifestado ya no tener contemplados recursos para 2026 destinados a la operación y el mantenimiento de estas vías”.
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