De acuerdo con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) este 27 de julio inició la construcción del puente Trementino II, una obra que busca recuperar de manera definitiva la movilidad en uno de los corredores viales más importantes entre el departamento de Córdoba y la región de Urabá.

El nuevo puente reemplazará la estructura que resultó afectada por las intensas lluvias registradas el 8 de febrero de 2026, cuando un frente frío provocó daños estructurales y fallas en la calzada. Tras las evaluaciones técnicas, las autoridades ordenaron el cierre preventivo del paso debido a los riesgos que representaba para los usuarios.
Las obras se ejecutan en el sector Jalisco, ubicado en el PR 19+350 de la Ruta Nacional 7401, en jurisdicción del municipio de Los Córdobas. La intervención permitirá restablecer la conexión entre Montería, Los Córdobas y el Urabá colombiano, un corredor estratégico para el transporte de pasajeros y mercancías.
El cronograma de la ANI establece un plazo de ejecución de seis meses, con fecha estimada de finalización para el 23 de enero de 2027. Durante ese periodo se realizarán labores de demolición de la estructura existente, construcción de la cimentación y los estribos, instalación de vigas, ejecución del tablero, obras de protección del cauce e intervenciones finales para habilitar nuevamente el tránsito.

La entidad explicó que el nuevo puente fue diseñado para ofrecer mejores condiciones de seguridad y una mayor capacidad para enfrentar eventos climáticos extremos. La estructura será de viga y losa, con una luz de 22,5 metros y un ancho aproximado de 9,5 metros.
Además, contará con una cimentación conformada por tres caissons de concreto en cada estribo, cada uno con un diámetro de 1,5 metros y una longitud de 15 metros, características que buscan garantizar una mayor estabilidad frente a las condiciones hidráulicas del sector.

Antes del inicio de las obras, la ANI adelantó estudios hidráulicos, geotécnicos y de batimetría, en conjunto con la Concesión Ruta al Mar S. A. S., para definir la solución técnica más adecuada. Mientras se estructuraba el proyecto, también se habilitó un paso provisional controlado con el fin de reducir las afectaciones para las comunidades y mantener la conectividad.
Según Roberto Uparela, vicepresidente ejecutivo de la ANI, estas acciones permitieron atender la emergencia mientras se avanzaba en la solución definitiva para recuperar este corredor estratégico del norte de Córdoba y fortalecer la conexión vial con la región de Urabá.
