Yenny Hurtado, presidenta del Sindicato de Trabajadoras Domésticas (Sintrasedom), manifestó recientemente en SEMANA sus temores por cuenta del alza del salario mínimo.
Contrario a lo que muchas personas podrían pensar, Hurtado anticipa que los empleadores, sus jefes, “los patrones”, dejarán de contratar a personas para el servicio doméstico, dado el mayor costo que representará por cuenta del alza del salario mínimo del 23 %, decretado por el presidente, Gustavo Petro.
Hurtado dijo que las empleadas domésticas terminarán “arreglando” con sus jefes cuánto les paguen, con tal de no quedarse desempleadas. “Ya tenemos unas cuantas despedidas. Las patronas ya no las llamaron y les dijeron que no volvieran porque no tenían con qué pagarles. Y así sucesivamente. Nosotros estamos de acuerdo y nos parece magnífico el aumento. Entonces, nosotros pensamos que hay como dos caminos: o se queda desempleada, o negocia con la patrona”, señaló Hurtado en la referida entrevista con SEMANA.

Posterior a esta declaración, Hurtado se pronunció de nuevo para cuestionar a la vicepresidenta, Francia Márquez. “Ella anda en el helicóptero. Que nos usó es una cosa, que se inventó el cuento es otra cosa (de que había sido empleada doméstica). Ella jamás nos llamó para preguntarnos nada; cuando yo pedí una cita, tenía la agenda llena para dos años y esta es la hora que va a salir y nunca nos atendió, sus asistentes nunca nos dejaron pasar”.
“Y ahora espero que las compañeras no vuelvan a caer en la trampa que porque era negra, que porque dijo que era empleada doméstica. Mentiras, qué empleada doméstica va a ser, eso es falso; para mí ella no fue empleada doméstica, nunca la vi interesada por el gremio. Las utilizó solo para las elecciones y eso me molesta mucho”, aseveró, en diálogo con Blu Radio y recordando cuando la vicepresidenta Francia Márquez, en diálogo con SEMANA, aceptó que usaba helicópteros del Estado como medio de transporte.
“Voy a seguir. Las veces que vaya, voy a ir en helicóptero. Les guste a la élite colombiana o no. Yo soy la vicepresidenta de este país; me eligieron los mismos 11 millones y algo que eligieron al presidente. Me eligieron a mí. Y, por ser una mujer que hoy está ocupando el segundo cargo más importante de este país, me merezco que el Estado en su conjunto me cuide a mí para poder asegurar la ejecución de mi trabajo y contribuir al cuidado de todos los colombianos y colombianas. Eso lo han hecho con todos los presidentes y vicepresidentes; todos lo han hecho. ¿Por qué a los otros no les hacen escándalo?”.

“El mensaje al Gobierno es que ya no puede sentarse a hablar, a negociar, ya no puede. Ahora, lo que yo sí pienso es que el Gobierno o nos da lo que necesitamos, o, por ejemplo, hace aplicar la ley, el convenio 189, en su totalidad, o tendrá que ver cómo va a investigar para ver cómo se apoya a este tipo de mujeres que muchas van a quedar sin trabajo, sinceramente. Muchas, se lo digo, porque conociendo el gremio de las patronas, es horrible. Las patronas pueden ser; hay muy buenas, hay unas señoras espectaculares, buenísimas, pero hay otras que no tienen nada que ver. Para ellas es simplemente que va y les presta el servicio y ya, no les importa más”, agregó Hurtado.

El incremento del salario mínimo a $2.000.000, incluido el subsidio de transporte, generó gran controversia. Por un lado, están quienes aplauden un aumento de tal magnitud y, por otro, quienes se preocupan porque las empresas podrían incurrir en despidos, dado el valor que representará cada trabajador, y porque medidas “populistas”, como indicó la Andi, ad portas de las elecciones presidenciales en Colombia, podrían dejar al país sumido en una crisis económica que ahora mismo no se ve, como ocurrió en Venezuela.
