
El Ministerio de Transporte pidió este lunes a las aerolíneas establecer de manera voluntaria un techo al precio de los tiquetes, ante el aumento de las tarifas en vuelos nacionales. Desde la cartera se advirtió que los precios actuales son desproporcionados y se señaló que “no es posible que cueste lo mismo un tiquete a Cartagena que uno a Miami”, en referencia al impacto que estos valores tienen sobre los viajeros.
Minutos después, el presidente Gustavo Petro respondió que la salida al problema no está en controles directos, sino en más competencia en el sector aéreo, con mayor acceso a los slots aeroportuarios y más aerolíneas operando, incluida Satena. Según el mandatario, ampliar la oferta y democratizar estas franjas permitiría reducir los precios y mejorar la conectividad del país.
Desde el Gobierno se insistió en que el debate sobre las tarifas aéreas debe abordarse desde cambios estructurales en el sector.

En su reacción, el presidente Gustavo Petro afirmó que “la solución es más competencia, es decir más aerolíneas”, y sostuvo que el problema de los precios no se resuelve con controles directos, sino ampliando la oferta y las condiciones de acceso para nuevos operadores en el mercado aéreo.
En su mensaje, Petro también vinculó el tema de las tarifas con problemas de control y seguridad en la operación aeroportuaria.
Según indicó, “el segundo esfuerzo de la aeronáutica articulada a la UIAF y la Fiscalía es acabar las estructuras de la mafia a su interior”, y advirtió sobre fallas en los sistemas de vigilancia, al afirmar que “no más radares que se apagan a voluntad”.
Desde el Ministerio de Transporte se aclaró que la solicitud a las aerolíneas no tiene carácter obligatorio y hace parte de un primer acercamiento para revisar el comportamiento de las tarifas en el mercado nacional.

La cartera señaló que el objetivo es abrir una conversación con el sector aéreo sobre los efectos que los precios actuales están teniendo en la movilidad de los ciudadanos y en la conectividad interna del país, mientras se analizan posibles alternativas a corto y mediano plazo.
El presidente agregó que existe un “silencio investigativo total” frente a actividades ilegales en varios aeropuertos del país y cuestionó el rol de algunas concesiones privadas, al señalar que “han ayudado, por su falta de interés, a la narcotización de la aviación”.
Petro concluyó su pronunciamiento recordando que “los aeropuertos son también puertos”, en alusión a la necesidad de reforzar los controles estatales.

El pronunciamiento del Ministerio de Transporte se da en un momento de alta demanda aérea por la temporada de fin de año, cuando los precios suelen incrementarse por la escasez de sillas y la concentración de vuelos en rutas específicas.
En ese escenario, el Gobierno busca enviar una señal al mercado para evitar distorsiones que terminen trasladando costos excesivos a los usuarios, especialmente en trayectos nacionales que cumplen un papel clave para el turismo y la economía regional.
