Desde todos los frentes, durante el primer debate del Presupuesto General de la Nación 2027, las comisiones económicas del Congreso de la República, en sesión conjunta, escucharon los diferentes puntos de vista.
Uno de ellos fue el de Leonardo Villar, gerente del Banco de la República, quien puso en discusión varios mensajes preocupantes. En relación con el monto, enfatizó que su incremento es de 14,2 %, al incorporar 59,3 billones de pesos más en comparación con el que había radicado el gobierno Petro: 575 billones de pesos.
El gerente del emisor, luego de destacar que se hayan sincerado las cuentas, lo que entiende como la razón por la cual se incrementó tanto el monto, mencionó varias conjeturas.
Por ejemplo, se refirió al proyecto de ley de ajuste fiscal que también anunció el Ministerio de Hacienda; según los argumentos presentados oficialmente, este será para racionalizar el gasto, no para meter impuestos. De lograrse, en los términos previstos de acuerdo con lo mencionado hasta ahora, reduciría el déficit en 2,2 % del PIB, a 7,2 %, desde el 9,4 % que se ha estimado si no se hace nada.

El riesgo fiscal seguiría latente
Según la intervención de Villar, si se lograra esa reducción proyectada, todavía “los niveles de déficit serían muy elevados. Mientras el ajuste del gasto no se materialice, la deuda y el déficit son un riesgo fiscal”.
El gerente del Banco de la República recomendó actuar con prudencia, teniendo en cuenta que hubo variaciones visibles en algunas cuentas, como las de recursos de capital, que pasan de 187 billones de pesos a 287 billones. Entretanto, los ingresos corrientes, provenientes principalmente de los impuestos, se contraen, porque eran de 325 billones y ahora serán de 313 billones.
En ese contexto, para el gerente, pese a la racionalización prevista, por 42 billones de pesos, “las finanzas públicas permanecerían en una senda más desequilibrada para asegurar la estabilidad de la deuda pública”.
De acuerdo con la intervención de Villar, se necesitarían varios años de ajuste fiscal. “Sería útil elaborar un nuevo Marco Fiscal de Mediano Plazo que haga explícitas las nuevas cuentas”, concluyó.
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, se refirió a la carta financiera, como un sinceramiento de las cuentas, como lo ha sustentado ya el funcionario en distintos escenarios.
Así, lo definitivo será el contenido de la llamada ley de ajuste fiscal o de rescate, de la cual, la incertidumbre es total, porque se requiere un recorte del gasto, contar con recursos para echar a andar la economía y hacer los programas sociales del nuevo gobierno, mientras se reduce el ingreso y está en la mitad la promesa de no poner impuestos. El debate apenas empieza.

