SEMANA: La situación de los médicos que, como dice el influencer Doctor Rawdy, llevan tres meses llorando por un sueldo, es reiterativa. ¿Por qué no se soluciona nada y sigue el incumplimiento sistemático con ellos si se ha hablado de alternativas de solución como el giro directo a los hospitales?
Félix Martínez (F. M.): En primer lugar, quiero insistir en que el sistema tiene un problema estructural: grande, viejo, acumulado…, de deudas de las EPS con hospitales y clínicas, y con proveedores. Mientras no exista una solución de fondo a esta deuda, seguramente habrá muchos problemas en la relación contractual de las EPS con las IPS, independientemente de que los recursos del sistema fluyan con precisión.
En unos casos, porque las EPS no están en condiciones de hacer los pagos completos, ya que adeudan vigencias anteriores. Otros, porque no llegan a acuerdos específicos en la terminación de los contratos o acuerdos de precios.
Está el caso de Afidro, del año pasado, que les cerró el crédito. Tenían que comprar de contado, lo que es más difícil si se vienen manejando créditos de 90 días.
Es una relación problemática entre aseguradores y prestadores. En consecuencia, ocasionalmente entran en crisis algunas EPS con algunas IPS. No es un fenómeno total, pero es un fenómeno importante. Y es más relevante a medida que las EPS tienen pasivos mayores.

SEMANA: ¿Cómo se asigna el giro para las regiones? No deja de llamar la atención que Antioquia y Valle, que tienen una relación tensa con el Gobierno nacional, estén emproblemados con la plata para la salud.
F. M.: Aquí es muy importante explicar que la UPC (Unidad de Pago por Capitación), para este año, creció bastante. En pesos corrientes creció 9,03 % en el contributivo y 16 % en el subsidiado. Pero hay que agregar un punto y medio más porque las personas mayores de 45 se van corriendo a un grupo más costoso; el crecimiento real es de cerca de 10,5 % en el contributivo y de más del 17 % en el régimen subsidiado. En pesos corrientes, hay cálculo nominal en el contributivo de 1.658.000 pesos, pero el pago real, ajustando ese adicional que estamos haciendo, es desde 2.297.000 pesos.
En el subsidiado, la nominal es de 1.541.000 pesos y la real, de 1.904.000 pesos. Eso sin contar con otros pagos, como promoción y prevención, lo que lleva a la UPC del contributivo a 2.500.000 y la UPC del subsidiado a casi 2.000.000. Es el pago real que reciben las EPS. La UPC crece en pesos nominales, pero también en reales, por encima de la inflación.
Según la concentración de grupos de edad, entre otros criterios, unas EPS reciben más recursos que otras. Lo mismo para las regiones. Son decisiones que han tomado los distintos gobiernos, pero no siempre del todo técnicas.
Diferencias regionales
SEMANA: ¿Qué ejemplos tiene de esas decisiones no tan técnicas?
F. M.: Por ejemplo, un ministro hizo que a la UPC de su región le pusieran un porcentaje adicional. Hubo otro caso de un programa en Guainía e hizo que a esa región se le pagara un poco más.
Esas decisiones han venido acumuladas y explican las diferencias regionales en el pago de la UPC que se les hace a las EPS.
La Nueva EPS recibe en el contributivo más de 3 millones de pesos por afiliado. Las distorsiones hacen que departamentos como Chocó, en el régimen subsidiado, reciba menos plata por afiliado.
Esas circunstancias históricas deben revisarse porque ya no están siendo del todo equitativas en términos regionales.
SEMANA: ¿Cuánto están girando ahora a las EPS para cubrir la UPC?
F. M.: Estamos girando a las EPS 8,6 billones mensuales, esto aparte de los presupuestos máximos, que van por otro lado. Aproximadamente, 7,3 billones se pagan a través de giro directo, algo que se introdujo en el Plan de Desarrollo de este gobierno. Implica que el 80 % de la plata de la UPC no se les entrega a las EPS, sino a su red de servicios: las IPS que están intervenidas o que no tienen patrimonio adecuado.
Es la EPS la que me pasa una nómina para girar el régimen subsidiado o su régimen contributivo de cómo distribuye ese 80 %: tanto para este hospital, tanto para esta clínica, tanto para este proveedor. Es la EPS la que decide cómo reparte ese 80 %. Las EPS siguen siendo las dueñas del dinero. Generalmente, cuando son IPS integradas a la misma EPS, les pagan muy bien y muy rápido y con mejor tarifa.
SEMANA: Si la situación de impago sigue, quiere decir que la medida del giro directo no ha servido para nada.
F. M.: El giro directo solo fue para mejorar el flujo, que no se trancara el dinero y bajara a la red de servicios rápido. Pero no pretendió modificar la manera en que se paga a todas las instituciones del país, para que se acabe la integración vertical de negocios y el amiguismo.
Quien tiene que investigar esas irregularidades es la Superintendencia de Salud. Adres no tiene velas en ese entierro.

SEMANA: Usted dice que no tienen velas en ese entierro, pero Afidro denuncia una crítica situación con la Nueva EPS, entre otras, porque la Adres no hace los giros oportunos.
F. M.: En ese sentido, quiero explicar cómo gira Adres para que les quede claro a Afidro y a todos los colombianos. El dinero llega del presupuesto nacional y del sistema general de participaciones —que ponen la mayoría de los recursos financieros para la salud— el día tercero hábil de cada mes. El día quinto hábil de cada mes, Adres lo está colocando en 4.000 IPS y paga la UPC anticipada.
Eso es una precisión cronométrica que nunca ha fallado más de 24 horas. Entonces, no hay cabida para decir que no pagamos a tiempo.
Y en el régimen contributivo, nosotros recaudamos las cotizaciones. En el curso de cada semana, se hace la compensación el viernes y el lunes se está girando a todo el país. Yo desafío a cualquier entidad del país a que gire más rápido los recursos que recibe para la salud.
SEMANA: Hay pagos que se pueden retrasar…
F. M.: Hay dos EPS a las que la Superintendencia les puso una empresa que les controla los pagos. Y se tardan en revisar. Y la orden de pago llega con retraso.
Y sobre presupuestos máximos, que ha sido el alegato típico, vienen pagándose en los últimos dos años con 60 días de diferencia respecto a la UPC. Es decir, si en diciembre se aprobaron los recursos, se están pagando en enero y febrero.
Esos retrasos se deben a que de por medio hay un proceso de resoluciones y adicionales presupuestales, pero nunca ha habido un retraso en los últimos años de más de 60 días en esos pagos.
En ocasiones también se presenta el caso en el cual las EPS no han postulado para el giro de recursos, no pasan la nómina para que les giren. Y se demoran porque están atrasadas en auditoría.

SEMANA: Quiere decir que hay recursos y el personal de salud en problemas por no pago.
F. M.: Recursos suficientes siempre los hemos tenido todos. Por problema de plata nunca ha sido. Y por problema de capacidad técnica, menos. Los retrasos obedecen a razones muy particulares. De unas EPS que están en control y de otras que se demoran en pasar las postulaciones de presupuestos máximos.
SEMANA: Implicaría, entonces, que la crisis fiscal que tiene el país no salpica al sector salud.
F. M.: No nos ha tocado hasta ahora. Yo llevo tres años en esta entidad y el único problema fiscal que tuve fue con un ajuste de presupuestos máximos de 2022.
Como en 2023 adicionaron el presupuesto y dejaron dos cositas por fuera, el Congreso las metió en la adición presupuestal. El único retraso fue esa partida por 800 mil millones de pesos.
SEMANA: ¿Por qué muchas de las quejas por no pago al personal de salud provienen de Antioquia? ¿Hay trato diferencial con esa región por razones políticas?
F. M.: Antioquia tiene algunas particularidades y Medellín también, en su red de servicios. Hace varios años tenía el registro de tutelas más grande en el país.
Esa región tiene una dinámica legalmente más exigente; algunas IPS hicieron ciertos acuerdos para exigir tarifas superiores a las de otras regiones. Además, tiene una EPS del régimen de subsidio intervenida, que es Savia Salud, que es —por cierto— del departamento y del municipio, pero el Gobierno la intervino también por problemas financieros. Entonces sí se suman allí una serie de cosas. Ahora, el señor alcalde (Federico Gutiérrez), haciendo buena política, como acostumbra, se puso a hacer activismo judicial. Yo pago la UPC que está asignada con precisión absoluta a las EPS. Ya los otros problemas, que son estructurales del sistema, le corresponde al Congreso resolverlos.
SEMANA: Se refiere usted a la reforma a la salud. A propósito, algunos dicen que el freno ha sido que no han podido sustentar la manera de financiar el costo de este proyecto de ley. ¿Qué opina?
F. M.: Yo mismo trabajé en los cálculos y tienen precisión. Se hicieron tres veces, se aprobaron cuatro veces, se modificaron cinco veces. Tienen los elementos suficientes. La última vez sacaron la disculpa de que habían aprobado la reforma tributaria y que entonces no cabía la reforma a la salud, y eso es independiente.
SEMANA: ¿Qué está pensando hacer el Gobierno ahora con la reforma a la salud?
F. M.: Yo creo que hay dos vías: una, la apelación que puso un senador para que el Senado le asigne la reforma a otra comisión distinta de la Séptima. La otra está relacionada con lo anunciado por el presidente, y es que después de las elecciones él convocará a una constituyente para garantizar las otras reformas.
Esas son las dos vías que —yo conozco— están sobre la mesa en este momento.









