En la tarde del lunes 9 de febrero de 2026, la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación y Desarrollo (AFIDRO) hizo un llamado urgente al Gobierno nacional y a las autoridades de control ante el acelerado deterioro de la Nueva EPS.
Según la asociación, actualmente se presenta una crisis financiera, la cual ha afectado directamente a los pacientes, quienes están teniendo grandes dificultades para recibir sus tratamientos y servicios de salud.

Adidro destacó que, según datos de la Contraloría General de la República, la deuda de la Nueva EPS aumentó un 198 % entre diciembre de 2022 y marzo de 2025, pasando de 5,42 billones a 21,37 billones de pesos.
Junto a esto, señalan que el patrimonio pasó de 485.209 millones de pesos positivos en 2022 a 6,25 billones de pesos en marzo de 2025, lo que el propio ente de control califica como una “inviabilidad estructural”.

“Lo que estamos presenciando con la Nueva EPS no es solo una crisis de balances contables, sino una crisis que pone en riesgo vidas humanas porque el sistema ha dejado de funcionar para quienes más lo necesitan. Los pacientes quedaron en medio de fracturas financieras del sistema”, señaló Ignacio Gaitán, presidente ejecutivo de AFIDRO.
La asociación señala que hasta el momento se han interpuesto embargos por más de 2 billones de pesos por parte de 95 instituciones prestadoras de salud debido a la falta de pagos, lo que pone en riesgo la atención oportuna de los pacientes. Además, destacan que las quejas de los usuarios aumentaron un 107 % en 2025, con 14.603 registros ante la Defensoría del Pueblo.
“El problema es estructural: cuando no se reconocen las verdaderas necesidades del sistema, no se hacen giros oportunos desde la ADRES, como sucede con los presupuestos máximos, o cuando los agentes de la cadena están asfixiados financieramente, se evidencian barreras para acceder a los servicios de salud. Y cuando los medicamentos no llegan, son los pacientes, no las instituciones, quienes más sufren las consecuencias”, advirtió Gaitán.

¿Qué propone Afidro?
- Convocar una Mesa Técnica de Emergencia en la que participen el Ministerio de Salud, la Superintendencia de Salud, la ADRES, los gremios hospitalarios, las asociaciones de pacientes y el sector farmacéutico para definir un cronograma de estabilización.
- Garantizar flujos directos y trazables desde la ADRES hacia prestadores y operadores farmacéuticos, sin intermediación que retrase los pagos.
- Establecer un plan de contingencia farmacéutica que garantice la continuidad de los tratamientos críticos de los 11,7 millones de afiliados a la Nueva EPS.
- Visibilizar la situación financiera real de la Nueva EPS y de las EPS intervenidas mediante auditorías externas y publicación de indicadores de rendimiento.

“No podemos seguir administrando una crisis que se agrava cada mes. Necesitamos decisiones que prioricen la vida y la salud de más de 11 millones de afiliados a la Nueva EPS que no pueden seguir esperando. Se están perdiendo resultados en salud que el sistema había logrado construir por años”, concluyó el presidente ejecutivo de Afidro.
