La ruralidad colombiana enfrenta retos históricos, pero también ha vivido transformaciones importantes que han permitido que sus productores siembren más y mejor, optimicen su rentabilidad y accedan a nuevos mercados.

Uno de los modelos que está marcando esa diferencia es el de la Asociación Hortifrutícola de Colombia (Asohofrucol): su apuesta agroecológica ha logrado disminuir los costos de producción hasta en un 60 por ciento y abrir puertas en mercados internacionales. Su presidente ejecutivo, Álvaro Palacio Peláez, contó en qué consiste y por qué funciona.

El modelo Somos Agricultura Tropical impulsa una transformación agroecológica. ¿Cuáles han sido sus resultados en productividad y sostenibilidad?
Álvaro Palacio Peláez: El modelo agroecológico, basado en conocimiento técnico y científico, ha transformado la producción de frutas y hortalizas con prácticas más sostenibles y amigables con el medioambiente. Surgió a partir del Pacto Verde de la Unión Europea, que exige que para 2030 las frutas que ingresen a ese mercado deben ser libres de trazas químicas. Tras una década de implementación, cerca de 100.000 productores ya lo aplican y han logrado producir más con menos, reduciendo costos hasta en un 60 por ciento.

¿Cómo funciona?
A.P.: Para su aplicación hacemos gestión del talento humano, suelo, agua, fauna y flora, así como del ciclo natural de la nutrición vegetal. El modelo se adapta a cualquier tipo de suelo y, dentro de la asistencia técnica integral, capacitamos y orientamos sobre qué y dónde sembrar, cómo cultivar, empresarizarse y vender.
¿Qué tanto ha mejorado la calidad de los productos con su modelo?
A.P.: Hemos logrado que nuestros productores hagan ventas asociativas por alrededor de 300.000 millones de pesos, de los cuales 125.000 millones han sido para el comercio exterior. La reducción de costos es real. Por ejemplo, en el caso del aguacate Hass, producir un kilogramo con nuestro modelo cuesta entre 950 y 1.200 pesos, y se puede vender o exportar entre 2.500 y 3.000 pesos. Con el modelo convencional, la cifra oscila entre los 2.000 y 2.500 pesos por kilo.
¿Cómo logran adaptar la agroecología a los distintos territorios y tipos de suelo?
A.P.: La agroecología es una sola y se adapta a cualquier espacio. Las plantas, donde sea que se encuentren, necesitan lo mismo: sol, agua y dióxido de carbono; luego les urgen minerales y microbiología. Por eso hacemos un análisis de suelo físico, químico y microbiológico para darles a los productores recomendaciones técnicas sobre lo que el suelo y las plantas necesitan. Trabajamos de la mano de la naturaleza y no contra ella.
¿Qué tanto ha mejorado la calidad de los productos con su modelo?
A.P.: Hoy es mucho mejor. Por ejemplo, la mora Castilla es más dulce, suave, tiene mayor palatabilidad y su degradación en anaquel es más lenta. Pasa lo mismo con el mango, los limones, la fresa y los tomates. Poder cultivar tomate de mesa libre de químicos es un logro. Tanto el consumidor como la gente lo notan. El primer consumidor es el productor, porque él siembra y come sus productos, y lo hace con tranquilidad absoluta.
¿Cómo está posicionando Asohofrucol a los productores colombianos en mercados internacionales?
A.P.: En el mercado internacional ya han empezado a notar una diferencia en nuestros productos. Los comercializadores que exportan aguacate, mangos, pasifloras y limones se han dado cuenta de que su sabor es sustancialmente diferente al de los productos trabajados con el modelo convencional, es decir, con químicos. Eso hace que nos compren más. El 40 por ciento de lo que producimos va a Estados Unidos, y el resto, a Europa y otros países.

El perfil del campo colombiano
Asohofrucol lleva casi tres décadas administrando el Fondo Nacional de Fomento Hortifrutícola. Estos son algunos datos sobre quiénes son los productores y cómo ha crecido el sector.
• 257.116 productores atendidos en los últimos 10 años
• 72 % hombres, 28 % mujeres
• 45 % con primaria incompleta
• 35 % bachilleres
• 12 % profesionales
• 5 % técnicos
• 3 % sin ningún estudio
De 10.000 a 60.000 millones de pesos en recaudo en 10 años*
*Recursos que permitieron controlar la Diaphorina citri, una plaga que afecta los cítricos, y cumplir estándares sanitarios para exportar a Estados Unidos y otros países.
