El envejecimiento de la población y la exposición a factores de riesgo son algunas de las razones por las cuales los nuevos casos de cáncer en Colombia aumentarán hasta un 50 por ciento para 2040. Así lo afirmó la doctora Claudia Sossa, jefa de la Unidad de Hematología y Trasplante de Células Madre Hematopoyéticas de la Clínica Foscal, en el marco del foro Cáncer Hoy: Retos y Futuro, organizado por Foros Semana, la Fundación Santa Fe de Bogotá y el Hospital Serena del Mar.

“La prevalencia de todos los tipos de cáncer ha aumentado. Los pacientes pueden sobrevivir más tiempo. Sin embargo, la mortalidad no ha cambiado, lo que va a generar una mayor carga para el sistema de salud”, agregó. De hecho, se estima que una de cada cinco personas desarrollará cáncer en su vida.

En ese contexto, señaló que en Colombia el cáncer de mama encabeza la incidencia (segundo en el ranking mundial), seguido por el de próstata (tercero en ese mismo ranking) y el de colon y recto. Globalmente, en cambio, el cáncer de pulmón es el que lidera la incidencia.

Bajo este panorama, durante el panel ‘Nuevas terapias en cáncer: ¿está Colombia lista para el futuro?’, se discutió el acceso a los tratamientos contra el cáncer y el potencial de terapias innovadoras, como las celulares, para mejorar la calidad de vida de los pacientes, así como los desafíos que plantean sus altos costos para los sistemas de salud.
La doctora Carolina Wiesner, directora general del Instituto Nacional de Cancerología (INC), se refirió al acceso a las terapias, y especialmente a los medicamentos. Aseguró que es un tema crítico, con múltiples intereses económicos, y destacó que el sistema de salud se ha planteado cómo los pacientes pueden acceder a los tratamientos para el cáncer a un precio más bajo.
“El sistema debe garantizar que haya sostenibilidad a corto, mediano y largo plazo, y que se puedan incorporar innovaciones sin que esto afecte y desequilibre el sistema. Un tratamiento de cáncer con inmunoterapia o anticuerpo monoclonal puede costar lo mismo que el tratamiento de cientos o miles de pacientes con otras enfermedades”, explicó.
Sobre la inmunoterapia, la directora del INC dijo que Colombia está a la vanguardia en este tratamiento, e incluyó los anticuerpos monoclonales, los cuales han “cambiado la realidad de la patología, pasando de ser una causa de muerte a convertirse en una afección crónica”. También agregó que, en los últimos años, se ha venido introduciendo la medicina personalizada, aunque con un alto costo.
Colombia, al haber incrementado los casos de cáncer y los servicios especializados, ha permitido que los grandes centros oncológicos ofrezcan caracterización molecular. Sin embargo, esto sigue siendo un desafío, ya que en muchas regiones no se puede realizar inmunohistoquímica y los pacientes deben trasladarse a lugares lejanos.
Para la doctora Beatriz Wills, médica oncóloga de la Fundación Santa Fe de Bogotá, es fundamental mejorar el acceso a radioterapia, radiofármacos, soporte oncológico y cirugía oncológica en tiempo real, además de las terapias dirigidas y la inmunoterapia.
“Terapias como CAR-T, anticuerpos biespecíficos e inhibidores de puntos de bloqueo han cambiado la calidad de vida de nuestros pacientes. Las terapias dirigidas también han mejorado el pronóstico y permiten a los pacientes llevar una calidad de vida adecuada, respetando sus valores personales”, destacó la Dra. Wills.
Respecto a la financiación de estas terapias por parte del sistema de salud colombiano, la doctora Wills aseguró que es posible, citando como ejemplo las terapias celulares avanzadas. “Es necesario innovar y generar nuestra propia tecnología y recursos humanos para garantizar la sostenibilidad del sistema”, afirmó.
Además, reconoció las barreras de acceso y subrayó que están trabajando para garantizar el acceso universal a las terapias más avanzadas en todo el país.
IA aplicada a la práctica médica
Durante el panel ‘Inteligencia artificial (IA): de la promesa al impacto real en oncología’, moderado por Diego Rojas, jefe de Innovación de la Fundación Santa Fe de Bogotá, médicos expertos discutieron cómo la IA está transformando la práctica médica, desde el análisis de información clínica hasta el apoyo en los diagnósticos y la toma de decisiones terapéuticas.
Los especialistas analizaron el potencial de la tecnología para optimizar procesos, mejorar la precisión diagnóstica y fortalecer la atención de los pacientes, así como los retos regulatorios y éticos que implica su implementación.
Para el doctor Mateo Tamayo, líder de Gestión Médica Integral en la Dirección Médica de la Fundación Santa Fe de Bogotá, la implementación de estas tecnologías ha permitido acelerar los diagnósticos, ayudar a los pacientes a superar barreras y acompañarlos durante su proceso de tratamiento.
“Hemos logrado implementar un motor de estructuración y lectura clínica, Nexus, que optimiza procesos y permite que nuestro equipo humano brinde una atención de mejor calidad. No se trata de reemplazar, sino de potenciar a nuestros profesionales, siempre con el paciente en el centro”.

Por su parte, el doctor John Sandoval, médico cirujano de tórax del Hospital Universitario del Valle, destacó la importancia de tener precaución en el ámbito legal. “La normativa mundial es aún frágil, y es crucial que, al aplicar estas herramientas a casos específicos, se haga bajo un marco normativo robusto y responsable”.

El paciente digital
La presencia de tecnologías digitales en el ámbito de la salud está transformando la relación entre pacientes y médicos. Cada vez con más frecuencia, las personas llegan a consulta después de haber buscado información en redes sociales o en herramientas de IA, lo que plantea nuevos retos para la práctica clínica.
En este contexto, el doctor Erick Cantor, médico oncólogo de la Fundación Santa Fe de Bogotá, explicó: “Nos estamos dando cuenta de que el paciente llega a consulta, pero primero ya ha consultado en las redes sociales o a ChatGPT. Estas herramientas a veces extraen al paciente de su entorno familiar y lo llevan a buscar respuestas de manera aislada, lo que podría generar confusión o respuestas mal interpretadas”.

El médico internista, especialista en medicina tradicional de la Fundación Santa Fe de Bogotá, Aldo Patiño, coincidió con el doctor Cantor, subrayando que comprender al paciente y sus expectativas es fundamental para un acompañamiento médico más empático. “Cuando los pacientes no tienen acceso a servicios de salud especializados debido a su ubicación, recurren a lo que está a su alcance”, comentó Patiño.
Durante el encuentro, los especialistas también abordaron la importancia de un enfoque integral en el manejo del cáncer. Coincidieron en que la medicina tradicional china, la osteopatía, la terapia neural y las terapias mindfulness pueden ser útiles para controlar síntomas como el dolor, las náuseas, la fatiga, el vómito y la depresión, además de apoyar los procesos de rehabilitación.

“Nos apoyamos especialmente en la acupuntura para tratar los efectos secundarios de las terapias hormonales, tanto en hombres como en mujeres con diferentes tipos de cáncer. En estos procesos, la salud emocional también juega un papel fundamental”, señaló el doctor Cantor.
Al cierre del encuentro, Sandra Nieto Polanco, directora de Comunicaciones y Mercadeo de la Fundación Santa Fe de Bogotá, destacó la importancia de mantener abiertos estos espacios de conversación alrededor del cáncer y sus desafíos.
“La lucha contra el cáncer no es solo un reto médico, también es un desafío humano y social que exige colaboración entre instituciones, investigadores, médicos y pacientes para avanzar hacia diagnósticos más tempranos, tratamientos más efectivos y más esperanza para las personas”, concluyó.
