En los últimos meses han estado sucediendo acontecimientos en el mundo entero como cambios de gobierno, guerras, y muchos desastres naturales que han impactado a muchas personas en varios países tanto de América Latina como de Europa y Asia.

Hombres y mujeres han manifestado en redes sociales que todo lo que ha estado ocurriendo deja una carga emocional muy grande, tristeza, desesperanza y sobre todo impotencia a la hora de ver a través de las plataformas lo que sucede.
En las últimas horas, el presentador del programa de entretenimiento La red, Carlos Vargas, publicó en su cuenta oficial de Instagram un mensaje donde deja ver el gran desasosiego que tiene debido a todo lo que ocurre en el mundo.
El presentador afirmó que se ve obligado a dejar de consumir redes sociales y televisión para no cargarse emocionalmente de forma negativa, ya que considera que lo que ocurre afecta la forma en la que él se siente todos los días.
“Voy a tener que dejar de ver noticias en redes y en TV. Siento como si todas las tragedias ambientales, terremotos y la guerra absurda empezada por Estados Unidos estuvieran manejando mis emociones”, escribió inicialmente.
Además, dejó claro que a veces estas mismas emociones son muy difíciles de manejar y controlar, incluso menciona que ni las lágrimas están en su poder.
“Lloro sin motivo, siento impotencia y, sinceramente, a veces me lleno de odio y quisiera ser Dios para tomar justicia por mis propias manos y hacerle daño a quienes hacen daño. Somos una raza dañina que, ni advertida, toma decisiones a tiempo para evitar tragedias”, añadió, dejando claro que realmente desearía poder tomar acción para que las tragedias dejen de pasar.
“Elegimos mal a nuestros líderes mundiales. La gente pelea creyendo que sabe de política y nuestra ignorancia nubla la realidad del poder [...] Por eso ando cansado de todo lo que veo”, aseguró.

Por último, habla de la gran impotencia que siente por no poder hacer más, y confiesa que todo esto hace que se genere en él un estado de alerta y una ansiedad muy grande.
“¿Y cuál es la solución para esto? No lo sé. Creo que muchos estamos así y, como no sabemos qué hacer, seguimos la vida como si nada, con una sensación de impotencia. Yo, particularmente, me siento inservible para ayudar a la humanidad aportante a la sociedad y eso me deja en un estado de ansiedad silenciosa", concluyó.
