En una reciente conversación con el programa de entretenimiento La Red, de Caracol Televisión, la actriz pereirana Katherine Escobar Farfán decidió romper el silencio sobre uno de los capítulos más oscuros y personales de su vida.
Con el objetivo de visibilizar la importancia de la salud mental, Escobar relató cómo las carencias de su infancia, la presión social y la falta de gestión emocional la llevaron a atentar contra su vida en dos oportunidades.

Durante la entrevista, Escobar Farfán contextualizó su historia partiendo de sus raíces en Pereira. Según su relato, creció en un entorno de escasos recursos y barrios vulnerables, donde la violencia y los roles de género rígidos marcaron su desarrollo.
“Me crié con muchos escasos recursos... fui criada con mucha violencia”, afirmó la actriz, subrayando que en su cultura regional de origen a menudo se “erotizaba” la imagen de la mujer, reduciendo su valor a la apariencia física.
Esta percepción, según explicó, la llevó a buscar validación externa a través de relaciones sentimentales tempranas y una dependencia afectiva que inició a los 13 años.
Años más tarde, a pesar de que su carrera profesional comenzaba a ascender, con una visibilidad creciente en los medios y una apariencia de éxito y estabilidad, la realidad interna de la actriz era diametralmente opuesta.
El testimonio más impactante de la artista se centró en los dos intentos de suicidio que marcaron su juventud.
Según sus declaraciones, el primero ocurrió bajo los efectos del alcohol y sustancias alucinógenas, elementos en los que buscaba evasión. En esa ocasión, intentó lanzarse frente a un vehículo en movimiento, pero fue auxiliada por su pareja de aquel entonces.
El segundo episodio, descrito por ella como un acto “más consciente”, involucró la ingesta de medicamentos. En este caso, la intervención oportuna de sus padres evitó un desenlace fatal.
“No hay coherencia entre lo feliz que aparento ser fuera de mi cuarto... a cuando estoy sola y la soledad que siento, que después descubrí que eran depresión y ansiedad”, manifestó Escobar, enfatizando la desconexión entre su vida pública y su sufrimiento privado.


Tras tocar fondo, Katherine Escobar inició un proceso profundo de transformación que ha durado más de una década.
La actriz destacó que la clave de su recuperación no fue solo el reconocimiento de su enfermedad. La actriz fue diagnosticada posteriormente con depresión y ansiedad, lo que le ayudó a reconciliarse con su historia familiar.
Escobar mencionó que trabajar en el perdón hacia sus padres y desarrollar empatía por las circunstancias en las que ellos también fueron criados fue fundamental para detener los ciclos de violencia y falta de afecto.
Asimismo, señaló que encontró en la espiritualidad y en una relación personal con la fe las herramientas necesarias para “resignificar su infancia”.
Hoy, 12 años después de aquellos incidentes, la actriz asegura disfrutar de una etapa de plenitud.
“Soy mamá, soy restaurada, tengo un esposo que admiro profundamente”, concluyó en su intervención, dejando un mensaje de esperanza para quienes atraviesan situaciones similares, insistiendo en que la búsqueda de ayuda profesional y el apoyo familiar son pilares indispensables para la supervivencia.
