SALUD

Un milagro más que se necesita para Germán

Germán Monsalve es un joven pintor de 26 años que sufre de atetosis, un síntoma de la parálisis cerebral que le produce movimientos involuntarios. Una pequeña fundación de España ya le consiguió una silla de ruedas especial, lo único que falta es el dinero para enviarla a Colombia.

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19 de mayo de 2018 a las 2:20 p. m.
Germán Monsalve.
Germán Monsalve. Foto: Foto: Cortesía Ana María Ruiz

Hace 26 años Ana María Ruíz recibió una fuerte noticia. Los médicos le dijeron que su embarazo era riesgoso y que su hijo tendría parálisis cerebral y problemas cardiacos. Cuando cumplió seis meses de gestación, su bebé se adelantó y el pequeño Germán nació en estado vegetativo.

Ana María y su esposo, Juan Pablo Monsalve, acordaron que lo mejor sería que ella renunciara a su trabajo como profesora de preescolar y él se haría cargo de los gastos del hogar. Ana María sostenía al bebé todo el tiempo cerca de su pecho y al poco tiempo el niño salió del estado vegetativo y su cuerpo empezó a responder. Pero Germán todavía tenía muchas fallas cardiacas.

Cuando el bebé cumplió dos años, Ana María logró que la fundación Corazón a corazón le donara un viaje de salud a Estados Unidos. Llegó a ese país junto a su pequeño para que fuera intervenido en una cirugía de corazón abierto. La operación afortunadamente salió bien y ella pudo regresar a Bucaramanga, donde vivía con su esposo. Un año más tarde, a causa de la parálisis del niño tuvo que ser operado de sus pies. Otra intervención exitosa.

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A los 7 años de vida Germán perdió a su padre a causa de un paro cardiaco. Era un hombre mayor, ya tenía 79 años. Ana María, quien entonces tenía 53 años, pasó mucho tiempo llorando. Temía enfrentarse a la responsabilidad de sacar a su hijo adelante sola. Pero su pensión como docente, la mano de sus familiares y de algunas fundaciones le han bastado. Todas esas noches de angustias y llanto se fueron superando a medida que el niño fue creciendo y respondió bien a las terapias de lenguaje y de salud ocupacional.

Ana María también le hacía su propia terapia: Le compraba cuadernos y colores “para que rayara”. También ponía los pies de Germán sobre los suyos, lo tomaba de las manos y caminaban. Su trabajo dio resultado porque su hijo pudo terminar la primaria, el bachillerato y ahora se dedica a la pintura. De hecho, a través de la Asociación Cultural Antonio Montes pudo exponer dos de sus obras en Málaga, España. Y en Bucaramanga ya ha vendido algunos cuadros.

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Sin embargo, debido a la parálisis que vivió, Germán sufre de atetosis. Es decir que su sistema nervioso central tiene lesiones y por eso el joven experimenta movimientos involuntarios lentos que le dificultan moverse o conversar. Sin embargo, su inteligencia no se ha visto tan afectada.

300.000 niños en Colombia sufren de parálisis cerebral, más del 70 por ciento de ellos vive en la pobreza. El 25 por ciento de las personas que sufren parálisis cerebral experimentan atetosis.

Su madre además de pelear muchas veces con el sistema de salud para que le den los medicamentos a su hijo, lleva años pidiendo una silla de ruedas pero le dieron un caminador, una herramienta con la que Germán se ha caído varias veces. Ella ahora tiene 72 años y tanto ella como su hijo quieren que él sea más independiente.

La Fundación Antonio Montes le consiguió una silla especial con muchos beneficios que él podría maniobrar sin problema. El inconveniente es que aún no han conseguido el dinero para enviar la silla desde España a Colombia. Ana María confía en que un milagro más vendrá para su hijo y para ella. "Después de eso quisiera tener un nieto", dice ella.

*Si alguien desea ayudar puede contactarse con La Fundación Antonio Montes a través del número +34639204714 o escribir al correo montesart44@gmail.com.