La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) inició un proceso para proteger uno de los ríos más importantes del país, el río Bogotá. La entidad anunció una medida orientada a preservar la zona ambiental de la red hídrica mediante intervenciones en puntos clave de la cuenca, con el objetivo de conservar su importancia ecosistémica y la biodiversidad que se concentra en la región.

Dentro del proyecto, que tendrá una inversión cercana a los $50.000 millones de pesos, la CAR confirmó la delimitación física de 22 áreas estratégicas que estarán alrededor del río Bogotá; se abarcará aproximadamente cerca de 140 mil hectáreas que estarán distribuidas en 28 municipios junto con el área rural de Bogotá.
Es en estos territorios que la CAR realizará la instalación de estructuras que han sido denominadas como “mojones”, en donde su capacidad será la de señalizar con certeza los límites de las áreas de conservación natural en el río.

Esta instalación, de acuerdo con el organismo, ayudará a que los funcionarios que se encuentren en las zonas puedan identificarlas fácilmente, de esta forma evadiendo futuras ocupaciones de terreno indebidas, urbanizaciones que no sean autorizadas por el organismo o cualquier otra actividad que no se haya permitido dentro de la cuenca del río Bogotá.
“El proyecto aportará a la protección del 44 % de bosques y áreas seminaturales de la cuenca del río Bogotá”, mencionó Manuel González, subdirector del Fondo de Inversiones Ambientales del Río Bogotá – FIAB y de Infraestructura.
El funcionario también recalcó que las zonas protegidas en la cuenca del río Bogotá estarán registradas por medio de un GPS satelital, utilizando el sistema oficial de coordenadas de Colombia.
Es por medio de la delimitación física realizada por la CAR que permite cuidar la protección ambiental de la zona, además de brindar a las entidades territoriales distintas herramientas que ofrecen una facilitación a la hora de realizar las labores de control, monitoreo y vigilancia efectivas en las áreas estratégicas.
Dentro de esas zonas que tienen mayor prioridad, se encuentran aquellos ecosistemas que poseen páramos, áreas de conectividad, regiones que son claves para el abastecimiento del recurso hídrico y corredores biológicos que son importantes para la conservación de especies sombrilla.
Fenómeno de El Niño en Bogotá
El proyecto de CAR para cuidar el río Bogotá viene en conyuntura de las acciones de varias entidades locales y nacionales como método de preparación ante la llegada del fenómeno de El Niño, que está prevista para la segunda mitad del año 2026.
Según el Ideam, las proyecciones señalan una probabilidad del 60 % entre mayo y julio, y un aumento hasta el 90 % para el mes de septiembre.
Ya organismos se preparan para la llegada del fenómeno del Niño, entre ellos la coordinación entre la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y la Alcaldía de Bogotá, que informaron sobre una serie de medidas para alistarse, entre ellas el realizamiento de un monitoreo permanente del sistema Chingaza.
Este mismo, de acuerdo con información del Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), se encuentra en una capacidad del 42.64%, es decir, 120 millones de metros cúbicos de agua, encontrándose mejor blindado ante una posible amenaza climática.
