Opinión

Caldas demuestra que la música también construye país

Más de 18.000 niños y jóvenes hacen parte de un movimiento musical que recorre escuelas, barrios y municipios del departamento.

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30 de enero de 2026, 2:45 p. m.
Henry Gutiérrez Torres, gobernador de Caldas.
Henry Gutiérrez Torres, gobernador de Caldas. Foto: Gobernación de Caldas - API.

La música, dicen los poetas, nació antes que las palabras. Surgió del asombro: del trueno que rasga el cielo, del murmullo de la lluvia, del canto del ave al amanecer. Tal vez por eso, cuando una sociedad decide apostarle a la música, también decide creer en la sensibilidad, en la disciplina y en el futuro.

En Caldas entendimos hace tiempo que el desarrollo no se mide solo en kilómetros de vías o toneladas de concreto, sino que también se mide en la emoción que despierta una nota bien tocada, en la constancia de un ensayo y en el brillo de los ojos de un niño que descubre que tiene talento.

Así nació y así crece el Programa Departamental de Bandas “Hernán Bedoya Serna”, una de las apuestas culturales y educativas más sólidas del país. Hoy, más de 18.000 niños y jóvenes hacen parte de este movimiento musical que recorre escuelas, barrios y municipios. No se trata únicamente de formar músicos, sino de formar ciudadanos: jóvenes que aprenden a trabajar en equipo, a respetar al otro, a persistir y a soñar en grande. La música se convierte, entonces, en una herramienta de inclusión, convivencia y orgullo colectivo.

Los resultados hablan por sí solos: las bandas infantiles y juveniles de Caldas se han convertido en referentes nacionales. Han conquistado los principales concursos del país, como el Concurso Nacional de Bandas en Viterbo, Paipa, Tocancipá y La Vega, y representado a Colombia en República Dominicana y en Pontevedra, Galicia (España), obteniendo los primeros lugares en estos prestigiosos certámenes. Cada aplauso recibido es también un aplauso a la educación pública, al talento regional y a una política cultural coherente y sostenida.

Para el 2026, el compromiso es aún mayor. El departamento destinará $2.600 millones al fortalecimiento del programa, recursos que permitirán realizar el Concurso Nacional de Bandas Infantiles en Viterbo, el Concurso Departamental de Bandas, la capacitación de directores con maestros de talla internacional, la dotación y el mantenimiento preventivo de instrumentos musicales, así como la proyección internacional de nuestras agrupaciones.

Caldas sonará este año en el Caribe, en los Andes y en Europa: en el Festi-Band de República Dominicana, con la Banda Sinfónica de la Institución Educativa Pío XII de Salamina; en un intercambio cultural en Perú, con la Banda Sinfónica de La Dorada; y en el World Music Contest de Kerkrade, en los Países Bajos, uno de los escenarios más prestigiosos, con nuestra Banda Sinfónica Juvenil de Caldas en el Campeonato Mundial de Bandas Sinfónicas.

Nada de esto es casualidad. Es el resultado de una metodología ejemplar que integra la formación en bandas al currículo académico de las instituciones educativas oficiales (primaria y secundaria), demostrando que la cultura no es un adorno, sino una política pública que transforma realidades.

Esta es una invitación a todo el país —y especialmente al sector privado— a sumarse a esta sinfonía. Cada instrumento apoyado, cada viaje posible, cada escenario conquistado es una inversión en talento y esperanza.

Porque cuando Caldas suena, Colombia también se escucha mejor, y porque cuando la música guía el camino, el futuro siempre encuentra su ritmo.



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