La relación del Área Metropolitana del Valle de Aburrá con la bicicleta es históricamente estrecha, mucho más que en la mayoría de regiones del país. Esto se puede ver en los grandes campeones que esta zona ha impulsado: desde ‘Cochise’ Rodríguez, Santiago Botero y Rigoberto Urán en la ruta, hasta Mariana Pajón, María Luisa Calle, Marlon Pérez y Fabián Puerta en otras disciplinas sobre ruedas como el BMX y el ciclismo de pista.
Este vínculo profundo también queda en evidencia en los miles de aficionados que alimentan su hobby en trazados tradicionales como Las Palmas, o en otros miles de ciudadanos que pedalean diariamente por ciclorrutas y calles, optando por una forma de transporte más económica y sostenible.
Es una relación intensa que no deja de renovarse ni expandirse, y EnCicla es el ejemplo vivo. Ante la demanda de sus más de 150 mil usuarios, esta red gratuita de bicicletas públicas no ha parado de crecer desde su creación en 2011, y hoy en día ya no es necesario pagar ni tener una bicicleta propia para moverse pedaleando entre Caldas y Barbosa, dos extremos del valle separados por más de 60 kilómetros.

Todo ocurre gracias al revolucionario sistema de EnCicla, que cuenta con más de 150 estaciones. La más reciente fue inaugurada este mes en la Terminal del Norte, en la zona noroccidental de Medellín. Los habitantes de Castilla, Robledo, Caribe y de barrios aledaños como Tricentenario o Francisco Antonio Zea han sido los principales beneficiados. Así como los pasajeros que llegan de rutas intermunicipales y buscan terminar sus viajes de manera gratuita y sin trancones.
Desde la nueva estación se puede hacer conexión directa con la estación Caribe del Metro de Medellín, así como con rutas integradas y buses alimentadores, y en el futuro también con el Metro de la 80.
Su puesta en funcionamiento eleva a cinco la cantidad de estaciones inauguradas en poco más de dos años, un período en el que también entró en operación la estación de la Terminal del Sur. Además, responde al objetivo del Área Metropolitana del Valle de Aburrá de devolverle estabilidad a un sistema que durante la pasada administración sufrió por altos niveles de vandalismo, estaciones fuera de servicio y bicicletas en pésimo estado.

Las cifras
Entre 2024 y 2025 el Área Metropolitana del Valle de Aburrá invirtió más de 25.000 millones de pesos en EnCicla. Y en 2026 se prevén otros 15.000 millones de pesos enfocados en fortalecer infraestructura, ampliar la flota y modernizar la experiencia de los usuarios.
Gran parte de la transformación se nota en las estaciones. Actualmente 146 de las 156 que estaban en mal estado ya fueron recuperadas, contribuyendo a que la red alcanzara un 94% de funcionalidad.
Otro de los cambios más visibles ha sido el aumento de bicicletas disponibles. Durante el primer semestre de 2026 EnCicla contará con más de 1.200 bicis en circulación. Para el segundo semestre la meta es alcanzar las 2.000 unidades entre bicicletas mecánicas y eléctricas.

Una apuesta completa
Detrás de varias de esas bicicletas también hay una apuesta por la economía circular. EnCicla comenzó a ensamblar nuevas unidades utilizando piezas y repuestos recuperados de bicicletas que habían salido de operación. Además, incorporó nuevos marcos con mayores estándares de calidad y durabilidad. La idea ha sido disminuir residuos, optimizar recursos y prolongar el ciclo de vida de componentes que antes terminaban convertidos en desechos.
Cada transformación, desde mejoras de infraestructura hasta avances en la aplicación móvil para rastrear la disponibilidad de bicicletas, ha estado acompañada de estrategias pedagógicas y de cultura ciudadana que ya han impactado a más de 830.000 personas. Los resultados respaldan la iniciativa: reducción de accidentes viales y actos de vandalismo en estaciones, además de un mayor cuidado de las bicicletas y de la red en general.

Finalmente todo esto redunda en un mayor uso del sistema, que en 2026 ya superó los 400.000 viajes. Pero esos números no representan únicamente trayectos entre una estación y otra. Detrás de cada recorrido hay tiempo ganado para miles de ciudadanos, menos carros ocupando las vías y menos emisiones contaminantes.
Cada pedaleo significa también menos ruido, mayor disfrute del territorio, movilidad al aire libre y más espacios verdes. Gracias a EnCicla, la bicicleta se consolida cada vez más como símbolo de salud, autonomía, integración y movilidad sostenible en el Valle de Aburrá.
*Contenido elaborado con el apoyo del Área Metropolitana del Valle de Aburrá.
