El sector avícola colombiano cerró el 2025 con un balance positivo que reafirma su papel estratégico en la seguridad alimentaria, la generación de empleo y la estabilidad económica del país. Así lo dio a conocer la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi) durante la presentación de los resultados del año y las proyecciones para 2026, un ejercicio que puso sobre la mesa los avances del sector y los desafíos que deberá enfrentar en el corto y mediano plazo.
De acuerdo con Fenavi, durante 2025 el pollo y el huevo se mantuvieron como las proteínas de mayor consumo en los hogares colombianos, gracias a su valor nutricional, accesibilidad y presencia en la canasta básica. Este comportamiento permitió que la avicultura siguiera siendo un sector clave para garantizar el acceso a alimentos esenciales en un contexto económico marcado por la inflación y la cautela del consumo. “El pollo y el huevo son fundamentales para la alimentación de millones de colombianos y su disponibilidad es una prioridad para el país”, afirmó Gonzalo Moreno Gómez, presidente ejecutivo de Fenavi.
Uno de los principales logros del sector en 2025 fue mantener la producción y el abastecimiento, a pesar de las presiones derivadas del costo de los insumos, especialmente el maíz y la soya, que dependen en gran medida del mercado internacional. Fenavi destacó los esfuerzos de los productores por mejorar la eficiencia y la productividad, con el fin de mitigar el impacto de estos costos y proteger el bolsillo de los consumidores.

En esa misma línea, el gremio subrayó que la avicultura ha sido un aliado en la contención de los precios de los alimentos. “Hemos trabajado para que los incrementos en los costos no se trasladen de manera directa al precio final del huevo y el pollo, entendiendo la responsabilidad social que tiene el sector”, señaló Moreno Gómez, al destacar el compromiso de la industria con la estabilidad del mercado interno.
El impacto del sector también se refleja en la generación de empleo formal y en el desarrollo regional. Fenavi recordó que la avicultura dinamiza las economías locales, especialmente en zonas rurales y periurbanas, donde se convierte en una fuente clave de ingresos y oportunidades. Para el gremio, este aporte es esencial para fortalecer el tejido productivo del país y avanzar hacia un crecimiento más equilibrado.

En materia de sostenibilidad, Fenavi resaltó los avances en bioseguridad, bienestar animal y prácticas ambientales responsables, aspectos que hoy son parte integral de la producción avícola. No obstante, el gremio insistió en que estos esfuerzos requieren inversión, acompañamiento técnico y un entorno regulatorio que promueva la competitividad. “La sostenibilidad debe ser entendida como una construcción conjunta entre el sector productivo y el Estado”, indicó el presidente de Fenavi.
De cara a 2026, las proyecciones apuntan a un crecimiento moderado, condicionado por el comportamiento de la economía, el consumo interno y la evolución de los mercados internacionales. Fenavi destacó la importancia de fortalecer el diálogo público-privado para garantizar condiciones que permitan planear e invertir con visión de largo plazo, manteniendo la estabilidad del sector y su aporte al país.

Finalmente, Fenavi reiteró que la avicultura seguirá siendo un aliado estratégico para una mejor Colombia. “El reto para 2026 es seguir produciendo con eficiencia, sostenibilidad y responsabilidad social, pensando siempre en el bienestar de los colombianos”, concluyó Gonzalo Moreno Gómez.









