Aprender a nadar, recibir una beca para estudiar, encontrar apoyo para conseguir empleo o acceder a un subsidio de vivienda son algunos de los beneficios que miles de familias del Atlántico han encontrado en Combarranquilla, una caja de compensación que a lo largo de sus 69 años de trayectoria ha trabajado para ampliar las oportunidades de sus afiliados.
Con más de 12.900 empleadores afiliados, más de 180.000 afiliados y cerca de 370.000 beneficiarios (entre trabajadores y familias), la Caja ha consolidado una oferta de servicios en sus cuatro unidades de atención: Solinilla, Country, Boston y Calle 30. La educación, la recreación, la cultura, el empleo y los subsidios se han consolidado como pilares de su oferta, orientada a promover el bienestar y la calidad de vida.
En recreación y cultura, por ejemplo, los afiliados pueden acceder con tarifas subsidiadas a piscinas, canchas deportivas y experiencias educativas que no siempre están al alcance de su presupuesto. Lugares emblemáticos como el Planetario de Combarranquilla –el único privado de su tipo en Colombia–, la Cinemateca del Caribe o el Centro Interactivo Imagenia –donde niños y jóvenes acceden a conocimiento lúdico sobre la ciencia– son los mejores ejemplos.
De igual forma, además de fortalecer la infraestructura del departamento, Combarranquilla ofrece auxilios educativos y programas de becas que permiten que los hijos de sus afiliados accedan a programas universitarios en instituciones del departamento.
“Combarranquilla siempre ha buscado crear condiciones de bienestar integral para el trabajador y sus familias. Nosotros queremos estar en todos los momentos de la vida de una persona: desde que nace y recibe un subsidio, hasta que accede a nuestros centros recreacionales o recibe un subsidio para adquirir vivienda”, explicó Ernesto Herrera Díaz-Granados, director de Combarranquilla.

Sueño cumplido
En la región son miles las personas que sueñan con tener vivienda propia. Sin embargo, el cierre financiero o los altos costos de las cuotas pueden dificultar la consecución de esta meta. En ese camino, Combarranquilla facilita el acceso a través de subsidios que ayudan a avanzar en la construcción de su patrimonio.
Y no solo eso. La entidad también avanza en la finalización de la Urbanización Combarranquilla, un proyecto integrado por 613 viviendas de interés social, acompañado de espacios recreativos y deportivos para sus residentes. Según Herrera, estos apoyos representan una oportunidad decisiva para que más trabajadores accedan a una casa propia.

“El subsidio de vivienda representa para las familias un aporte fundamental y necesario para la consecución de su casa propia. Desde la Caja los acompañamos en todo el proceso de postulación y los guiamos a través de las alianzas que generamos con entidades financieras para que puedan lograr los cierres”, aseguró el director.
De cara a los próximos años, la Caja prepara nuevos proyectos para ampliar su cobertura y acercar sus servicios a más familias. Entre ellos sobresale la construcción de la Unidad Mallorquín, que contará con espacios de atención para los afiliados y una nueva sede administrativa. La entidad también proyecta abrir una unidad de servicios en Galapa, fortalecer sus servicios para las mascotas e incrementar las actividades dirigidas especialmente a los adultos mayores.
*Contenido elaborado con el apoyo de Combarranquilla.
