El placer nos conecta con nuestro poder divino. No es un lujo. Es una necesidad, dice Sajeeva Hurtado en su libro Millonaria Magnética.
Colombiana, criada en Bogotá, con estudios en Europa y actualmente radicada en México, Sajeeva Hurtado ha dedicado su vida a encontrar y generar placer. Cuando era niña le diagnosticaron asma, debido a que tiene solo el 80 por ciento de su capacidad pulmonar. “Pero uso el cien por ciento de ese 80”, dice con certeza.
Esa condición que la hacía sentirse a punto de morir con cada dificultad respiratoria, la impulsó a enfocarse en esa necesidad natural de inspirar y expirar, que al hacerse de forma consciente, puede transformar la manera de vivir. Se formó en medicina china y en ginecología y estudió psicología gestalt. Más de dos décadas de práctica e investigación le han permitió crear el método de respiración neuroepigenética, un sistema que une respiración y movimiento.
Autora de tres libros: Llena de vida, Respira y relaja la raja: Respiración neuroepigenética y Millonaria magnética: Una guía para encontrar tu abundancia interior, Hurtado realizó un ensayo clínico aleatorizado, junto a MuLabs, laboratorio de neurociencia y biofeedback con sede en Portugal. Los participantes siguieron tres días consecutivos de práctica guiada por Sajeeva, de unos 23 minutos cada sesión, y respondieron cuestionarios en cinco momentos. De 1.222 personas aleatorizadas, 406 completaron las cinco mediciones, 203 por grupo.
Según el documento del estudio, la respiración neuroepigenética superó al breathwork estándar en 10 de las 14 subescalas analizadas. Se conoce como breathwork a la práctica consciente de controlar la respiración para regular el sistema nervioso, reducir el estrés y transformar el estado físico y emocional.
Conversamos con ella sobre el método y su mirada acerca de por qué la consciencia sobre el cuerpo y el poder de la respiración también tienen impacto en el liderazgo femenino.

CÍRCULO DE MUJERES: ¿Cómo surge tu necesidad de trabajar en la respiración?
SAJEEVA HURTADO (S. H.): Porque no podía respirar. Nací asmática. Me dijeron: nunca vas a respirar y nunca vas a tener una vida normal. Tengo menos capacidad pulmonar que casi todo el mundo. A los 19 años decidí que mi vida me parecía más linda dedicada, primero a curarme a mí, y de ahí avanzó la idea hacia curar a otras personas.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Cómo construiste tu camino de conocimiento?
(S. H.): Estudié medicina china, ginecología y mi especialidad fue fertilidad. La medicina china observa el cuerpo, la mente, las emociones y el camino espiritual. Después sentí que le faltaba profundidad en la mente y me formé como psicóloga gestaltista. Fui juntando las partes de mi propio rompecabezas: mente, cuerpo, sexualidad. La danza árabe también me hizo conectar con ser mujer, y fue ahí donde nació el método. Yo era profesora de danza para pagar mis estudios, y empezó como un sistema para que las bailarinas salieran del mundo de las formas y entraran en el mundo de las sensaciones.
CÍRCULO DE MUJERES: Creaste el concepto y el método de la respiración neuroepigenética. ¿Qué la diferencia de otras técnicas?
(S. H.): Todos los sistemas de sanación del mundo utilizan la respiración, pero la parte de la energía sexual el mundo no la mira. Nuestro énfasis está en unir la respiración con el cuerpo, en mover el suelo pélvico, en la bioquímica del placer y en la celebración. Si cambiamos la forma en que pensamos, cambiamos la forma en que sentimos, y entonces podemos activar o desactivar la respuesta de nuestros genes. La epigenética dice que el medio ambiente modula la expresión génica, y los pensamientos, las emociones y la flora intestinal también son medio ambiente.
Uno de los resultados más destacados del estudio realizado en Portugal fue la integración entre las sensaciones del cuerpo y la experiencia personal. En esta dimensión, el grupo que practicó respiración neuroepigenética registró una variación del 42,55 por ciento, frente al 25,49 por ciento del grupo que realizó ejercicios de respiración convencionales. En cuanto a la conexión general, la sensación de estar conectado consigo mismo y con el entorno, la variación fue del 28,73 por ciento en el primer grupo y del 20,82 por ciento en el segundo.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Qué cambia en quienes la practican?
(S. H.): Cuando logramos activar el nervio vago y el sistema parasimpático, la gente automáticamente empieza a confiar en su cuerpo y en otros. Mejoran el sueño, la digestión y la concentración, y se reduce la ansiedad. Cuando respiras solo puedes estar en un tiempo: no puedes respirar mañana ni ayer, solo hoy. La ansiedad es la ausencia de presente.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Por qué es importante esa conexión en las mujeres que ocupan cargos directivos?
(S. H.): La mujer se ha ido a habitar en su lóbulo frontal, lo cual ha generado un impacto profundo, porque la inteligencia de la mujer está, sobre todo, en sus vísceras. Cuando salió de vivir ahí y se fue al mundo de la lógica y a competir con la mente masculina, perdió la mayor inteligencia, que era la intuición.
Cuando una mujer respira de esta manera en que yo les enseño a respirar, produce más serotonina. La serotonina es el neurotransmisor de la paz, del bienestar. Si tú estás en paz y estás en bienestar, puedes pensar con más claridad y ser mucho más creativa.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Cómo se construye ese liderazgo desde adentro?
(S. H.): Si las mujeres hoy no son capaces de mover su cuerpo, de moverse del lugar donde están y de hacer nuevas conexiones neuronales, es difícil que puedan crear impacto exterior porque lo van a tener que hacer desde la fuerza. Y la fuerza es agotadora.
CÍRCULO DE MUJERES: ¿Cómo empezar a acercarse a esta práctica?
(S. H.): A través de mis libros que son compendios científicos, y con ejercicios prácticos. Esta respiración la hemos probado científicamente. Invito a las mujeres a llevar la atención al suelo pélvico, darle movimiento y flexibilidad al cuerpo. Una mente rígida no puede llevar a otra cosa que a un cuerpo rígido.
