Colombia ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad dentro del mercado global del turismo de naturaleza. Al cierre de 2025, el departamento del Chocó se consolidó como uno de los ejes de la estrategia nacional Colombia: El País de la Belleza, liderando el crecimiento de visitantes extranjeros con un incremento del 100 por ciento, según ANATO y Migración Colombia. Este hito no es casual; responde a un interés creciente por destinos que ofrecen autenticidad y una conexión profunda con la vida en estado puro.
El valor de una experiencia transformadora
El Chocó no se limita a ofrecer paisajes, propone vivencias que transforman la mirada del viajero. La liberación de tortugas en Jurubirá se ha convertido en un símbolo de conservación que conmueve a audiencias internacionales, mientras que la experiencia de los termales, en plena selva virgen, representa una apuesta de bienestar con un potencial de mercado notable. A esto se suma la joya del territorio: la Ensenada de Utría, donde navegar entre manglares permite comprender por qué Colombia es una potencia mundial en biodiversidad.
Esta riqueza natural se complementa hoy con una gastronomía local que ha sabido sofisticarse sin perder su raíz, y con una infraestructura hotelera privada que crece con esfuerzo para responder a las expectativas del viajero contemporáneo. Desde la inversión pública, los avances también son visibles. Una oferta sostenida de vuelos desde Bogotá, Medellín y Quibdó ha comenzado a romper el aislamiento histórico de la región, mientras que la construcción de malecones turísticos y la modernización de muelles están transformando el rostro de las poblaciones costeras.
El verdadero impacto de la inversión se mide en su capacidad de sostenerse en el tiempo. Para que el Chocó transite de destino emergente a uno consolidado, la política pública debe concentrarse en tres frentes donde aún existe una oportunidad amplia de mejora.
En primer lugar, la conectividad y el mantenimiento de activos. Es urgente acelerar la recuperación de infraestructuras críticas, como senderos y puentes en Parques Nacionales, y culminar proyectos viales estratégicos como la conexión entre El Valle y Bahía Solano. La asignación de $100.000 millones para la modernización del aeródromo de Bahía Solano, cifras del Ministerio de Transporte, representa un paso importante, pero su ejecución técnica debe ser rigurosa para evitar futuros cuellos de botella.
El segundo frente es la arquitectura de calidad y la gestión de la capacidad de carga. Aunque Nuquí cuenta con 69 establecimientos inscritos en el Registro Nacional de Turismo, de acuerdo con datos de SITUR y MinCIT, menos del 10 por ciento dispone de certificaciones de calidad o sostenibilidad. Sin estos estándares, el destino corre el riesgo de deteriorarse por sobrecarga. Las normas técnicas no son un trámite administrativo; son las que permiten definir cuántos visitantes pueden recibir los ecosistemas sin comprometer su equilibrio, asegurando que el turismo sea un recurso renovable y no un capital que se agota.
El tercer eje es el saneamiento básico como factor de competitividad. La verdadera belleza de un destino se valida en la dignidad de sus servicios. Garantizar acueducto y sistemas de tratamiento de aguas en comunidades como Jurubirá es una urgencia social, además de una condición para competir en el mercado turístico internacional. La inversión en infraestructura social es la base para certificar destinos sanos, responsables y confiables.
El Pacífico chocoano está preparado para convertirse en un referente del ecoturismo en América Latina. La transformación de los últimos años demuestra que, cuando el empuje del sector privado y la voluntad del Estado se encuentran, los resultados son visibles. El desafío ahora es lograr que la inversión llegue a la raíz, allí donde el agua potable y los caminos seguros convierten la visita en una experiencia de excelencia. El Chocó ya despertó, ahora el compromiso es garantizar que su brillo sea permanente y se convierta en un destino más competitivo.
Marisol Carantón Agudelo es CEO de Up Holding S.A.S










